Innovación tecnológica y estudios científicos salen a relucir en el Tour de Francia, la carrera más prestigiosa del ciclismo mundial.
“Son malas noticias para los aficionados que siguen el ciclismo por la televisión, pero si alguien quiere ganar la etapa [con una escapada], tiene que fugarse más tarde, cuando el pelotón ya ha gastado algo de energía; si lo hacen demasiado pronto, terminarán cazándolos”, dijo Blocken.Blocken y su equipo han trabajado con equipos profesionales como el Lotto-Jumbo y el BMC. Bajar una cuesta también tiene su ciencia. Posturas extrañas son muy comunes entre los ciclistas a la hora el descenso. Existen varias posiciones como la ‘Back down’, la ‘Pantani’, la ‘Top tube safe’ y la ‘Super Man’. En 2017, Blocken publicó un estudio en el que determinó que la posición más rápida y a la vez segura para el ciclista era la Top tube safe, en comparación con la técnica utilizada por ciclistas de hoy como Chris Froome (aunque este 2019 no está corriendo el Tour) o grandes exponentes de competencias pasadas como Marco Pantani.

Sin embargo, este hardware ha sido uno de los responsables de abrirles paso a tecnologías como el análisis de datos, que pueden ser aprovechadas por los equipos para diseñar estrategias dependiendo del trayecto.Simulating maneuvering through a narrow passage pic.twitter.com/2z01Ut3vxJ
— Diego Vos ~ Tour de Francia (@diegovos_) 18 de julio de 2018
Indumentaria deportiva, clave para un mejor rendimiento
A simple vista, los cascos, las trusas y las demás prendas deportivas que utilizan los competidores del Tour de Francia no parecen fuera de lo normal. Sin embargo, desde su fase de diseño hasta su fabricación, incorporan tecnología de punta e innovaciones para que el ciclista sea más competitivo. Por ejemplo, en 2018 se destacó el Giro Aether, del equipo BMC. Un casco extraordinariamente aerodinámico y transpirable, con lo último en protección de tecnología sueca MIPS, con la que una capa de baja fricción permite que la capa externa del casco se deslice, absorbiendo parte de la energía del impacto en caso de una caída y reduciendo en un 40% la aceleración de rotación de la cabeza cuando golpea el suelo. En las camisetas o ‘maillots’, el de Chris Froome también llamó la atención el año pasado por dejar de lado el controvertido vórtex, un tejido especial que mejoraba hasta en un 7% el coeficiente de penetración del aire y que en 2017 desató los reclamos de otros equipos al asegurar que la UCI prohíbe cualquier añadido a los ‘maillots’ que mejore su aerodinámica. En esa ocasión, el equipo Sky afirmó que no se trataba de un elemento añadido sino de la propia concepción de los maillots, pero pese a este argumento, en 2018 se presentó con el Body Paint 4.2b Speedsuit, fabricado por Castelli y aprobado por la UCI antes de comenzar el Tour. A diferencia del vórtex, es un material extremadamente suave, delgado e ideal para rodar a velocidades superiores a los 55 kilómetros por hora.Bicicletas, las protagonistas

«Pienso que no se debería llevar freno de disco, no frenan muy bien, se escucha que el disco roza contra el freno. Es menos aerodinámica la bicicleta, es mucho más pesada… está muy bien para un cicloturista, una persona que sale con 2 o 3, que es más cuidadoso. Pero la competición es diferente, altas velocidades. Actualmente, los frenos que tenemos no son problema, frenan muy bien, mucho más ligeros y de confort. Es diferente el tacto de frenado«, dijo el pedalista.De hecho, algunos incidentes fueron relacionados con este mecanismo, como el sufrido por el británico e integrante el equipo Sky Owain Doull en la Vuelta a Abu Dabi de 2017, en la que resultó herido cuando el disco cortó su zapatilla, afortunadamente sin llegar a alcanzar su pie. Peor suerte sufrió el español Francisco Ventoso, con un profundo corte en la tibia durante la disputa de la París-Roubaix en 2016. Por ello, algunas marcas han tratado de remodelar los elementos que componen este sistema de frenado para que sean menos peligrosos para la integridad física de los corredores, como que el borde sea redondeado y que esté cubierto. Pero la seguridad de estas medidas sigue a prueba.
La tecnología y la innovación no son algo exclusivo de ciclistas y equipos
Desde 2017, Amaury Sport Organisation (ASO), organizadora del Tour de Francia, y Dimension Data, socio oficial de tecnología del Tour, introdujeron tecnologías de Machine Learning para dar a los espectadores en todo el mundo una experiencia sin precedentes. Debajo de las sillas de cada bicicleta se incorporaron dispositivos GPS y otros sensores en diferentes puntos estratégicos que recopilan más de 150 millones de puntos de datos por etapa del Tour de Francia, que se analizan para proporcionar a los aficionados información en tiempo real en las redes sociales oficiales, así:Se combinan con datos externos sobre la pendiente de la pista y las condiciones meteorológicas prevalecientes para generar información como la velocidad real y la ubicación de los ciclistas de forma individual, la distancia entre los corredores y la composición de los grupos dentro de la carrera.Simulating maneuvering through a narrow passage pic.twitter.com/2z01Ut3vxJ
— letourdata (@letourdata) 20 de julio de 2018
A esto se suma el videojuego Tour de France & Pro Cycling Manager 2018 para consolas PS4, Xbox One y PC. Es, en esencia, un clásico juego de manager: se enfoca en convertir al jugador en el director del equipo, por lo que tiene que negociar contratos, planificar carreras, organizar los entrenamientos, elegir la estrategia de carrera para alcanzar la victoria, etc. También simula en tiempo real las carreras de toda la temporada ciclista y, por supuesto, las sensaciones de ser un ciclista.Simulating maneuvering through a narrow passage pic.twitter.com/2z01Ut3vxJ
— letourdata (@letourdata) 20 de julio de 2018




