“El software y el hardware de seguridad no es algo que se configura y se olvida. Tiene que ser gestionado… La ciberseguridad necesita ser gestionada”, afirmó Robert Humphrey, el chief marketing officer de SonicWall, en su primera visita a Colombia motivada por la celebración del SonicWall Elevate Growth Summit.
Este evento es un encuentro regional organizado por SonicWall que llega por primera vez a América Latina y reúne a socios de negocio, integradores, distribuidores y proveedores de servicios de ciberseguridad para analizar estrategias de crecimiento, transformación y rentabilidad en el mercado de la seguridad digital.
Además, el espacio sirvió para la visita del recientemente nombrado vicepresidente global de canales y alianzas globales, Jonathan Berger, quien afirmó sobre su primera visita al país: “He aprendido muchas cosas de los partners en Colombia. Primero me sorprendió la fidelidad a la marca SonicWall; creo incluso que no solo son fieles, sino que están comprometidos”.
Índice de temas
Estado y tendencias del mercado
Aparte de su función como un espacio de relacionamiento y de divulgación de estrategias comerciales, el Elevate Growth Summit también funciona como un escenario para presentar tendencias tecnológicas, como ocurrió con la presentación del estudio ‘Cyber Protect 2026’.
Se trata de un análisis enfocado de manera primordial en el comportamiento y riesgos de las pequeñas y medianas empresas a escala global y en América Latina. El estudio arrojó conclusiones más allá de la tecnología: el principal peligro no proviene únicamente de la sofisticación de los códigos maliciosos, sino del abandono de prácticas operativas elementales dentro del ecosistema empresarial.
De hecho, SonicWall recopiló estas malas prácticas denominándolas ‘los siete pecados de la ciberseguridad’. Entre ellas se encuentran:
- Ignorar controles básicos como el uso de MFA y la gestión de parches.
- Tener una falsa sensación de seguridad.
- Operar infraestructuras complejas sin visibilidad suficiente.
- Exponer servicios innecesariamente a Internet.
- Otorgar excesiva confianza y privilegios dentro de la red.
- Reaccionar solo después de los ataques.
- Carecer de estrategias efectivas de recuperación.
“Los retos en materia de ciberseguridad, especialmente en las empresas medianas, no son de carácter tecnológico, sino que tienen que ver con los procesos y la disciplina”, dice Humphrey.
El impacto de la IA en las pymes
Por otra parte, Humphrey fue tajante al manifestar que la Inteligencia Artificial ha transformado las reglas del juego en la delincuencia informática. No lo ha hecho mediante el desarrollo de ataques nunca antes vistos, sino mediante la automatización de la búsqueda de fallas a escala global.
Esta tecnología ha eliminado las barreras logísticas para los atacantes, permitiendo la exploración automatizada de redes empresariales las 24 horas del día, independientemente de la ubicación geográfica de las víctimas. Además, la masificación de los ciberataques guiados por algoritmos ha desarticulado la creencia de que las organizaciones de menor tamaño están fuera del radar de los criminales.
A propósito de este escenario, el vocero afirma: “A la IA no le preocupa quién eres, dónde estás o qué tan grande eres”. Ante este panorama, la estrategia presentada en Colombia mostró un cambio en la forma en que los fabricantes se relacionan con distribuidores y clientes. La compañía aseguró que está dejando atrás las métricas centradas únicamente en capacidades técnicas, como la velocidad de los firewalls, para enfocarse en plataformas integradas de ciberseguridad capaces de ofrecer resultados de protección medibles en la cotidianidad.







