Inteligencia Artificial

Inversiones de la IA en Energía Nuclear: Una alianza estratégica



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Durante años, mirada con sospecha y de capa caída, la energía nuclear ha vuelto más fuerte que nunca impulsada por otra tendencia energética: La Inteligencia Artificial, un segmento cada día más hambriento por la electricidad. ¿Qué empresas tecnológicas están impulsando esta alianza?

Publicado el 23 de ene de 2026

Jorge Hernández

Periodista de tecnología, escritor y libretista. Editor en ImpactoTIC



La demenda energértica de la IA ha revivido a las centrales nucleares

“El costo de la energía decidirá qué países ganarán la carrera por la Inteligencia Artificial”, afirmó Satya Nadella, el CEO de Microsoft, en el reciente Foro de Davos. Y es que más allá de la cantidad de empresas, financiamiento y hardware que posean, la infraestructura tecnológica no sirve de nada si no hay electricidad que las ponga en marcha. Un dilema que ha revivido a la energía nuclear.

Para ser más concretos y según proyecciones de McKinsey, se espera que la demanda de capacidad de los centros de datos se triplique para el año 2030, alcanzando entre 171 y 219 gigavatios (GW) anuales. Al punto que el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) señala que encontrar la energía necesaria para alimentar los nuevos centros de datos es uno de los mayores desafíos de nuestros días.

Se trata de un hambre energética tan voraz que logró vencer el miedo hacia una energía que hace un par de décadas parecía ser el futuro: la energía nuclear. Este retroceso se debió principalmente a una combinación de pérdida de confianza pública y factores económicos. El accidente de Three Mile Island (1979) en Estados Unidos, seguido por el desastre de Chernóbil (1986) en la Unión Soviética, generó un temor global que endureció drásticamente las regulaciones de seguridad.

Estos incidentes dispararon los costos y prolongaron los tiempos de construcción, haciendo que las centrales nucleares dejaran de ser competitivas frente a fuentes más baratas como el gas natural. Finalmente, la falta de una solución definitiva para el almacenamiento de residuos radiactivos y la presión de movimientos ecologistas llevaron a muchos países a detener sus programas o planificar el cierre de sus plantas.

Por fortuna, la energía nuclear también ha mejorado y se ha vuelto más segura impulsada por los reactores modulares pequeños (SMR por sus siglas en inglés). A diferencia de las centrales tradicionales, estos generadores poseen un diseño compacto que permite fabricar sus componentes en serie, reduciendo costos y tiempos de construcción. Su principal ventaja radica en la seguridad: sistemas avanzados que pueden detener el reactor y enfriarlo automáticamente sin necesidad de intervención humana ni suministro eléctrico externo en caso de emergencia.

Los protagonistas del renacimiento nuclear

El auge de la Inteligencia Artificial, especialmente la generativa, está cambiando el horizonte energético, al punto que varias de las llamadas Big Tech (Amazon, Google y Meta) son las que están liderando una transición. Y es que enfrentadas a la necesidad de mantener centros de datos operando las 24 horas del día, han identificado en la energía nuclear la única fuente capaz de ofrecer densidad y fiabilidad constantes.

En este contexto, Meta se ha posicionado como la entidad más proactiva en la obtención de recursos nucleares, con planes para asegurar el acceso a hasta 6,6 GW de energía nuclear para el año 2035. Su estrategia incluye acuerdos recientes con empresas como TerraPower, Oklo y Vistra para alimentar su clúster de centros de datos Prometheus en Ohio. Meta inició sus compromisos formales en este sector en junio de 2025, integrando tanto reactores de fisión tradicionales como diseños modulares avanzados.

Por su parte, Amazon Web Services (AWS) inició su incursión en marzo de 2024 al adquirir un campus de centros de datos adyacente a la estación nuclear de Susquehanna en Pensilvania. En junio de 2025, Amazon amplió este acuerdo con Talen Energy para asegurar 1.920 megavatios (MW) de potencia hasta el año 2042. Además, la compañía ha invertido 500 millones de dólares en la desarrolladora de reactores modulares X-energy para desplegar hasta 960 MW en el estado de Washington.

