Hace unos días escribí en mi cuenta de X un tuit acerca de una alianza muy importante entre seis agremiaciones que ofician como tanques de pensamientos (think tank) de sus sectores que, liderados por el Consejo Privado de Competitividad (CPC) proponen una alianza llamada Colombia Progresa 2630 para:
“…buscar aportar soluciones concretas y operativas a los grandes desafíos que enfrentará el próximo gobierno. Con propuestas normativas y regulatorias, el proyecto construye una hoja de ruta para dinamizar la economía, impulsar el crecimiento inclusivo y fortalecer la confianza ciudadana e institucional”.
Allí están el Centro Regional de Estudios Energéticos (CREE), Así vamos en Salud, el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), la Fundación para el Estado de Derecho (FEDe) y ANIF que nació como la Asociación Nacional de Instituciones Financieras y oficia como Centro de Estudios Económicos apoyada y apoyando al sector financiero del país. Los sectores que decidieron estudiar y aportar iniciativas para el desarrollo del país son: competitividad, sector energético, sector salud, seguridad, agricultura, inclusión financiera y mercado de capitales.
Cuando leí acerca de la iniciativa me pareció una muy buena idea la integración de varios ‘think tank’ con un solo propósito, pero cuando me di cuenta de la no inclusión del sector de las Telecomunicaciones y las TIC, dije aquí falta una pata y esa mesa está chueca: Las Telecomunicaciones y las TIC son el eje transversal del desarrollo y la competitividad. PUNTO FINAL.
Y no es que no haya gremios o ONG dedicadas al estudio de estos temas. Ahí está el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CINTEL), la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), la Federación Colombiana de Software y TI (FEDESOFT), la Asociación de Operadores de Tecnologías de Información y Comunicaciones de Colombia (ASOTIC) y como si fuera poco, está la acuciosa y diligente Dirección de Derecho de las Tecnologías de la Universidad Externado amén de un sinfín de entidades académicas y ONG, entre las cuales quiero resaltar y no dejar de nombrar a la Fundación Karisma.
Índice de temas
¿Cuál es el peso de las Telecomunicaciones y las TIC en nuestra economía?
El sector, según estimaciones oficiales, hoy tiene un peso del 3,6 % del PIB con inversiones que llegaron a $47 billones en 2022 y genera no menos de 1,4 millones de empleos en el país y eso que tiene un déficit de no menos de 200.000 profesionales especializados que necesita el sector entre tecnólogos y con pregrado. Según un dato oficial los sectores de Telecomunicaciones y TIC aportaron 13.5 billones de pesos en impuestos en 2023. En esos números de empleabilidad, inversiones e impuestos, están incluidos, como es obvio, los generados por el sector de BPO.
El sector privado significa no menos del 90 % de la inversión en Telecomunicaciones y TIC y, sin embargo, pese a lo significativo de su aporte al PIB, es uno de los sectores más golpeados tributariamente. Si el sector no tuviera la alta carga tributaria que tiene hoy en día, aportaría mucho más en desarrollo y generación de empleo. De hecho, valga decir que el desarrollo de Internet en Estados Unidos se debió a una serie de alivios tributarios que tuvieron y siguen teniendo las empresas TIC en el país del norte.
Ahora bien, estoy de acuerdo en que quienes se benefician con nuestros datos y con nuestro tráfico paguen aquí como ya lo estableció el Decreto 2039 de 2023 que obliga a plataformas extranjeras como Google, Meta, Netflix, Spotify y TikTok a pagar impuesto de renta en Colombia cuando sus ingresos superen 31.300 UVT (~$1.327 millones anuales). Esto extiende la base tributaria del ecosistema digital y se espera que genere ingresos adicionales al fisco por varios cientos de miles de millones de pesos a partir de 2024. Vale la pena anotar que la inversión en I+D+i del sector es de las más bajas de la región.
