86 % de familias en Colombia teme por la huella digital infantil

El sharenting en Colombia empieza a generar inquietud dentro de los propios hogares. El 86 % de madres y padres de menores de 18 años teme que las fotos o la información que publica sobre sus hijas e hijos en Internet les afecte en el futuro, según el Norton Insights Report: Connected Kids, elaborado por Norton.

¿Qué es el sharenting? Se refiere a la costumbre de madres, padres, familiares y otras personas adultas de publicar en Internet fotos, videos o datos de niñas, niños y adolescentes. La palabra viene del inglés y junta share (compartir) y parenting (crianza). Casi siempre nace del cariño y de las ganas de compartir momentos en familia, como el nacimiento, un cumpleaños, unas vacaciones o el primer día de colegio. El problema es que cada publicación se suma a la huella digital de ese niño o esa niña, que es el rastro de información sobre una persona que queda en Internet.

Esa huella se va formando años antes de que pueda opinar sobre lo que otras personas muestran de su vida. Como dice el informe de Norton, la huella digital de la infancia no depende solo de lo que cada quien publique cuando crezca, también de lo que las personas adultas compartieron antes.

La cifra es importante porque en el país hay pocos estudios sobre cómo se forma la identidad digital de niñas, niños y adolescentes. La encuesta se aplicó en línea del 29 de mayo al 13 de junio de 2026 a 1.001 personas adultas de 18 años o más. Los datos se ponderaron por edad, género y región para que tuvieran representatividad nacional. (El estudio se realizó en Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Colombia, Chile, Francia, Alemania, Australia, Nueva Zelanda y República Checa).

¿Desde qué edad empieza la huella digital de la infancia en Colombia?

La presencia en Internet de muchas niñas y niños empieza antes de su primer celular y de su primera cuenta en redes sociales. El estudio indica que el 49 % de madres y padres empezó a construir esa presencia antes de que sus hijos cumplieran tres años.

  • El 33 % publicó por primera vez una foto o un video con el rostro de su hijo o hija después del nacimiento y antes de su primer año.
  • Otro 17 % lo hizo cuando el niño o la niña tenía entre uno y dos años.

«Compartir una foto familiar puede parecer un momento pasajero, pero en Internet ese contenido puede permanecer indefinidamente, circular más allá de su audiencia original y adquirir vida propia», señaló Iskander Sanchez-Rola, director sénior de IA e innovación en Norton.

¿Qué preocupa a madres y padres sobre la exposición digital de sus hijos?

La inquietud va más allá de lo que publican las personas adultas. El 96 % de madres y padres en Colombia cree que niñas y niños ven contenido inapropiado en redes sociales a una edad demasiado temprana. Además, el 35 % dice que su hijo o hija tuvo una cuenta en redes sociales antes de la edad mínima que exige la plataforma. Esto muestra una distancia entre las normas de uso y lo que pasa en la práctica dentro de los hogares.

El informe también recoge los riesgos que más les preocupan:

  • 64 %: exposición a contenido para personas adultas o violento.
  • 62 %: que sus hijos compartan fotos.
  • 61 %: que compartan información personal.
  • 59 %: contacto con personas desconocidas.
  • 55 %: que compartan su ubicación.
  • 55 %: que reciban mensajes inapropiados.

Hay datos que abren la puerta a la acción. El 87 % dice sentirse en confianza para hablar con sus hijos sobre riesgos en línea, como estafas, personas desconocidas o contenido inapropiado. El 59 % ya tomó medidas para reducir los riesgos relacionados con herramientas o contenidos de Inteligencia Artificial.

¿Qué cambia la Inteligencia Artificial en la conversación sobre sharenting?

Con las herramientas de Inteligencia Artificial generativa, una foto publicada ya no se queda solo en el álbum de quien la sube. Otras personas pueden guardarla, modificarla, reenviarla o usarla en contextos que la familia no imaginó. Por eso la pregunta ya no es solo quién ve una imagen, también importa en qué puede convertirse.

