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Expo I: El dato es el centro de la seguridad ciudadana



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Eduardo García Jara, de Hikvision, y Yessica Martinez, de Syscom, analizan en Expo I 2026 cómo la analítica avanzada y la biometría están transformando la videovigilancia, al tiempo que advierten sobre los retos presupuestales y operativos para llevar estas tecnologías del papel a la realidad del territorio colombiano.

Publicado el 20 de abr de 2026

Jorge Hernández

Periodista de tecnología, escritor y libretista. Editor en ImpactoTIC



Eduardo García Jara, de Hikvision, y Yessica Martinez, de Syscom, analizan en Expo I 2026 la evolución de la seguridad ciudadana

“Yo puedo tener cientos y miles de rostros, cientos y miles de placas, pero ¿qué estoy haciendo con esos datos?”. Con esta premisa, Eduardo García Jara, gerente de Gobierno de Hikvision, planteó en Expo I 2026 que el núcleo de la seguridad moderna no reside en la cantidad de dispositivos instalados, sino en la administración inteligente de la información recolectada.

El directivo enfatizó que la evolución tecnológica ha desplazado el interés desde la simple captura de imágenes hacia el procesamiento crítico de datos. Para García Jara, el éxito de un sistema depende de la capacidad de transformar registros visuales en acciones preventivas y eventos de alarma que permitan una respuesta institucional oportuna.

De esta forma, el reto actual para las administraciones territoriales es superar la etapa de la videovigilancia pasiva para adoptar un enfoque basado en la analítica avanzada y la Inteligencia Artificial (IA). Según el vocero, el valor estratégico se encuentra en lo que se hace con la información de rostros, placas y comportamientos detectados por los sensores.

Esta visión propone que los datos deben ser el eje central de cualquier estrategia de Ciudad Inteligente, conectando la cámara, la analítica y la infraestructura en un solo punto. Al administrar correctamente esta información, las autoridades pueden pasar de la simple observación a una gestión activa del territorio.

Biometría y listas negras para la convivencia ciudadana

Como una aplicación concreta de esta gestión de datos, Yessica Martinez, desarrolladora de Syscom, destacó el uso de la biometría aplicada a la creación de ‘listas negras’ para mejorar la seguridad en espacios de alta concurrencia.

Esta tecnología permite identificar y restringir el acceso a individuos con antecedentes de comportamientos inadecuados en escenarios específicos, como los estadios de fútbol. Martínez explicó que esta herramienta es vital para recuperar espacios públicos y garantizar que los eventos masivos sean entornos seguros.

Según la experta, la tecnología actúa como un filtro que protege la integridad de los asistentes y fomenta un ambiente de convivencia: “Si nosotros implementamos tecnología como esta en nuestros estadios… podríamos hacer que los escenarios deportivos fueran un poco más familiares“, afirmó.

Pasos críticos: de la prueba de concepto a la ejecución real

Para que estas soluciones se materialicen con éxito, Eduardo García Jara detalló una ruta estratégica que deben seguir las entidades gubernamentales, comenzando por identificar el presupuesto y el alcance del proyecto.

El primer paso fundamental es una estructuración técnica rigurosa que esté alineada con las fichas y lineamientos de las autoridades nacionales, como la Policía, Bomberos o el Ejército. Esta fase inicial garantiza que el proyecto tenga una base normativa sólida y responda a los estándares de interoperabilidad necesarios para el país.

Un componente esencial en este proceso es la realización de una prueba de concepto previa a la licitación, lo que permite aterrizar las necesidades técnicas al contexto real del territorio. García Jara advirtió que uno de los mayores peligros es la brecha temporal en los flujos de contratación, que puede retrasar la ejecución hasta tres años, especialmente en periodos electorales.

El tercer paso consiste en asegurar la financiación mediante la gestión apropiada de recursos y el acceso a fondos de cofinanciación nacional de ministerios como el Ministerio TIC o el del Interior, que pueden cubrir hasta el 90 % de la inversión. Esta planificación financiera, que puede incluir vigencias futuras, es la que permite que los proyectos no se queden en simples pilotos y logren una escala real en el momento indicado.

Martínez destacó en este punto que la opinión del usuario final es el indicador más importante para medir el éxito de estas implementaciones: “Considero que es muy importante la valoración del usuario final, la valoración y el impacto que puede tener en una población un buen sistema de tecnología”, concluyó, reafirmando que la tecnología debe estar siempre al servicio del ciudadano.

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