| CARGA TRIBUTARIA EFECTIVA POR SECTOR ECONÓMICO · Colombia 2022–2023 | ||||
| Impuestos pagados / ingresos operacionales estimados. TIC: uno de los sectores con mayor carga relativa sin sobretasa sectorial. | ||||
| Sector económico | Impuesto renta (tasa legal) | Sobretasa / carga adicional | Carga tributaria efectiva estimada | Posición relativa en carga |
| Financiero | 35 % | Sobretasa 3 pts (Ley 2277/22) | ~40 % | 1° (mayor carga) |
| Minero-Energético | 35 % | Sobretasa 5–10 pts según utilidades | ~38 % | 2° |
| TIC y Telecomunicaciones (*) | 35 % | Sin sobretasa; INC 4% | ~22–24 % | 3° |
| Retail y Comercio | 35 % | Sin sobretasa | ~18 % | 4° |
| Manufactura | 35 % | Sin sobretasa | ~16 % | 5° |
| Agropecuario | 35 % | Beneficios renta exenta | ~9 % | 6° (menor carga) |
| Fuentes: Fedesarrollo — Tributación en Colombia 2023; ANDI — Encuesta de Opinión Empresarial; Andesco; CRC. (*) Sector TIC incluye telco + software + BPO. Sobretasa Software+BPO. Sobretasa financiero: Ley 2277/2022. Carga efectiva incluye renta, IVA, retención y contribuciones parafiscales sobre ingresos brutos. Cuadro creación propia | ||||
No he podido hablar con la doctora Ana Maiguashca, presidenta del CPC, pero me enteré que está inquieta por mi tuit. Me imagino que habrá dicho: ¿Cómo se nos quedaron por fuera?
Creo que están a tiempo. La iniciativa Colombia Progresa 2630 acaba de nacer y aún pueden incluir al sector y buscar gurús que asesoren el proceso. Me atrevo a recomendarles a Manuel Martínez Niño de CINTEL, a Sandra Milena Ortiz Laverde del Externado, a Samuel Alberto Yohai de la CCIT, a Carolina Botero de la Fundación Karisma y, obviamente a Freddy Vega, de Platzi.
Este último recomendado tiene mucho que ver con nuestras necesidades de cambiarle el rumbo a la educación para que nuestros chicos puedan enfrentar el desafío laboral que ya significa la IA.
Una Agenda Digital para Colombia
La Fundación I+D del expresidente Iván Duque sacó hace poco una serie de documentos con el sugestivo título de “Colombia 2030, Lineamientos estratégicos para el futuro de Colombia” y tienen un documento para el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y arranca con el primer error. Uno de los más grandes problemas de Colombia surgió cuando le cambiaron el nombre al Ministerio de Comunicaciones y pasaron a llamarlo Ministerio de las TIC. Las TIC no son Telecomunicaciones y no están supeditadas a aquellas.
Como lo expresamos con Julián Cardona Castro (QEPD) para el estudio ‘Análisis y Diagnóstico del Ecosistema Digital de la Comunidad Andina para el Sector de Telecomunicaciones y TIC’ para la CAN: “Las Telecomunicaciones surgieron, crecieron y concitaron toda la atención, originando normatividad de política pública y regulatoria en los Estados pues son actividades reguladas, debido a que son un servicio prestado al público, que en algunos países se ha reglamentado como un servicio público y luego de la pandemia algunos lo están calificando como un servicio público esencial. Por el contrario, las TIC: Tecnologías de la Información y Comunicación tienen una historia que se remonta a los años 1854-1860 cuando Antonio Meucci inventó el Teletrófono, luego llamado Teléfono. De allí en adelante en la mano del ser humano lo que ha evolucionado es el poder de procesamiento hasta convertirse hoy en un teléfono inteligente acompañado de redes LAN. Esta capacidad entregada al ser humano para procesar información de textos, imágenes, videos y contenidos multimedia se ha fortalecido en los últimos años y se continúa en el presente. La misma, sigue siendo enviada a través de las redes de telecomunicaciones, sin cambio en el contenido ni en la forma de las señales, como siempre ha sucedido. Entonces las TIC y las Telecomunicaciones son complementarias y forman una cadena de valor para realizar una comunicación entre dos extremos.” El único país de América Latina en donde el ministerio del sector olvida a las telecomunicaciones es Colombia.
Ese es el primer cambio y no es una idea romántica de Julián y mía. Esa perversión del mal uso del nombre del sector hace que las entidades de este privilegien a las TIC superponiéndola a las telecomunicaciones. Y es un enorme error. El Ministerio debe llamarse de Comunicaciones. Esa imprecisión semántica incide en la forma de ver al sector y, por ende, es importante arrancar de ahí.
Otra cosa importante que olvidó el estudio de la fundación del expresidente Duque es que la CRC depende económicamente del MINTIC y que la cabeza de la comisión sigue siendo el ministro del sector por lo cual no es una comisión de regulación independiente. La OCDE lo ha señalado, reiteradamente, y en el estudio para la CAN lo pedimos.
