En 2020, 4 millones de personas fueron diagnosticadas de cáncer tan solo en Latinoamérica, y 1,4 millones murieron a causa de esta enfermedad, según datos de la Organización Panamericada de la Salud. Y para 2030, el cáncer será la causa de la muerte de un millón de personas al año.

En Colombia, así como en América Latina, el cáncer es la segunda causa de muerte de las personas. Según el estudio de la unidad de inteligencia de The Economist La toma de decisiones para la atención del cáncer: un análisis de la práctica actual y las oportunidades de mejora en América Latina’, citado por PR Newswire y realizado por Varian Medical Systems, los 4 tipos de cáncer más comunes entre los hombres son el de próstata (27,6 %), de pulmón (9,6 %), colorrectal (8,0 %) y de estómago (7,1 %); entre las mujeres, el tipo más frecuente es el de mama (27,0 %), seguido del cervical (12,3 %), colorrectal (7,7 %) y pulmonar (5,5 %).

Son datos que prenden alarmas, pero que especialmente empujan hacia la búsqueda de soluciones. Si algo nos ha enseñado la mentalidad emprendedora es que cuando hay un problema hay que buscar soluciones, y en este caso, hay mucho por hacer. Comenzar desde la prevención y el diagnóstico temprano, pasando por el tratamiento y la investigación.

«A través del estudio, es posible comprender la problemática con mayor profundidad. Se trata de una oportunidad para examinar y comprender cómo superar esas barreras. El estudio proporciona una reevaluación que aborda la atención oncológica, ya que toda América Latina tiene posibilidades significativas de mejorar el acceso al tratamiento del cáncer», explica Humberto Izidoro, presidente de Varian Medical Systems.

En América Latina hay varias iniciativas que trabajan a diario en la lucha contra esta enfermedad, desde la tecnología, la innovación y la ciencia. Estos son algunos de los casos recientes más destacados.

Tecnología e innovación

Justamente, en la más reciente edición del festival latinoamericano de emprendimiento, INCmty 2020, se entregó el premio de innovación en salud (Health Innovation Award – HIA 2020), que tiene por objetivo reconocer a los mejores emprendimientos del sector salud en Latinoamérica. Participaron empresas de de México, Chile, Perú, Guatemala, Colombia, Venezuela y Argentina, y la ganadora fue la chilena Environ Surrounding Cancer.

Se trata de una startup de base científico-tecnológica, que desarrolla herramientas de diagnóstico, pronóstico y de tratamientos para el cáncer. Una de sus soluciones es PostaMets, un test que es capaz de detectar y pronosticar la metástasis en etapas tempranas en los pacientes con cáncer de próstata.

El test consta de 2 etapas: en la primera, detecta la presencia de 8 genes en el tejido prostático, mediante pruebas PCR, y en la segunda etapa se analizan los datos con un algoritmo, que arroja los resultados del diagnóstico del cáncer.

Para el caso del cáncer de mama hay varias startups que se enfocan en la educación para prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento a través de diferentes tecnologías. Por ejemplo, los programas de educación Vipermed (Uruguay), Feels Good (Perú) que usa Realidad para el cuidado emocional y físico de pacientes neurológicos y oncológicos; Mamotest (Argentina), una red latinoamaricana de telemamografías; Bionirs (Argentina); Eva (México), que incorpora cabinas inteligentes para el diagnóstico, o Thermy (también de México), que usa tecnología termográfica para la detección temprana.

En el caso de Colombia se suman otros jugadores destacados como Indira AI, que genera soluciones diagnósticas usando Inteligencia Artificial, o la aplicación Esculappio, que busca disminuir las barreras de acceso de los pacientes a una atención y tratamiento oportunos, entendiendo el contexto nacional, lo difícil y demorado que puede ser llegar a recibir atención especializada.

Investigaciones para un futuro con infinidad de posibilidades

En su listado de los ‘Innovadores menores de 35, Latinoamérica 2020‘, el MIT incluyó al peruano Juvenal Ormachea, doctor en Ingeniería Eléctrica e investigador posdoctoral en la Universidad de Rochester (Estados Unidos), que utiliza ultrasonidos para generar imágenes médicas a color que mejoran la detección del cáncer y otras enfermedades. Se tarta de un método no invasivo.

