Por Juan Guillermo Ramírez, especial para Impacto TIC.

En la carrera mundial del emprendimiento, Colombia lleva la delantera. Al menos así lo revela un estudio llevado a cabo por Ipsos a finales del 2020 y presentado en enero de este año, en el que se muestra a Colombia con la ‘medalla de oro’ en temas de emprendimiento, seguida por Sudáfrica con la ‘medalla de plata’ y culminando con Perú con la ‘medalla de bronce’.

Y no ha sido el azar el que le ha dado a Colombia este reconocimiento en lo más alto del podio. Para Tomás Ríos M., director general de Starter Company, el ecosistema de emprendimiento en Colombia tiene varios retos.

El primero de ellos es el acceso a recursos bien sea por deuda o inversión y esto muchas veces les impide a las startups un crecimiento exponencial y las lleva a crecer de una manera orgánica pero muy lenta. El segundo es la falta de oportunidades y credibilidad a la que se enfrentan a la hora de ofrecer sus productos y servicios a otras empresas. “Muchos no necesitan recursos, necesitan clientes”, dice Ríos. Por último y no menos importante, es el conocimiento y fortalecimiento empresarial especializado que les permite a los emprendedores tener herramientas para escalar sus negocios.

Perfil del emprendedor

Miryam Lazarte, CEO de Latam Startups, una aceleradora sin fines de lucro basada en Toronto (Canadá) y que trabaja exclusivamente con startups internacionales, comenta que como patrocinador designado del programa de visas para empresas emergentes de Canadá, LatAm Startups es pionera en traer las principales empresas emergentes del mundo a Canadá y ayudarlas a escalar globalmente desde Toronto.

Perfil del emprendedor
Imagen: Alybel/1 (Pixabay).

Lazarte ha logrado llevar varias compañías a Canadá y asegura que en Norteamérica el concepto es diferente que en Latinoamérica. «Emprendimiento y startup no es necesariamente lo mismo. Una persona puede emprender cualquier tipo de empresa, mientras que una startup se entiende que es una empresa de corte tecnológico con un componente de innovación». Teniendo claro esto, la CEO de Latam Starups añade: «Cualquier persona puede tener ideas; quien las ejecuta y crece en el mercado es lo que consideramos un emprendedor tecnológico o no tecnológico”.

“Los mercados mundiales son muy competitivos y para crear y crecer con la empresa se requiere tener resistencia, humildad para reconocer cuando algo no va bien y se necesita cambiarlo, y valor para afrontar cualquier dificultad que viene con la creación y el crecimiento de una empresa”, dice la ejecutiva.

Para muchos, el emprendedor colombiano es creativo y con un nivel de ambición bueno, que se requiere, con un enfoque positivo, para hacer crecer una empresa. Pero el emprendedor colombiano sufre de lo que sufre la mayoría de los emprendedores en Latinoamérica: les falta una visión más global, entender el concepto de ecosistema, el concepto de propiedad intelectual que es esencial para poder expandirse internacionalmente.

Muchas aceleradoras o incubadoras siempre están a la caza de empresas innovadoras. Para eso, el criterio de selección puede cambiar. Algo en común que tienen esta clase de empresas es la buscar emprendedores que tengan una visión global y cuyos cofundadores sean manejables. A ninguna de esta compañías les gusta tratar con personas con grandes egos, aunque es muy común encontrar este tipo de características en el ecosistema Latinoamericano.

Emprendedora
Imagen: Geralt (Pixabay).

“En el caso nuestro, no trabajamos con empresas en ideación, buscamos empresas que ya tengan tracción en el mercado (es decir ventas o inversión); que estén financieramente estables, ya que el proceso de expansión es una inversión considerable si se pone en pesos colombianos; y por último que tengan propiedad intelectual”, puntualiza Miryam Lazarte, de Latam Startups.

