La creación del Ministerio de Ciencia de Colombia emocionó. Por primera vez se aseguraba una figura con una silla dentro de la mesa de ministros y con capacidad para defender presupuesto para ciencia, tecnología e innovación.  Pero más allá del festejo y el júbilo inicial, ¿qué se espera del nuevo Ministerio?

Oficialmente el Ministerio entró en funcionamiento el 24 de enero y ya se habla de una crisis –para la cual la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn) ya propuso algunas salidas–; además, está en curso una demanda por inconstitucionalidad en la creación del  Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia, y la atención ha estado sobre la ministra Mabel Torres. Pero lo cierto es que que hay es una expectativa enorme y antes de que termine 2020 ya deberían existir pistas de la eficiencia y el futuro de la nueva cartera.

Un poco de contexto…

Edificio Colciencias/MinCiencias en Bogotá. Foto: Barto920203 (Wikimedia Commons)

La doctora Lucy Gabriela Delgado, bacterióloga y la primera egresada del Doctorado en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Colombia, le contó a ImpactoTIC que a lo largo de los años la comunidad científica ha explorado diferentes alternativas para promover la ciencia. De hecho, fue desde la academia de ciencias que se estructuró la idea de crear el ministerio, a raíz de diferentes problemas como que el presupuesto de Colciencias fuera en bajada, por la mala planeación institucional y los resultados cortoplacistas y vacíos: «Querían solo indicadores. No había planeación objetiva».

Promovieron plantones para sensibilizar, para aumentar el presupuesto y para tener una institucionalidad distinta. Buscaron políticos que les compraran la idea de tener un Ministerio de Ciencia, con silla administrativa, que defendiera el presupuesto (cosa que no podía hacer Colciencias como Departamento Administrativo) y que fuera funcional, bajo la idea del conocimiento como un eje transformador. Aquí la comunidad científica fue escuchada por el senador Iván Agudelo, quien finalmente presentró el proyecto ley que dio lugar a la creación del anhelado Ministerio.

Pero luego de un año de la aprobación de la creación del Ministerio de Ciencias, el panorama para el ponente del proyecto es otro y así lo manifestó públicamente a través de su cuenta de Twitter.

Pero desde el comienzo había una traba: la creación del ministerio tenía que ser a «costo cero», que al Gobierno no le costara dinero y por eso Colciencias se trasformó en el Ministerio de Ciencia, con una reestructuración que dejó dos viceministerios: el de Conocimiento, innovación y productividad, y el de Talento y Apropiación Social.

Aunque la comunidad científica ha enviado sugerencias, no todas han sido tomadas. El que exista un viceministerio de ‘productividad’ les preocupa (como se ha manifestado públicamente), porque la gestión debería estar encaminada hacia la producción científica. «Si somos coherentes, ya no tenemos otra salida distinta a esperar estos primeros dos años para ver si esta institucionalidad va a funcionar o no», agregó Delgado.

Otras de las sugerencias (además de las entregadas por la Misión de Sabios en 2019) fueron nombres para tener en cuenta para el cargo de ministro(a). En diciembre de 2019 la Academia de Ciencia envió a Presidencia una lista (publicada por El Colombiano) que incluía a:

  • María del Pilar Noriega, ingeniera química y Ph.D en Ingeniería Mecánica.
  • Silvia Restrepo, bióloga y Ph.D en Fitopatología.
  • María Piedad Villaveces, abogada, candidata a doctor y directora de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC).
  • Adriana Correa, maestra en Administración de Negocios.
  • Moisés Wasserman, biqoquímico, exrector de la Universidad Nacional.
  • Clemente Forero, economista.
  • Jorge Hernán Cárdenas, maestro en Administración y Economía.
  • Gabriel Cadena, exrector de la Universidad Autónoma de Manizales.
  • Lucy Gabriela Delgado, bacterióloga y PhD en Ciencias Farmacéuticas.

La elección final: Mabel Torres, bióloga y máster en esa materia de la Universidad del Valle, con doctorado en Ciencias Biológicas de la Universidad de Guadalajara.

