En el marco de la iniciativa 100 Líderes TIC Latinoamérica 2026, Mauricio Jaramillo Marín, director de Impacto TIC, lideró un panel con referentes de la industria en Ciudad de México para analizar cómo las organizaciones están rediseñando sus arquitecturas frente al auge de la Inteligencia Artificial (IA).
En el panel participaron Carlos Bravo, CISO de Spin (Grupo Femsa), Yesenia Meneses Juárez, Country Manager en México de Scala 24×7, y Carlos Moreno Álvarez, arquitecto cloud y referente en multicloud de la misma empresa. La conversación giró en torno a agentes de IA, ciberseguridad, gobernanza y liderazgo.
Índice de temas
¿Cómo avanza la adopción de Inteligencia Artificial en las empresas de Latinoamérica?
La región vive un proceso de transición donde el sector financiero actúa como el principal catalizador de la digitalización. Según Yesenia Meneses Juárez, Country Manager de Scala 24×7 en México, las organizaciones han pasado de la experimentación a una fase de habilitación de capacidades transversales.
“El sector financiero es el que ha generado mayor adopción en temas de Inteligencia Artificial y automatizaciones. Eso hace que otras industrias volteen a verlo y digan: si lo están haciendo, yo lo quiero hacer“, señaló Meneses.
Carlos Moreno, desde Scala 24×7, describió un proceso en dos velocidades: hacia afuera, acompañando a organizaciones clientes en distintos niveles de madurez; hacia adentro, avanzando de la experimentación a la habilitación real de capacidades. “Ya pasamos por la experimentación, entender nuestros procesos y cómo la IA puede incorporar superpoderes para los diferentes roles“, explicó.
En este contexto, empresas como Spin, del Grupo Femsa, desarrollan estrategias para facilitar la inclusión financiera y permitir que las personas tomen mejores decisiones digitales mediante entornos seguros y confiables.
¿Cuál es la diferencia de riesgo entre la IA generativa y los agentes de IA?
Uno de los puntos clave del debate fue la evolución desde la IA generativa tradicional hacia los agentes de IA. A diferencia de la IA Generativa tradicional —que sugiere, recomienda, pero deja la decisión al humano—, los agentes tienen capacidad de tomar acciones por sí mismos.
Eso cambia el perfil de riesgo por completo. Carlos Moreno lo planteó con claridad: si un agente se ve comprometido en una institución financiera y ejecuta una transferencia no autorizada, la responsabilidad no recae en la tecnología, sino en la institución. “Las organizaciones se lo están tomando con serenidad, y las inversiones están yendo en habilitar ese programa de gobernanza”, señaló.
La apuesta de Scala 24×7 en este contexto ha sido redefinir su rol frente a las empresas cliente. “Pasamos de ser ese experto que puede guiar a facilitar”, explicó Moreno. En la práctica, eso se traduce en talleres de priorización de casos de uso donde se sientan en una misma mesa personas de negocio, producto, marketing, finanzas y tecnología. Carlos Moreno Álvarez agregó que esta transición requiere cautela: “Si un flujo agéntico se ve comprometido y es capaz de transferir dinero sin autorización, la responsabilidad no es de la tecnología, sino de la institución“.
¿Por qué la gobernanza y los Centros de Excelencia son vitales para la arquitectura tecnológica?
Si hay un concepto que atravesó toda la conversación, es gobernanza. No como freno, sino como condición para que la IA funcione bien. La adopción responsable implica equilibrar la velocidad de innovación con el control operativo. Carlos Bravo, Chief Information Security Officer (CISO) de Spin, explica que la gobernanza no se reduce a políticas de IT: implica equipos multidisciplinarios que integren perspectivas legales, de privacidad de datos, ética y ciberseguridad. “La gobernanza sería cómo vamos a utilizar y explotar la inteligencia artificial bajo parámetros, lineamientos, políticas y procesos”, precisó.
En Spin, eso se materializa en un Centro de Excelencia (CoE) de Inteligencia Artificial que reúne a personas de tecnología, seguridad, privacidad y asuntos legales. La idea es que cuando alguien llega con una idea de caso de uso, haya un camino claro y verificado para evaluarla. “Ya no se vuelve un tema tan doloroso, siempre y cuando conozcas el camino que se debe correr”, explicó Bravo.
Yesenia Meneses destacó que en 2024 hubo un aumento notorio en solicitudes de clientes que pedían ayuda para estructurar precisamente eso: sus centros de excelencia. “Recibí muchos pedidos de: necesitamos organizarnos porque hay cosas que ya se están saliendo de nuestro control y no tenemos tiempo para organizarnos“, recordó.
¿Cómo impacta la Inteligencia Artificial en la ciberseguridad y el fraude digital?
Carlos Bravo fue directo en señalar una realidad que muchas organizaciones prefieren no mirar: los cibercriminales también tienen acceso a Inteligencia Artificial, y no operan con ninguna restricción ética.
Un dato concreto que compartió: un estudio realizado en México reveló que el 70 % de las personas en ese país no sabe qué es un deepfake. Eso, dijo, ha potenciado el fraude digital. “El fraude hecho por medio de Inteligencia Artificial se ha incrementado porque vemos un video y le creemos, un audio y podríamos caer“, explicó.
