Aunque Klym by Coval suene a nuevo, lo cierto es que tiene tras de sí una experiencia de 26 años en el mercado financiero, recuerda Daniela Torres Sáenz, una vieja conocida del sistema fintech colombiano que recientemente fue elegida como la nueva Country Manager de esta firma.
Klym by Coval fue el resultado de la fusión de la startup colombiana Klym y la firma chilena Coval, quienes en 2024 unieron sus esfuerzos en el terreno financiero colombiano, particularmente en el factoring y el confirming, mecanismos que permiten a las empresas anticipar el pago de sus facturas para mejorar su flujo de caja.
El nombramiento llega en una etapa de crecimiento para la compañía. En 2025, Klym by Coval alcanzó cerca de 3 billones de pesos en desembolsos y atendió a más de 1.400 empresas en el país.
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Un modelo distinto al crédito
A diferencia de otras fintech, Klym by Coval no se define como un proveedor de préstamos. “Nosotros no somos una empresa que otorgue créditos”, señaló Torres. En su lugar, el modelo se basa en el uso de títulos valor como fuente de financiación.
Este esquema resulta relevante en un contexto donde muchas empresas encuentran barreras para acceder a préstamos. “El acceso al crédito en la banca sigue siendo muy restringido”, afirmó la nueva country manager, al explicar por qué han surgido alternativas en el ecosistema fintech.
En el caso del factoring, el riesgo de la operación recae principalmente en el pagador de la factura, que suele ser una empresa de mayor tamaño. Esto permite que proveedores, en muchos casos pymes, obtengan liquidez sin depender exclusivamente de su historial financiero. Torres agrega al respecto:
“Donde más aplicamos la tecnología es en los programas de confirming. Tenemos integraciones con distintos corporativos del país, a través de las cuales realizamos el cargue masivo de su facturación. Esto nos permite contar con el título valor para trabajar con el proveedor, que generalmente es una pyme, e incluso en muchos casos una microempresa, y ofrecerle liquidez anticipada en lugar de esperar 30, 60, 90 o incluso hasta 120 días para recibir los recursos de la venta”.
Retos y expansión
Uno de los objetivos de la nueva administración liderada por Torres es ampliar la cobertura geográfica del servicio. Aunque Bogotá concentra buena parte de la actividad, Klym by Coval busca llegar a otras regiones. “Nuestro reto es descentralizarnos y llegar a más empresas fuera de la capital”, indicó.
En paralelo, Torres trabaja en la articulación del equipo local como base para la ejecución de la estrategia. “Es fundamental que todos entiendan hacia dónde vamos y trabajen en el mismo sentido”, afirmó sobre su enfoque.
Con estas metas y de cara a los próximos años, Klym by Coval tiene metas regionales que incluyen alcanzar un portafolio de 300 millones de dólares hacia 2027, donde Colombia debe aportar 70 millones, destaca la directiva. Un reto en un mercado que, según Torres, aún tiene espacio para desarrollarse.