El caso Mabel Torres

La posesión fue el 11 de enero de 2020 y sin cumplir un mes en su cargo, Mabel Torres ha sido foco de atención, porque algunos sectores cuestionan su idoneidad para dirigir este ministerio, dividiendo opiniones dentro de la misma comunidad científica y académica (incluso han pedido su renuncia). ¿Por qué?

Las investigaciones de Torres se han centrado en torno al hongo ganoderma, del que produjo una bebida. En una entrevista en Canal Caracol afirmó que la “bebida líquida funcional con ganoderma y otros extractos de frutas del Pacífico” era efectiva para combatir algunos tipos de cáncer. Pero en un artículo del periodista Pablo Correa, en El Espectador, quedó en evidencia que no existen publicaciones sobre la relación entre ganoderma y algún tipo de cáncer, no hay estudios científicos que demuestren su eficacia.

A la ahora Ministra de Ciencia se le señala por no haber seguido el método científico en el desarrollo de medicamentos a partir de plantas medicinales.

«La ciencia es una carne que se cocina lento y lo más difícil de ser científico es tener paciencia«, explica Camilo Delgado Correal, doctor en Física de la Universidad de Ferrara. El científico cree que el pecado que cometió Mabel en su investigación fue el afán, teniendo en cuenta que proviene de Chocó, donde es muy difícil hacer ciencia, y seguramente hubiera tardado mucho más.

Por su parte, María Piedad Villaveces, directora de la ACAC, afirmó: «Mabel es una gran persona que tiene inquietudes, y aunque la ciencia sí tiene corazón, tiene protocolos».

Por otro lado, se le cuestiona su factor de impacto científico. Conocido como índice H o ‘H-Index’ (sistema que mide la calidad de científicos, en función de la cantidad de citas que han recibido sus artículos), esta es una de las varas más relevantes con las que ‘miden’ a los científicos. El de Torres es de tan solo de 4, que se considera poco para tener una carrera de más de 25 años. Correa expone algunas comparaciones para entender el impacto:

Rodolfo Llinás ha publicado cerca de 400 artículos en las mejores revistas científicas del mundo y en la hoja de vida de Torres se reseñan 21 […] Elena Stashenko, directora del Centro Nacional de Investigaciones para la Agroindustrialización de Especies Vegetales Aromáticas y Medicinales Tropicales de la Universidad Industrial de Santander (Bucaramanga), aparece como autora en 161 documentos y su índice H es de 31. Su producción académica ha sido citada 3.539 veces en 2.789 documentos. En el listado de los 800 investigadores colombianos más citados del portal Webometrics (que usa el índice H calculado por Google Scholar) no aparece el nombre de Mabel».

¿Qué hacer ahora? ¿Qué debería pasar con el Ministerio de Ciencia?

Es la Ministra, sigue siéndolo y por ahora no hay pistas de que algo contrario suceda (recordemos que en la administración de Juan Manuel Santos fueron 8 los directores que pasaron por Colciencias). «Si el Gobierno la va a mantener, que comience a trabajar y nos nos quedemos un mes discutiendo sobre lo que hizo cuando no era ministra», agregó Villaveces. Y como señaló Delgado, solo en unos años se podrá evaluar la efectividad del ministerio.

Uno de los mayores temores de la comunidad científica, incluso antes del nombramiento de la ministra, es que el ministerio se politice. Ahora mismo la necesidad es que la institución recupere la confianza entre los actores del sistema, de la sociedad en general y desarrollar una verdadera sociedad del conocimiento para diferentes retos.

Para la directora de la ACAC, la Ministra no puede seguir hablando como una ciudadana, «es un personaje público y está representando al sector de ciencia y tecnología». Por su parte, la doctora Delgado escribió una columna en la que afirma: «Será la voz que convoque a las necesarias discusiones sobre temas trascendentales»,

Villaveces explica que lo que urge es avanzar, llamar a las diferentes organizaciones que representan a al ciencia en Colombia y hacer acuerdos para fortalecer la institucionalidad del ministerio. (Que, a propósito, ya fue demandado ante la Corte Constitucional)

¿Cuál es su agenda legislativa en el Congreso? ¿Cuáles son los proyectos en los que trabajará? ¿Cuál será la agenda, la ruta para seguir? Recordemos que en la primera aparición pública de la recién nombrada ministra TIC, Sylvia Constaín, presentó el plan del proyecto de ley de modernización del sector de las TIC. Se supo en qué se enfocaría y qué se proponía ese proyecto, que finalmente fue aprobado y es conocido como la Ley TIC.