Tabla de participación nuclear de las empresas tecnológicas

EmpresaSocio / Proyecto claveAcción principalObjetivo / Impacto
MetaVistra, TerraPower y OkloFirmó acuerdos masivos por hasta 6,6 GW para 2035.Alimentar su superclúster de IA “Hyperion” y asegurar energía limpia 24/7.
MicrosoftConstellation EnergyReabrirá la unidad 1 de Three Mile Island.Uso exclusivo de la planta por 20 años para servicios de nube e IA.
GoogleKairos PowerAcuerdo para desplegar una flota de reactores modulares (SMR).Primera compra corporativa de SMR; operativa a partir de 2030.
AmazonX-energy / Talen EnergyInversión de 500 millones de dólares en SMR.Suministrar energía directa a AWS sin depender de la red general.
OraclePor confirmar sitioDiseño de un centro de datos con tres reactores SMR propios.Crear centros de datos autónomos de próxima generación.

Microsoft formalizó su primer acuerdo de energía de fusión con Helion Energy en mayo de 2023. Sin embargo, su compromiso más notable es el contrato de 20 años para reiniciar la Unidad 1 de Three Mile Island, que operará como el Crane Clean Energy Center a partir de 2028. La inversión para esta reactivación se estima en 1.600 millones de dólares, lo que permitirá a Microsoft disponer de 835 MW de energía estable.

Google firmó un acuerdo con Kairos Power en octubre de 2024 para adquirir energía de múltiples reactores pequeños modulares (SMR). Este plan tiene como objetivo poner en funcionamiento el primer reactor comercial en 2030 y alcanzar una capacidad total de 500 MW para 2035. Adicionalmente, Google suscribió un acuerdo de compra por 200 MW de energía de fusión con Commonwealth Fusion Systems para principios de la década de 2030.

Oracle, por su parte, ha anunciado el diseño de un centro de datos a escala de gigavatios que será alimentado por tres reactores pequeños modulares. Larry Ellison, presidente de la compañía, confirmó que ya se han obtenido los permisos de construcción para estos reactores, aunque la ubicación exacta no ha sido revelada.

Tendencias y otras tecnologías

El Informe del Índice de IA de la Universidad de Stanford de 2025 destaca que el cómputo necesario para el entrenamiento de modelos de frontera se duplica cada cinco meses. Pero aunque la energía nuclear es el centro de atención, otras tecnologías compiten por satisfacer la demanda de los centros de datos.

La geotermia de nueva generación surge como una alternativa directa a la nuclear por su capacidad de carga base firme y su menor huella de residuos. Google y Meta ya colaboran con Fervo Energy en proyectos de este tipo, aprovechando técnicas de perforación avanzada para acceder al calor terrestre en ubicaciones que antes eran inviables. El costo de la geotermia convencional oscila entre 64 y 106 dólares por MWh, situándose competitivamente frente al gas natural y la energía eólica marina.

El hidrógeno verde y las pilas de combustible también se exploran como soluciones modulares de despliegue rápido. Empresas emergentes están desarrollando centros de datos alimentados por hidrógeno que prometen tiempos de construcción reducidos a la mitad en comparación con las conexiones tradicionales a la red. Sin embargo, los altos costos de producción del hidrógeno siguen siendo un obstáculo para su adopción a gran escala.

Por otro lado, la energía solar y eólica siguen siendo opciones de menor costo. No obstante, la intermitencia de estas fuentes requiere sistemas de almacenamiento en baterías que elevan el costo de las soluciones.

En otras palabras, aunque la energía atómica ha renacido gracias a la IA y al despliegue de nuevas tecnologías que la hacen más segura, el hambre de la Inteligencia Artificial parece requerir de un esfuerzo conjunto de todas las fuentes de energía al alcance de la mano. Una necesidad que nos llevará a un mundo energético que aún estamos construyendo.

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