El AWS Summit Bogotá reunió a la comunidad tecnológica del país en Ágora, en una edición que coincidió con los 20 años de Amazon Web Services (AWS). Más allá de los lanzamientos, la conferencia de apertura dejó una idea central: la conversación empresarial sobre Inteligencia Artificial (IA) empieza a desplazarse de la pregunta ‘¿podemos construir esto?’ hacia otra más exigente, ‘¿qué impacto real genera en el negocio?‘.
El evento giró en torno a la llamada IA agéntica, un enfoque en el que los agentes, programas que razonan, deciden y ejecutan tareas de forma autónoma, dejan de ser prototipos para entrar en producción. Estos fueron los principales anuncios y los mensajes que AWS dirigió al sector en Bogotá.
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¿Por qué AWS insiste en medir el impacto real de la IA?
Daniel Saldarriaga, country manager de AWS Colombia, abrió con un dato del último año: más de 130.000 empresas en Colombia adoptaron IA, el equivalente a una compañía cada 5 minutos. El matiz llegó después. Aunque más del 80 % mide el retorno de esa inversión, el 49 % lo hace con métricas operativas, cantidad de licencias o tiempo de uso, y menos de un tercio lo evalúa por su efecto en el negocio, como el aumento de ingresos o la satisfacción del cliente.
“Las empresas que pueden conectar las métricas del negocio con el uso de IA son las que van a ganar esta jornada”, agregó Saldarriaga.
¿Cuál es la IA agéntica que AWS puso en el centro?
Juan Carlos Gutiérrez, directivo de tecnología e innovación de AWS, presentó el concepto de ‘momentum compuesto’: la idea de que el valor de un agente crece a medida que se usa, porque acumula contexto y mejora sus resultados. Sobre esa premisa organizó los anuncios en 4 frentes: trabajar, construir, proteger y crear.
Para trabajar, presentó Amazon Quick Suite, un espacio de trabajo con agentes que conecta correo, archivos y aplicaciones corporativas y arma un grafo de conocimiento personal sin necesidad de crear un repositorio de datos adicional. Para construir software, reforzó Kiro, su entorno de desarrollo dirigido por especificaciones que ahora permite continuar el trabajo desde el teléfono, junto con un agente de operaciones (AWS DevOps Agent) y capacidades de modernización continua de sistemas heredados.
En el frente de seguridad, AWS mostró AWS Continuum, una familia de productos de seguridad que suma modelado de amenazas y detección de vulnerabilidades de código, con priorización según impacto y remediaciones asistidas. Y para crear agentes propios, destacó Amazon Bedrock AgentCore, que separa el código del modelo y de la infraestructura, además de Managed Knowledge Base para integrar datos no estructurados y AWS Context para levantar un grafo de conocimiento empresarial.
Un punto que la compañía subrayó, y que interesa al debate sobre soberanía tecnológica, es que estos servicios operan dentro del entorno de nube de cada organización: según AWS, los datos y la propiedad intelectual permanecen en su configuración privada y no salen de la plataforma.
¿Cómo están aplicando estas herramientas las empresas colombianas?
El caso de Itaú ilustró que el reto no es solo generar código. Tras migrar a la nube, la entidad intentó acelerar el desarrollo con IA, pero lo que producía no cumplía sus lineamientos de seguridad y arquitectura: ganaba velocidad al teclear y la perdía en los controles de cumplimiento, con apenas un 15 % de eficiencia.
La salida fue codificar sus estándares, arquitectura, ciberseguridad y FinOps, y entregárselos a la IA mediante un modelo de contexto, de modo que el cumplimiento se aplicara mientras se escribe el código. Con ese enfoque, el equipo pasó de una funcionalidad por semana a construir cuatro en 12 horas durante un ejercicio controlado, y reporta una reducción del 93 % en tiempos. El programa creció de 20 a más de 400 personas formadas.
Desde la inclusión financiera, Nequi mostró cómo la IA amplía el acceso al crédito. Rubén Darío Vargas, Chief Data & AI Officer de la fintech, recordó que en Colombia solo una de cada 3 personas accede a crédito, en buena parte porque quienes trabajan en la economía informal carecen de historial.
Con modelos de aprendizaje automático que leen las redes de transacciones, hoy 2 de cada 3 créditos que desembolsa la compañía llegan a personas con poca o ninguna experiencia financiera, mientras la cartera en mora se redujo un 75 %. Nequi, que alcanzó los 28 millones de personas usuarias, atiende de forma inmediata el 80% de las interacciones de servicio con un sistema multiagente.
“Hoy no les vengo a hablar de inteligencia artificial, hoy les vengo a hablar de personas, porque las personas son lo que nos importa en Nequi”, afirmó Rubén Darío Vargas, Chief Data & AI Officer de Nequi.
Otros casos presentados apuntaron en la misma dirección:
- SIESA redujo sus ciclos de desarrollo de software de 2 años a 6 meses con agentes construidos sobre Amazon Bedrock.
- Banco de Occidente (Grupo Aval) creó Ari 2.0, un sistema multiagente que revisa peticiones, quejas y reclamos hasta 17 veces más rápido, con una calidad del 95% y unos 14.000 casos mensuales.
¿Qué lugar ocupan el talento y la sostenibilidad en la estrategia?
El mensaje sobre las personas atravesó todo el evento. AWS reiteró su meta de formar a 500.000 personas en Colombia en capacidades de IA y nube a través del programa Entrena Colombia, del que reporta 100.000 formadas hasta la fecha. En sostenibilidad, la compañía afirmó que su operación regional es hasta un 99 % más eficiente en huella de carbono frente a un modelo ‘on-premise’, 4 veces más eficiente en energía y hasta 7 veces en el uso de agua respecto al promedio de la industria.
La lección que dejaron tanto los casos de éxito como los anuncios resultó coherente: la adopción de IA que genera valor no se mide en licencias sino en impacto, se sostiene sobre datos propios y estándares bien definidos, y se lidera formando a los equipos. El reto para el sector, según se planteó en el evento, no se centra en lo que se puede construir con IA, el foco está en cómo se medirá lo que aporta.






