En Colombia hay cobertura de 4G en más del 90% de las cabeceras municipales. Así lo manifestó el viceministro de Conectividad y Digitalización, Iván Mantilla, durante el hangout sobre conectividad rural realizado por Impacto TIC el pasado 7 de abril.

«Colombia es un país que a lo largo de los años ha venido mejorado su conectividad. El gran desafío, el problema ha sido el ritmo al que veníamos avanzando».

Iván Mantilla, viceministro de Conectividad y Digitalización.

En el mismo panel virtual se tocaron varios temas y aristas relacionadas, teniendo en cuenta la situación actual (a raíz del COVID-19) y la creciente demanda de conectividad. Tanto en el caso de Claro, como en el Hughes (Internet satelital), se reportó un incremento en las solicitudes de nuevos servicios.

«Colombia sí era un país rezagado en conectividad. Lo que sí existe es una demanda por parte de la gente que quiere conectarse», comentó Daniel Losada, vicepresidente internacional de ventas de Hughes, que además resaltó que en 2 años de operación en Colombia pasaron de 0 a 35.000 abonados.

Qué se ha venido haciendo y qué se puede hacer hoy; cuáles son los retos que existen y las metas a largo plazo en conectividad rural fueron los ejes centrales de la conversación.

Hay que tener presente que al hablar de conectividad hay que hacer diferenciaciones, como los servicios móviles (Internet en teléfonos), que a su vez tiene diferentes redes (2G, 3G y 4G) , y los servicios fijos (Internet en la casa), que también pueden venir en diferentes presentaciones como el Internet satelital.

El viceministro agregó que el 53% de los hogares en Colombia están conectados a Internet, lo que representa alrededor de 8 millones de hogares. Por otro lado, comentó que existen 20 millones de usuarios de Internet móvil de 4G y unos 10 millones adicionales que acceden a través de redes 2G y 3G.

A menos en 4G, dice Mantilla, «todas las cabeceras urbanas de Colombia tienen acceso a cobertura. Por lo menos en el casco urbano» (el centro del pueblo), pero el problema efectivamente sigue estando en las zonas rurales, donde no se supera el 10% en esta red.

Conectividad rural y conectividad urbana

Mantilla también hizo énfasis en que es necesario tener en cuenta la diversidad de Colombia, con sus respectivas diferencias socioeconómicas. Se estima que en los entornos rurales hay más de 10 millones de colombianos que se caracterizan por tener ingresos bajos, y allí el mayor problema es la falta de cobertura. «Hoy solo el 9,6% en zonas rurales tiene Internet móvil (4G) y ni hablemos de la fija porque prácticamente es inviable».

De otro lado, en los entornos urbanos el problema no es tanto la cobertura (sí hay), el problema está en la asequibilidad, en las tarifas. «Aunque se ha venido reduciendo el costo, las tarifas deberían seguir cayendo».

Qué pasará a corto, mediano y largo plazo en conectividad rural

El compromiso de llevar conectividad a todo el país (y de actualizar las redes actuales de 2G y 3G) es el centro de la subasta del espectro radioeléctrico que se realizó en diciembre de 2019. Sin embargo, sus metas son a largo plazo. La meta de despliegue es de 5 años, es decir que, solo en 2025 se podrá hablar de un país conectado.

«La subasta del espectro estableció que 3.658 nuevas localidades tendrán cobertura de 4G», explicó el viceministro, y agregó que anualmente deberán entregarse entre 850 y 890 localidades (territorios) conectadas. «Esto permitirá dar un salto del 9,6% al 80% de cobertura en zonas rurales».

A mediado plazo está el proyecto de los 10.000 Centros Digitales, dirigido especialmente a las zonas rurales dispersas (las más lejanas y de difícil acceso). Este borrador de licitación se abrió en enero de 2020 ( FTIC-LP-01-2020) y ya se sometió a una fase de comentarios, que actualmente están en revisión. Lo que se espera con esta licitación es conectar a esas zonas dispersas, especialmente desde las escuelas públicas y en zonas Wi-Fi exteriores.

La adjudicación de este proyecto se debe hacer durante el primer semestre de 2020, luego la instalación deberá suceder entre el segundo semestre del mismo año y el primer semestre de 2022. La operación de estos centros digitales se garantizaría hasta el 2030.

Pero hoy, con el COVID-19 encima y una demanda insaciable de conectividad, ¿qué pueden hacer las personas? Existe el programa de las zonas digitales para 705 municipios, el cual continúa en curso y los operadores deben cumplirlo. Es un tema casi que de conexión inmediata.

Se trata de un subsidio en la tarifas de Internet para los estratos 1 y 2. El Gobierno paga parte de la tarifa y el usuarios paga entre 8.000 y 19.000 pesos, dependiendo del estrato.

Quienes quieran acceder a este beneficio deberán ser hogares de estrato 1 y 2, que no hayan contado con Internet fijo en los últimos 6 meses. También pueden participar los también los beneficiarios de la Ley 1699: pensionados de la Fuerza Pública con discapacidad y los sobrevivientes de integrantes de las Fuerzas Militares o Policía Nacional fallecidos por hechos o actos ocurridos por causa y razón del servicio, por acción directa del enemigo o en combate.

Los interesados que cumplan con estos requisitos y que se encuentren ubicados en alguno de los 163 municipios del proyecto deberán contactarse con los operadores Claro y Dialnet (según corresponda).Revise aquí el listado de municipios.

El decreto 464 de 2020 declaró que las telecomunicaciones son un servicio esencial, por lo que todos los operadores deben seguir con su operación (instalación y mantenimiento), siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Salud.

Adicionalmente, Santiago Pardo recordó que también existe el mecanismo de ‘Obligaciones de hacer‘, que sirve precisamente para llevar conectividad a una zona donde no haya. Lo que hay que hacer es presentar un proyecto al Ministerio TIC para darle viabilidad. Pardo destacó que es un mecanismo que les ha permitido llevar conectividad a varias zonas.

Reviva aquí el hangout completo: De la teoría a la acción: claves para avanzar en la conectividad rural

Foto de portada: Reiseuhu (Unsplash)