Lo otro en lo que se equivocaron en el estudio de la ONG I+D es dejar de mencionar que pese a una muy grande presencia institucional y burocrática, el sector sigue siendo manejado de forma atomizada por el Estado. Incluso Colombia Compra Eficiente no ha podido conseguir que se centralicen las compras que hacen las entidades estatales incluyendo gobernaciones y alcaldías en temas de Telecomunicaciones y TIC por lo cual hay una perversa y hasta oscura desviación de recursos por la falta de unidad en los valores de los proyectos y de las compras.
Un ejemplo sería el programa Conexión Total que hace rato venimos pidiendo que lo maneje el MINTIC pero sigue en el MEN y lo mejor del chiste es que son recursos del Sistema General de Participaciones (SGP) y los departamentos y municipios certificados contratan esa plata como les plazca. Hace rato debería estar en el MINTIC. En Conexión Total se ha encontrado, según hallazgos de la Contraloría General de la República, en contratos investigados, que muchas veces un sitio beneficiado no es conectado por el contratista por haber allí una conexión de un operador de telecomunicaciones en sus Obligaciones de Hacer. Ellos hablan de una articulación para el manejo de una agenda digital. No sé si eso sea suficiente.
En 2022 escribí para Portafolio la columna Presidente Petro: una agenda digital para Colombia. En lo único en que Mauricio Lizcano, segundo ministro del sector de este gobierno metió el acelerador, fue en adjudicar el 5G con tan buena fortuna que se presentó un operador nuevo ofreciendo ‘5G standalone’ (la última versión de 5G en ese momento) pero con el infortunio que esa empresa incurrió en un pequeño descuido por un tema financiero y aún no ha entrado a operar. Mencionó el detalle de la versión porque debemos dejar jugar a ese operador para dinamizar el sector; ninguno de los otros beneficiados en la subasta del 5G ofreció ‘5G standalone’. En el Mobile World Congress (MWC) que acaba de pasar en Barcelona, España, ya hablaron de las necesidades de la IA y de la urgencia de una mayor implementación de 5G-Advanced (5G-A), una tecnología que ya se ha desplegado en más de 300 ciudades del mundo y que ofrece velocidades de carga hasta diez veces superiores a las de generaciones anteriores. Según los expertos, el 5G-A será la puerta de entrada al futuro 6G. El resto de las recomendaciones no fueron tenidas en cuenta.
Va mi primera crítica y recomendación: el programa de Juntas de Internet o de Comunidades de Conectividad, como lo quieren llamar, es un desperdicio de plata, igual que las Zonas WiFi para lo que sea. En el artículo mencionado arriba propuse un Plan Nacional de Banda Ancha Fija (PLANBAF). Esa recomendación está en el estudio hecho para la CAN que fue base para la creación de una Agenda Digital Andina. Es mi única experiencia como consultor de un organismo multilateral, pero tengo el sabor amargo — como lo deben haber sentido miles de consultores en el mundo— que la investigación engruesa los anaqueles de las oficinas de la Comunidad Andina de Naciones y es un archivo más de la biblioteca digital que anoté. Ese PLANBAF podría comprometer a las gobernaciones y municipios para que, haciendo una bolsa común, con las regalías y los recursos de la Nación, se le lleve fibra óptica a todos los hogares y a todos los municipios del país. Para ello debe modificarseel artículo N°35 de la Ley N°2056 de 2.020 o Ley de Regalías en su inciso N°1 que dice “…conectividad a internet a hogares estrato 1 y 2…”. Debe decir Internet para hogares no conectados a banda ancha fija. Ese PLANBAF debe hacerse de la mano con los pequeños operadores de Internet del país. La idea de ese PLANBAF podría quedar mocha ya que Claro Colombia va a comprar la Troncal de Fibra Óptica (TFO) de TV Azteca.
Ojalá, Carina Murcia, la ministra y Gloria Perdomo, la viceministra de conectividad, sentaran las bases para poder echar para adelante esta iniciativa y que el gobierno compre con lo que va a recibir de la venta de Colombia Telecomunicaciones la TFO. Ya el presidente Petro al comienzo de su gobierno lo había planteado.
Cerrando el circulo
El sector de BPO y de software son unos grandes generadores de riqueza y empleo en el país. Ya es hora que hablemos, seriamente, de incentivos fiscales y tributarios de largo plazo para esos sectores y, por supuesto, incluir todo lo que tenga que ver con la capacitación y desarrollo de la IA.
La iniciativa de un Mercado Digital Andino les suena a ejecutivos muy importantes del sector. Millicom tiene presencia en Colombia, Ecuador y Bolivia. América Móvil tiene presencia en Colombia, Ecuador, y Perú. La integración de sus operaciones les traería sinergias en las actividades y una gran economía de escalas.
X @puertodigital







