Reconozco, con humildad, que no tengo ni la formación académica ni el brillo de los cargos públicos que ha tenido Víctor Manuel Muñoz Rodríguez, a quien respeto por ser un destacado Singularity Alumni pero, precisamente, el haber sido en el pasado reciente, Alto Consejero Presidencial para la Transformación Digital y director del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE), el haber vivido de primera mano lo que se llamó el Estallido Social, le da como a nadie, el conocimiento para entender que sugerir el uso de las herramientas y software de Palantir Tech tiene tanto de largo como de ancho.

Palantir Technologies es una empresa estadounidense especializada en Big Data e IA. Fundada en 2004 por Alex Karp, actual CEO, Peter Thiel y Max Levchin, quienes son los creadores, también, de la muy famosa plataforma de pagos PayPal y fue buscando un software que redujera el fraude en las transacciones electrónicas que desarrollaron IGOR, convirtiendo a PayPal en la pasarela de pago preferida de los sitios web en los años 90´s. Luego de septiembre de 2.001, todo cambió y entendieron que había que ayudar al gobierno y trabajaron de la mano con el FBI y la CIA para desarrollar software de apoyo a la toma de decisiones para gobiernos, agencias de inteligencia y empresas globales frente al terrorismo y los problemas de seguridad.
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Shoshana Zuboff y el ‘Capitalismo de la Vigilancia‘ en el sector público
Después de todo lo que hemos leído acerca de cómo utilizan nuestros datos empresas como Facebook, Instagram, Google, Gmail, Youtube, uno podría pensar que Marck Zuckerberg, Sergey Brin y Larry Page, son los hombres mejor informados del planeta, en el ámbito privado. O podría decir que es el presidente de los Estados Unidos o el director de la CIA, el FBI, el Mossad, el GRU o el M16 pero, no, el hombre mejor informado del mundo es Alexander Karp, el CEO de Palantir, al que Trump le tiembla y trata con sumo respeto.
No creo, racionalmente, que Alex Karp sea el hombre mejor informado del planeta, pero sí hay razones por las que mucha gente lo percibe como alguien con acceso inusualmente alto a información sensible y estratégica. Como CEO de Palantir, dirige una empresa de análisis de datos con contratos con agencias y fuerzas de seguridad y varios perfiles lo describen como una figura muy influyente en defensa, inteligencia y tecnología y por eso algunos periodistas y analistas se refieren de esa manera acerca de él.
Pese a que Shoshana Zuboff no hace una alusión muy profusa a Palantir-solo la menciona una vez-en su enjundiosa obra ‘La Era del Capitalismo de la Vigilancia’ pareciera que el análisis de lo que ella describe como capitalismo de la vigilancia encaja a la perfección con lo que hace la empresa que otros denominan como un ‘Caballo Oscuro de Guerra’.
La profesora Helena Malikova, en un paper de la Escuela Kennedy de Harvard, publicado este año, dice: “Las empresas obtienen beneficios procesando, analizando, almacenando, autenticando, reempaquetando, transfiriendo y vendiendo información. En conjunto, estas funciones conforman una infraestructura que amplía las posibilidades de monetizar los datos personales más allá de las prácticas comerciales consolidadas de gigantes digitales como Google y Facebook”.
Y ahora si va la definición de la propia profesora Zuboff de lo qué es el Capitalismo de la Vigilancia: “ […]un nuevo orden económico que reclama la experiencia humana como materia prima gratuita para prácticas comerciales ocultas de extracción, predicción y venta[…]”.
El riesgo de sesgos algorítmicos en los derechos humanos
Palantir ha sido acusada de no preocuparse mucho por los sesgos en sus algoritmos lo que está llevando a ICE a hacer cantidades de detenciones arbitrarias e injustas, violando normas elementales de derechos humanos.
Es por todo lo anterior que preocupa que alguien que sabe tanto de estos temas, recomiende en un país con tantos problemas de seguridad y, a la vez, de violación de los derechos humanos, a Palantir sin siquiera colocarle un asterisco.
¿Qué hacemos con las bandas criminales?
Si vamos a utilizar Palantir asociado con mecanismo de vigilancia satelital para ubicar y dar de baja a todos los bandidos que arropados con la bandera de la mal llamada ‘Paz Total’ tienen arrodilladas regiones enteras del país, pues bienvenido sea el uso de las herramientas de dicha empresa.
Pero que no sea para vigilar o perfilar a los lideres de la oposición o a lideres de derechos humanos, lideres indígenas o periodistas críticos del gobierno de turno.
Mal haría el presidente electo, Abelardo de la Espriella, en acoger dicha recomendación sin regulación y protocolos estrictos de seguridad que impidan el desvío de información sensible de colombianos fuera del país. Una vez se le abre la puerta a Palantir para que haga eso, hasta los empleados estatales colombianos corren peligro de ser perfilados, sin que siquiera el gobierno se entere. Y termina esa información sin ser contrastada con autoridades colombiana en manos de autoridades extranjeras.
Los desafíos de la soberanía digital en Colombia
Sin cláusulas de soberanía digital se puede comprometer el control nacional sobre información estratégica. Expertos en estos temas advierten sobre la necesidad de una supervisión clara y estricta sobre cómo se usará la información una vez centralizada para que no se dé el posible uso político de datos personales para vigilar o castigar a opositores. Esto es particularmente sensible en países con instituciones débiles o polarización política alta como el nuestro.
El presidente electo ya dijo que va a gobernar para todos. Es el presidente de todos los colombianos y debe propender por el bienestar de todos y cada uno de los habitantes de este hermoso país. No importa que la oposición pinte recia y desde ya comiencen a gritar peroratas sin sentido. Abelardo debe buscar reconciliar al país y eso pasa por dar garantías que no se van a utilizar tecnologías para crear perfiles o seguir a la oposición. No, las herramientas tecnológicas deben ser para perseguir a los bandidos y bastantes que hay en Colombia y esa debe ser la prioridad.