«La Inteligencia Artificial añade una nueva dimensión a esta conversación porque hoy debemos pensar no solo en quién puede ver una imagen, sino también en qué podría ocurrir con ella«, afirmó Iskander Sanchez-Rola, director sénior de IA e innovación en Norton. Para el vocero, esto significa «tomar decisiones más conscientes sobre la información y la identidad digital que estamos creando para nuestros hijos antes de que ellos puedan decidir por sí mismos».

¿Qué prácticas ayudan a proteger la identidad digital infantil?

Compartir momentos en familia no obliga a renunciar a la privacidad. El informe propone algunas prácticas para tener en cuenta antes de publicar contenido en el que aparezcan niñas o niños:

  • Revisar la imagen completa: fijarse en uniformes, nombres de colegios, direcciones, documentos, placas o ubicaciones que puedan revelar datos personales.
  • Conocer la audiencia real: revisar de vez en cuando quién puede ver las publicaciones y, si se puede, compartir las fotos solo en grupos privados o con personas de confianza.
  • Evitar publicar rutinas en tiempo real: contar dónde está un niño o una niña, qué actividades hace o cuál es su horario deja ver patrones de su vida diaria.
  • Pensar en su privacidad futura: una foto que hoy parece graciosa puede incomodarle dentro de unos años. Por eso conviene tenerles en cuenta en la decisión a medida que crecen.
  • Limitar la información pública: detalles pequeños compartidos a lo largo del tiempo pueden sumarse y revelar su identidad, ubicación o actividades.
  • Hablar de privacidad en casa: las conversaciones en familia sobre seguridad digital también pueden incluir quién puede guardar, reenviar, modificar o reutilizar una foto después de publicada.

Estas son algunas pautas también compartidas en Naveguemos juntos, el programa de alfabetización y bienestar digital que Impacto TIC impulsa en alianza con Meta. Está dirigido a madres, padres, docentes y personas que participan en la crianza de niñas, niños y adolescentes. El programa propone una crianza digital inteligente, que pone el acompañamiento por encima de la prohibición. También plantea que proteger a la infancia es una tarea compartida entre familias, escuela, Estado y plataformas tecnológicas.

«La crianza digital inteligente no es solo prevenir los riesgos, sino también aprovechar todas las oportunidades para que niños, niñas y adolescentes crezcan más seguros, más creativos y más conectados«, afirmó Mauricio Jaramillo Marín, cofundador y director editorial de Impacto TIC.

Una de las herramientas del programa es el Acuerdo Digital Familiar. Es un pacto que se construye entre todas las personas del hogar para definir horarios de uso, zonas sin dispositivos, contenidos permitidos y reglas de respeto en el espacio digital. Con los hallazgos de Norton en mente, ese acuerdo también puede servir para conversar sobre qué fotos de la infancia se publican, con quién se comparten y en qué momento se tiene en cuenta la opinión de hijas e hijos.

Los hallazgos dejan diferentes retos, entendiendo también la autonomía de cada familia. Proteger a niñas, niños y adolescentes también implica revisar la información que las personas adultas ponen a circular sobre ellos. Crear hábitos de privacidad desde temprano puede ayudar a que, cuando llegue el momento de manejar su propia vida digital, tengan más control sobre la identidad que les representa en línea.

El informe completo, con datos adicionales sobre Inteligencia Artificial, ciberacoso, redes sociales y videojuegos, está disponible en el sitio de Norton.

Sandra Defelipe
Sandra Defelipehttps://sandradefelipe.wordpress.com/
Periodista, comunicadora estratégica e investigadora con enfoque territorial y de género. Cofundadora de culturaenvivo.co y editora en Impacto TIC, cuenta con más de una década de experiencia explorando la intersección entre tecnología, derechos digitales, educación y apropiación social del conocimiento.

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