Cabe destacar que las incubadoras se crearon precisamente para apoyar a personas que no tienen proyectos definidos. Las aceleradoras, por otro lado, solo apoyan a empresas que ya están en crecimiento y necesitan ayudas para crecer en otros mercados, puede ser en mercados regionales o globales. Es importante tener en cuenta en qué nivel está la empresa: puede estar en ideación, por lo que una incubadora es lo más adecuado; o puede estar en crecimiento y para eso hay que definir qué aceleradora tiene el mejor perfil.

En ese sentido, Juan David Castaño, vicepresidente de Fortalecimiento Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), comenta que en Colombia hay 3 perfiles de emprendedores.

  • El primero es los que ellos llaman las “ías”, que son las peluquerías, panaderías, papelerías, ferreterías, que son esos emprendedores que quieren iniciar su negocio y que ven una oportunidad para generar ingresos inmediatos, pero que están muy anclados a los temas de necesidad. Este emprendedor no se reconoce a si mismo como tal, porque ha probado varias cosas para generar ingresos.
  • Hay otro tipo de emprendedor que es experto en su oficio. Por ejemplo, el que hace menús a domicilio, porque es chef, o monta un restaurante; o aquel abogado que ha trabajado toda la vida en una empresa, pero monta su propio bufete. Es una persona que conoce de memoria su negocio y lo atiende como tal y ve una oportunidad en el mercado para manejar su propio emprendimiento. Este emprendedor es más eficiente en sus procesos y quiere mejorar el negocio de manera permanente.
  • Y hay otro tipo de emprendedor que quiere crear otros modelos de negocio. Es alguien que está asociado a temas de tecnología y genera soluciones para el mundo. Está intentando solucionar problemas y lo ansía por todo lado, con mentalidad innovadora, que siempre está pensando en sacar adelante los retos a los que se enfrenta.

En este sentido, Agustín Rotondo, gerente regional de Wayra Hispam, dice que un emprendedor “pone una pasión al servicio de una idea, y trabaja muy duro para hacerla realidad, con foco en mejorar la vida de las personas. El cementerio de fracasos está lleno de buenas ideas, lo difícil es hacerlas realidad, y eso solo se logra con pasión y trabajo”.

¿Y que tiene en cuenta una aceleradora o incubadora?

Para Santiago Páez Giraldo, experto en emprendimiento, lo que una aceleradora o incubadora buscan en los emprendimientos depende de los términos de referencia construidos por el operador y que a su vez se definen por el financiador del proyecto. En este sentido, también depende del área misional tanto de la organización como de su financiador.

Por ejemplo, se puede pretender acompañar a empresarios de un sector particular (Govtech, Fintech, Agtech, Social, Cultural y Creativo, entre otros.) y se construyen los términos con base en la vertical de dicho sector. O bien se pueden construir términos enfocados horizontalmente en variables demográficas como por ejemplo emprendimientos de mujeres, de adultos mayores, de juventudes, entre otros.

A su vez, hay programas que pueden estar asociados con inversión ángel que pueden traer consigo dineros para las empresas. En el caso de Canadá, no hay aceleradoras o incubadoras que vayan a dar dineros a emprendedores tecnológicos internacionales. Tampoco hay inversionistas que vayan a dar dineros si la empresa no está constituida en Canadá o en Estados Unidos al menos. Este es el mismo escenario que van a encontrar en Estados Unidos especialmente si la empresa está en sus primeros pasos de crecimiento.

Los tipos de incubadoras y aceleradoras que van a encontrar en el mercado son 2: las que son para ganancia (más o menos un 20 % de las incubadoras y aceleradoras) que pueden tomar un porcentaje de equity sobre la empresa intervenida, con o sin inversión, a cambio de guiar a las empresas en cómo crecer en el mercado, o van a encontrar las que no son para ganancia (80 % de las incubadoras y aceleradoras del país) pero que sí van a cobrar un «fee» ya que no hay equity de por medio. En este caso, los ingresos que tienen este tipo de aceleradoras e incubadoras se redistribuyen para generar más empleo, pagar honorarios a mentores, pagar por espacios, etc.