«Podemos generar imágenes hasta 16 centímetros de profundidad frente a otras técnicas que solo alcanzan hasta cinco centímetros», le explicó Ormachea a la prestigiosa publicación, que decidió agregarlo al listado por este avance médico. En el caso del cáncer, los colores indican la elasticidad o la dureza de los tejidos, y esto permite identificar cánceres que usualmente son más duros que el tejido sano de su alrededor.

En México se está trabajando en el desarrollo de pruebas de biomarcadores de cáncer de pulmón. Este programa busca proporcionar un diagnóstico preciso del paciente de cáncer de pulmón de células no pequeñas, a través de una tecnología de alta calidad destinada a facilitar la personalización del tratamiento.

Cada paciente pasará por el proceso biopsia pulmonar para poder hacer las pruebas de 5 biomarcadores moleculares. Y luego los resultados serán entregados en 7 días, para ofrecerle al médico tratante mejores bases para la toma de decisiones terapéuticas. Para esta iniciativa se han unido diferentes actores de la  Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (Amiif): Amgen, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim, Novartis, Pfizer y Roche.

Y en el caso de Colombia, las investigaciones son variadas, tomando especialmente el potencial de la biotecnología.

En el marco del programa Colombia Científica, se destaca el proyecto NanoBioCáncer, liderado por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín, en el que participan la Universidad de Medellín, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Tolima y la Universidad del Quindío. Esta iniciativa parte de las bondades naturales y científicas del contexto nacional, para proponer moléculas que cuenten con una actividad promisoria para contribuir en el control de la proliferación del cáncer de colon.

Cada una de las instituciones involucradas en el proyecto estudia moléculas de diferentes orígenes, como hongos y extractos de frutas. Por ejemplo, en el caso de Universidad de Santander (Udes) se investiga sobre la bacteria Bacillus thuringiensis, que tiene muchas aplicaciones biotecnológicas y se ha perfilado como fuente de proteínas anticancerígenas.

Mientras el equipo anterior investiga, hay otros que avanzan en otros puntos, como es el caso del extracto de borojó con potencial para tratar el cáncer. Se trata de otro desarrollo en el marco de la biotecnología, cuyo investigación comenzó hace 10 años y en 2020 recibió la patente de invención de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) mediante la Resolución 63971 del 13 de octubre y con vigencia hasta el 13 de mayo de 2035.

Foto: Jean-Luc Crucifix (Vía: Wikimedia Commons).

“En trabajos con estudiantes obtuvimos unas células en suspensión, de las cuales se obtuvo una biomasa y de esta un extracto en el que se vio su posible efecto en algunas células cancerosas”, explicó a la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia el profesor Rodrigo Alberto Hoyos, biólogo, magíster y doctor en Biotecnología Vegetal, uno de los creadores del proceso junto con el docente Fernando Orozco Sánchez.

El desarrollo consiste en una producción biotecnológica de la biomasa de borojó, sin depender de los cultivos en el campo. De momento, no se trata de un productor comercial, dado que aún están a la tarea de identificar moléculas bioactivas, purificarlas, y si logran extrapolar los ensayos de laboratorio en una investigación, ahí sí, se podría desarrollar una sustancia medicinal.

En época de cambio climático y de necesidad de conservar el medioambiente, con esta invención tenemos la posibilidad de producir, por medios biotecnológicos, células de borojó, un material que nos permite obtener el extracto con bioactividad sobre células cancerosas y actividades antibacterianas. (…) Le estamos apuntando al desarrollo biotecnológico del país para no depender tanto de materiales básicos primarios como minerales y productos agrícolas que no tienen mucho valor agregado; aquí les estaríamos dando un valor agregado a nuestros recursos biológicos, en este caso una planta nativa como el borojó, pero todavía tenemos mucho por delante.

Fernando Orozco Sánchez.

El futuro será de adultos mayores, serán más los viejos que los jóvenes, y así mismo los retos en salud tendrán una aceleración. Las cifras son un recordatorio crudo, habitual en fechas como hoy, el Día Mundial Contra el Cáncer, que empuja a aumentar los esfuerzos en todos los frentes posibles, en los que la tecnología, la innovación y la ciencia son escenciales.