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Entendiendo mejor los estándares de nuestros teléfonos móviles

Cada dia que pasa, nuestros teléfonos y dispositivos se convierten en elementos más y más esenciales. Esto no solamente por su capacidad para aumentar la productividad (cuando se usan con este propósito en mente), sino además por la conveniencia que ofrecen para vivir en un mundo más conectado. Uno de los elementos relevantes es que, sin importar qué marca sea un teléfono, nos permite conectarnos a varias redes y otros dispositivos sin que esto se vuelva una preocupación mayor.  

Esto no solamente se relaciona, por ejemplo, con dispositivos como audífonos o teléfonos inteligentes, sino también tiene que ver con estándares más amplios –como GSM, Wi-Fi o LAN–, que son responsables de mucha de la conectividad. Nuestra modernidad conectada no sería posible sin la colaboración de muchas marcas y fabricantes en el desarrollo de los estándares abiertos que dictan muchas de las directrices que deben incluirse en cada dispositivo.  

¿Qué es un estándar abierto? 

Para entender esto, tenemos que empezar por el principio. En el mundo de la tecnología, un estándar es una norma o requerimiento creado con el objetivo de realizar una tarea técnica. A su vez, esta tarea trae consigo lineamientos, reglas o recomendaciones para que el estándar sea siempre mantenido y se asegure la operabilidad. En un ejemplo por fuera de la tecnología, pensemos en las papas fritas de McDonalds. Estas papas deben tener ciertas propiedades, el aceite debe estar a una temperatura específica, se deben freír por el mismo tiempo, y se deben utilizar los mismos empaques; todo esto conforma el estándar de las papas fritas de McDonalds. 

Ahora bien, en el mundo de la tecnología existen estándares que son cerrados o privados y otros que son abiertos. Un ejemplo de un estándar cerrado es, por ejemplo, el puerto Lightning de Apple, al cual solamente tienen acceso Apple y aliados cercanos. Por el otro lado, un estándar abierto es como USB, cuyos lineamientos y guías son públicos y pueden ser implementados por cualquier fabricante en el proceso de creación de un teléfono inteligente u otro dispositivo.  

En el mundo existen varias entidades y organizaciones que se encargan no solamente de mantener los estándares abiertos, sino también de invertir talento en desarrollarlos y adaptarlos a las nuevas necesidades de los usuarios. De la misma forma, algunas entidades manejan estándares que se enfocan a terrenos distintos pero que son igual de importantes. Mientras que el Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (Institute of Electrical and Electronics Engineer, IEEE) maneja estándares de ondas y conexión, el Consorcio World Wide Web (W3C) maneja estándares para páginas y conexiones en la web.

Dichas organizaciones crearon en 2012 una serie de 5 principios para sus estándares abiertos. Estos son:

  • Cooperación.
  • Adherencia a los principios.
  • Empoderamiento colectivo.
  • Disponibilidad.
  • Adopción voluntaria. 

De la misma forma, esta definición recalca que ningún estándar está dominado exclusivamente por una persona, compañía o grupo de interés.   

Los estándares abiertos que hacen posible el día a día 

Esta definición de los estándares abiertos es importante ya que funciona como un fundamento para el mercado de los teléfonos. Por lo general, la mayoría de las empresas fabricantes optan por incluir estándares abiertos en sus teléfonos. MediaTek, por ejemplo, integra varios estándares en cada uno de sus chips, principalmente para garantizar la interoperabilidad con otros dispositivos y nunca perder conectividad.  

Gracias a los estándares abiertos se puede, por ejemplo, utilizar un teléfono Samsung Galaxy A22, que trae un chip MediaTek Helio G80, conectar unos audífonos de Huawei y un reloj inteligente de Realme. Aunque todos son fabricados por compañías distintas, podemos utilizar unos con otros sin preocupaciones gracias a que todas ellas admiten e implementan estándares abiertos que permiten la interoperabilidad.  

    Imagen de apoyo: Mika Baumeister en Unsplash

En el mundo de los dispositivos, la ya mencionada IEEE monitorea y desarrolla algunos de los estándares más importantes del mundo. El estándar IEEE 802, por ejemplo, traza los lineamientos de la conectividad en redes Wi-Fi, así como las conexiones cableadas LAN. Adicionalmente, el estándar 802.15 está relacionado con la tecnología Bluetooth, que día a día conecta audífonos, relojes y demás dispositivos. Por otro lado, el estándar USB-C es mantenido por la Comisión Electrotécnica Internacional (International Electrotechnical Commission, IEC) bajo el registro IEC-62680.

La implementación de estos estándares ha facilitado en gran medida la expansión de la conectividad. MediaTek, en su rol como uno de los fabricantes de chips conectados más grandes a nivel global, también ha implementado estos estándares para traer al mercado dispositivos IoT para el hogar y mantener la vanguardia en sus chips de teléfonos.  

Y es que, aunque estos estándares son fundamentales en el mundo de los teléfonos, lo cierto es que también gobiernan muchos de los protocolos en otras industrias. En consolas de videojuegos, Sony, Microsoft y Nintendo han implementado estándares Bluetooth para el uso de audífonos y micrófonos. En el mundo de los computadores, estándares como USB-C pueden ser usados para transmisión de datos o incluso como conector para monitores y pantallas.  

Un futuro más integrado 

El flujo constante de dispositivos conectados ha provocado también que los estándares y las organizaciones que los mantienen evolucionen rápidamente. Esto será especialmente importante en la implementación de nuevas tecnologías como 5G, así como en la expansión de tecnologías como Wi-Fi y su nuevo estándar 6E, enfocado mucho más en hogares y oficinas cada vez con más dispositivos.  

Los estándares abiertos, así como fabricantes como MediaTek que los implementan, ganarán mucha más relevancia en los años venideros. Esto, en últimas, significará también un aumento en la comunidad para nosotros, los usuarios.


Imagen principal: Zarak Khan en Unsplash   

Sebastián Romero Torres
Filósofo de formación y geek empedernido. Amante de los videojuegos, la tecnología, la música y el espacio.

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