En el evento de tecnología de consumo más importante del planeta, el CES 2026, un pequeño cilindro se está robando la mirada de muchos y no es para menos, se trata del Proyecto AVA, un dispositivo holográfico que encierra un asistente digital empoderado por Inteligencia Artificial que puede mostrarnos una ventana al futuro y no solo hablamos de videojuegos.
Para el fabricante de hardware, Razer, el Proyecto AVA marca un punto de inflexión en la evolución de los periféricos tecnológicos, transitando desde el hardware tradicional hacia un ecosistema basado en IA en el que ya anunció una inversión de 600 millones de dólares.
Presentado como un compañero de escritorio holográfico de 5,5 pulgadas, el Proyecto AVA combina un diseño cilíndrico con una pantalla para crear una ilusión de profundidad tridimensional. A diferencia de los asistentes de voz convencionales, AVA incorpora un sistema de seguimiento ocular y sincronización labial, lo que permite mantener una conexión visual con el usuario.
En lo que se refiere a su poder de procesamiento, el Proyecto AVA utiliza actualmente el modelo de lenguaje Grok de xAI, aunque su arquitectura modular está diseñada para ser compatible con otras plataformas como ChatGPT de OpenAI y Google Gemini. Según sus fabricantes, esta flexibilidad en modelos de IA es fundamental para su despliegue en diversas industrias.
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Capacidades técnicas y visión por computadora
Una de las funciones más llamativas de este sistema es su modo de visión, que requiere una conexión de alto ancho de banda mediante USB-C. Esta característica permite al asistente analizar en tiempo real el contenido de la pantalla, observando actividades, flujos de trabajo y datos visuales sin intervención manual del usuario.
Si bien se originó para ofrecer entrenamiento en deportes electrónicos, su aplicación en el análisis de documentos y hojas de cálculo masivas ofrece un potencial significativo para la productividad empresarial.
El dispositivo integra una matriz de micrófonos y cámaras de alta definición que le otorgan una conciencia ambiental completa. Puede detectar la presencia del usuario, ajustar el brillo según la luz del entorno e inferir rutinas basadas en los patrones de actividad detectados. Esta integración sensorial permite que la inteligencia artificial no solo responda a peticiones, sino que actúe de manera proactiva sugiriendo optimizaciones en el flujo de trabajo o recordatorios de salud.
La personalización es otro pilar central del sistema, gracias a un motor de aprendizaje adaptativo, el asistente es capaz de recordar preferencias, ajustar su estilo de comunicación —desde tonos formales hasta más cercanos— y desarrollar dinámicas de relación únicas con cada individuo. Por cierto, esta capacidad de memoria a largo plazo es lo que diferenciará a la nueva generación de acompañantes digitales de los asistentes transaccionales tradicionales.
Impacto en sectores profesionales y empresariales
Más allá de su faceta como entrenador de videojuegos, el Proyecto AVA se perfila como un consultor y analista de datos. Según sus fabricantes, este dispositivo es “una amiga para toda la vida que organiza tu vida cotidiana, te asesora en tareas profesionales y te guía hacia la victoria en cada juego. Actúa como organizadora personal de horarios y planes para cenar, al tiempo que ejerce de consultora profesional de IA capaz de realizar lluvias de ideas creativas y análisis de datos complejos”.
Si bien en su lanzamiento no se menciona su uso en entornos corporativos concretos, sí se habla de su potencial en áreas como:
- Consultoría con IA: Funciona como un socio para lluvias de ideas creativas, ayudando a generar conceptos y refinar presentaciones mediante conversaciones bidireccionales.
- Análisis de Datos: Puede realizar una síntesis instantánea de documentos y hojas de cálculo complejos, resumiendo tendencias y puntos de datos clave de forma inmediata.
- Traducción en Tiempo Real: Ofrece traducción fluida tanto de texto como de voz para conversaciones bidireccionales en múltiples idiomas.
Desafíos de privacidad y futuro
Si bien el Proyecto Ava es prometedor, el despliegue de asistentes con capacidades de visión y audición constante plantea interrogantes legítimos sobre la protección de datos. Razer ha implementado controles físicos, como persianas para la cámara y botones de silencio, además de un modelo de operación basado en permisos explícitos para el análisis de pantalla.
Pero lo cierto es que la gestión de la privacidad será el factor determinante para la adopción masiva de estas tecnologías en entornos domésticos y corporativos sensibles. Además hablamos de ecosistemas de agentes que actúan entre sí. Para la muestra, el Proyecto AVA se integrará con otras iniciativas como el Proyecto Motoko (también de Razer), que utiliza auriculares con IA para capturar la visión humana en primera persona.
Además, aunque la tecnología avanza rápido, lo cierto es que nos falta y el éxito de estos asistentes digitales de IA personales dependerá de su utilidad real frente a las herramientas ya disponibles en los teléfonos inteligentes. Pues si bien el formato holográfico es novedoso, su valor reside en la capacidad de integrarse sin fricciones en la vida diaria.
Más allá de su probable éxito o fracaso en el mercado, el Proyecto AVA es, en última instancia, un experimento a gran escala que representa la transición de una industria que fabricaba herramientas pasivas hacia una que diseña entidades interactivas con capacidad de razonamiento usando hologramas. ¿Lo logrará? Eso solo lo dirá el mercado.