La atención se ha centrado en la ministra y lo que hizo antes de serlo. Y si bien hay esperanzas a corto y largo plazo, antes de finalizar el año deberían verse algunos avances, como explica Villaveces. Por ejemplo, uno de los principales retos y sobre el cual recaen la mayoría de las expectativas del nuevo ministerio es el presupuesto para la ciencia.

El Ministerio de Hacienda estructurará hacia mitad de año el proyecto del presupuesto general de la nación y aquí estará el reto mayor. Para 2020 el presupuesto asignado fue de $392.362 millones. ¿Cuál será la meta para 2021?, ¿cómo va a posicionarlo? La primera Misión de Sabios (1994) había estipulado que para 2019 el presupuesto para  actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación (Acti) debía ser de 2% del PIB; actualmente es del 0,27 %.

En la segunda Misión de Sabios, las propuestas incluyen que para 2022 «la inversión pública en I+D debe llegar a 0,37% y la privada a 0,26% del PIB)».

Histórico del presupuesto de Colciencias de 2010 a 2019. Tomado de Minciencias.gov.co

A mediano plazo, y en consecuencia de la agenda que debe plantearse, está solucionar ciertos problemas. Uno de ellos es la ejecución de los recursos. Previamente quien ejecutaba los recursos del Fondo Caldas (el mecanismo financiero para integrar los recursos públicos, privados, internacionales y de donación para financiar el desarrollo de la Ciencia, Tecnología e Innovación) era Colciencias, pero el ministerio no puede hacerlo, según explicó Villaveces. Una de las sugerencias ha sido crear una agencia, siguiendo el modelo de Chile. Pero este depende del Gobierno y del liderazgo que haya.

Sin embargo, la ministra Torres ya ha dado pistas y en una entrevista realizada por El Tiempo habló concretamente de algunas acciones y planes, enfatizando:

Mi foco sigue en que el discurso de la ciencia, la tecnología y la innovación se conviertan en el discurso que nosotros hemos tenido siempre, y es poner estos tres componentes en el top y a eso nos estamos dedicando, y en eso nos vamos a concentrar […]  estamos concentrados es en abrirle un campo a la academia a que pueda articularse con las necesidades del territorio, a generar soluciones y ayudar a construir estas agendas de ciencia, tecnología e innovación en los territorios, y esto nos va a permitir conectar la academia, lo que hay en el territorio, los emprendedores, las empresas, el sector privado, las instituciones de educación superior, los centros de desarrollo tecnológico y todos los dirigidos a poder construir este país que necesitamos articulado.

 

A largo plazo está la creación de políticas públicas. «[Actualmente] no tenemos políticas de Gobierno coherentes», compartió Delgado, y se necesita fortalecer el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI), que no dependa del Gobierno de turno.  En ese sentido, Villaveces también destaca que a largo plazo se deberían ver entre los resultados una mayor producción de la industria nacional de base tecnológica, solo por citar un ejemplo.

En cualquier caso el objetivo oficial de Ministerio de Ciencia de Colombia es que sea el «ente rector de la política de ciencia, tecnología e innovación que genere capacidades, promueva el conocimiento científico y tecnológico, contribuya al desarrollo y crecimiento del país y se anticipe a los retos tecnológicos futuros, siempre buscando el bienestar de los colombianos y consolidar una economía más productiva y competitiva y una sociedad más equitativa», y dependerá tanto del Gobierno, como de la comunidad científica, de los gremios, los empresarios y de la sociedad misma construir y caminar en la mima senda para lograrlo.

Foto principal: Konstantin Kolosov (Pixabay)