‘Mentoring’

Existen varios programas de mentorías que ayudan a estas empresas nacientes o ya caminando a lograr muchos de sus metas. Uno de ellos es el programa Todos Unidos, de la Cámara de Comercio de Bogotá. En este se busca atender a 350 empresas a través de 200 asesorías individuales, 50 asesorías grupales y charlas complementarias en torno a cuatro ejes: estrategia e innovación, mercadeo y ventas, planeación financiera y productividad.

Nicolás Uribe Rueda, presidente de la CCB, afirma: «Nuestra prioridad es acompañar y fortalecer a las empresas de las cuales el 97 % son micro y pequeñas en Bogotá y región, aportando e impulsando así la reactivación económica y protegiendo el tejido empresarial. Por eso, seremos los articuladores de esta iniciativa para que junto a estas importantes compañías trabajemos en favor de las micro y pequeñas empresas para su recuperación y el consecuente impacto en la economía y del empleo”.

Una de las empresas que se han unido a esta iniciativa es Corona Industrial, cuyo presidente, Jaime Ángel, comenta: “Las pymes son clave para impulsar el desarrollo de Colombia y son aliados estratégicos para la competitividad y sostenibilidad, por eso reafirma el compromiso con generar valor compartido y crecer de la mano con los proveedores”.

Mentoring
Imagen: Tumisu (Pixabay).

Por su parte, César A. Caicedo, presidente del Grupo Empresarial Colombiano, señala: “Buscamos contribuir desde nuestra experiencia y conocimiento a generar entornos formativos que les permitan a los emprendedores poder encontrar herramientas y guías para aplicar mejores prácticas, hacer frente a sus desafíos y dinamizar sus negocios”.

Otra de las empresas que tiene mucho que ver con el crecimiento de emprendedores en el tema de tecnología es Wayra Hispam, que invierte en compañías maduras que tengan el potencial de generar vínculos comerciales con su casa matriz (Movistar) en toda la región. “Buscamos compañías lideradas por emprendedores apasionados, con visión de negocio y capacidad de gestión, que estén preparados para llevar adelante el reto gigantesco de escalar sus negocios”, asegura Agustín Rotondo, gerente regiona de Wayra Hispam.

El directivo de Wayra comenta, además, que no se busca startups de un vertical o industria particular, sino aquellos negocios que tengan mayor potencial de trabajo con Movistar en la región. Este potencial puede materializarse de dos formas: que Movistar contrate los servicios de esta startup para uso interno, o que Movistar revenda los servicios de la startup a sus clientes, a través de sus canales comerciales. “De esta forma nos aseguramos de que la inversión de Wayra sea mucho más que un aporte en dinero, generando ingresos para la startup mientras apalancamos la transformación digital de Movistar”, recalca el Manager de Wayra.

“Estamos en un momento único en la historia, donde las inversiones en startups Latinoamericanas crecen cada vez más rápido. En el segundo trimestre del 2021 se ha invertido en la región más que en todo el año 2020 completo. En este contexto cada vez son más los corporativos que se suman a esta tendencia”, puntualiza Rotondo.

En resumen, la pandemia ha acelerado los procesos de transformación y de adopción digital en todo el mundo, lo cual representa una gran oportunidad para los emprendimientos que se apalancan en la tecnología como base para escalar y crecer. Muchas empresas han sabido aprovechar esta oportunidad y han tenido un gran crecimiento en estos meses de pandemia. Por eso, si usted tiene un emprendimiento, siga adelante.

Modelo Corporate Venture

Cuando hablamos de Corporate Venturing, hablamos de empresas que se vinculan con emprendedores. Este vínculo tiene muchas formas posibles, desde algunas más básicas como la realización de hackatones, hasta las más avanzadas como son los vehículos de inversión o Corporate Venture Capital. Cada corporativo tiene su modelo orientado a una determinada forma de trabajo. Se invierte en compañías buscando un retorno financiero (ROI) pero también un retorno estratégico (vínculos comerciales entre la startup y las empresas).


Imagen principal: Qimono y Mohamed_hassan (Pixabay).