Carlos Moreno sumó otra arista menos visible: los ataques no siempre apuntan a robar información o cometer fraude. A veces el objetivo es comprometer la disponibilidad de servicios y generar costos no proyectados en la organización. “Eso tiene un impacto real”, advirtió.
¿Cómo transformará la Inteligencia Artificial el futuro del trabajo y el liderazgo?
El liderazgo tecnológico debe enfocarse en potenciar el expertise humano mediante la IA, sin olvidar que las máquinas carecen de criterio y ambición. La IA ya optimiza hasta un 40% del tiempo en equipos de desarrollo, permitiendo que las personas se concentren en tareas de mayor valor estratégico.
Una de las preguntas más vigentes del panel: ¿hay que adoptar IA ahora o es mejor esperar a que la tecnología madure? Los tres participantes coincidieron en que ninguno de los extremos es el camino correcto.
Carlos Bravo apuntó a un dato que ilustra bien el ritmo de evolución: en 2024, la tasa de respuestas correctas de los modelos de IA en exámenes de alta especialidad era del 5 %. En menos de un año subió al 30 %. “Entre más alimentemos, entre más se use la Inteligencia Artificial en estos momentos, más rápido va a llegar a tener esa asertividad“, afirmó.
Pero la velocidad tiene un contrapeso. “Si nos subimos a la tecnología solo porque está de moda, creo que va a ser un error. Pero si lo hacemos considerando temas de ciberseguridad, ética, regulación y responsabilidad en la toma de decisiones, ese es el camino”, advirtió Bravo.
Moreno sintetizó la postura que hoy predomina en las organizaciones más maduras: adopción responsable. “Los dos primeros años fueron aceleración: mucha velocidad, mucha inversión, sin considerar la gobernanza. Hoy la mayoría de las organizaciones se dieron cuenta de que hay que tener un balance entre la velocidad y los controles”, sostuvo.
La pregunta que cierra casi toda conversación sobre IA llegó al final: ¿qué pasa con los empleos y con los roles de liderazgo tecnológico?
Carlos Moreno se mostró optimista ante el escenario: “La capacidad que va a tener el ser humano de acelerar con la IA es enorme. Nosotros nos cansamos, podemos estar emocionalmente comprometidos. La IA no tiene emociones. Hay que saber usarla como ese asistente, ese asesor, pero la decisión final la toma el ser humano“, dijo.
Yesenia Meneses puso el acento en la responsabilidad generacional. “Tenemos que formar nuevas generaciones que vienen con estas herramientas ya integradas. Nosotros tenemos la responsabilidad de enseñarles nuevos trabajos desde la tecnología. No dejamos más trabajo, sino evolucionamos en el trabajo”, planteó.
Y Carlos Bravo cerró con lo que quizás es la enseñanza más práctica de todo el panel: el foco tiene que estar en los datos. “El cuidado tiene que ser siempre los datos: su desarrollo, la revisión de que las herramientas cumplan estándares de seguridad, y el objetivo del caso de uso: qué le vamos a permitir a la Inteligencia Artificial hacer. Si controlamos bien esas tres partes, podemos estar muy seguros“, afirmó.
Recomendaciones estratégicas para la alta dirección tecnológica
El panel concluyó con un bloque de mensajes directos para quienes lideran la agenda digital en la región. Estas son las claves para gestionar arquitecturas, agentes de IA y el futuro del trabajo de manera responsable.
¿Qué deben priorizar los CISO ante la llegada de agentes autónomos?
Para Carlos Bravo, CISO de Spin, el éxito de la seguridad informática en un entorno de IA no depende solo de la tecnología, sino de tres factores críticos:
- Control de los datos: El foco principal de cuidado debe residir siempre en los datos, en la información confidencial de la organización.
- Estándares de herramientas: Es imperativo verificar que cualquier solución de IA adquirida cumpla con marcos estrictos de ciberseguridad.
- Objetivo del caso de uso: Se debe definir con precisión qué acciones tendrá permitido realizar la inteligencia artificial para mitigar riesgos operativos.
¿Cómo deben los líderes TIC guiar la adopción de Inteligencia Artificial?
La adopción de tecnologías emergentes no debe realizarse en solitario. Yesenia Meneses, Country Manager de Scala 24×7, sugiere a los líderes TIC buscar acompañamiento experto para evitar errores ya documentados en la industria. La clave está en ejecutar quick wins (victorias rápidas) que generen certeza y confianza dentro de la organización.
Por su parte, Carlos Moreno enfatiza que el futuro del trabajo no es una competencia contra las máquinas, sino una evolución de roles. El “músculo de la IA” comienza por las personas mediante:
- Cultura de aprendizaje: Fomentar que el personal entienda cómo la IA potencia su expertise diaria.
- Responsabilidad humana: Mantener al ser humano en el centro de la toma de decisiones para reducir el “radio de acción” de posibles impactos negativos.
- Transparencia: Informar de manera clara cómo la tecnología complementa las tareas sin sustituir el criterio profesional.
Vea el Live TIC completo aquí:
Este Live TIC fue parte del proyecto 100 Líderes TIC Latinoamérica 2026 de Impacto TIC, con el apoyo de Scala 24×7 y el espacio del ISDI en Ciudad de México.





