La adopción de la Inteligencia Artificial (IA) es una decisión estratégica en el ecosistema empresarial colombiano, es un pilar que redefine el modelo de negocio, independiente del tamaño y del sector. Sin embargo, como mucho se ha mencionado, no se trata de incorporar porque sí. Tanto la gran industria como las pequeñas y medianas empresas están integrando agentes de software autónomos y modelos de TI flexibles para alcanzar incrementos exponenciales de productividad y optimizar sus operaciones.
En 2026, el ecosistema empresarial atraviesa un punto de inflexión y activación, donde la prioridad es transformar los pilotos aislados en resultados reales y medibles. Esta transición no es solo técnica, sino también regulatoria; recientemente, Colombia y México unieron esfuerzos para crear marcos normativos innovadores y flexibles que faciliten el despliegue del 5G y la IA sin frenar la innovación.
Sin embargo, este avance llega acompañado de un ‘reality check’ aunque el 65 % de las organizaciones ya utiliza estas tecnologías, solo una tercera parte logra demostrar un retorno de inversión (ROI) consistente, lo que obliga a la dirigencia a priorizar la rentabilidad y el gobierno de datos.
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¿Cómo impacta la Agentic AI a la gran industria?
La transición hacia la denominada ‘Agentic AI’ representa un cambio en el modelo de negocio, permitiendo a las organizaciones integrar software autónomo para reducir costos y aumentar ingresos. Srini Shankar, CEO de GlobalLogic, subrayó durante su primera visita a la región que este enfoque tecnológico ya tiene aplicaciones prácticas en la IA industrial. Un ejemplo concreto es el mantenimiento predictivo, el cual analiza datos provenientes de sensores para anticipar fallas operativas y evitar detenciones de emergencia en las fábricas.
Para soportar esta digitalización industrial, empresas de ingeniería avanzada están combinando el análisis de datos con la modernización de la nube y la tecnología operativa. Y aquí, América Latina es un motor de desarrollo, sustentado por una base de talento de más de dos millones de profesionales tecnológicos y alrededor de 220.000 nuevos graduados anuales en disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Colombia juega un papel clave en este ecosistema gracias a su apuesta por la formación avanzada. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, el número de países en la región con programas de doctorado en IA pasó de cuatro a ocho, grupo del cual Colombia forma parte al ofrecer actualmente este tipo de formación especializada.
¿De qué manera están integrando la IA las pymes colombianas?
El impacto de estas tecnologías no se limita a las grandes corporaciones. En el segmento de las pequeñas y medianas empresas, la necesidad de escalar operaciones está redefiniendo la conformación de los equipos técnicos. De acuerdo con el ‘Informe sobre el Futuro de las Pymes 2025 de ASUS’, más del 50 % de quienes lideran estas empresas en Colombia considera que aumentar los recursos de TI es una prioridad comercial clave.
Sin embargo, en lugar de construir departamentos tradicionales internos, el 79 % de las pymes nacionales prefiere implementar modelos de TI híbridos o completamente externalizados. Esta transición tecnológica está respaldada por herramientas que facilitan el análisis de información: el 49 % de la dirigencia de las pymes señala que la IA permite una toma de decisiones más informada al transformar datos en bruto en conocimiento estratégico en tiempo real.
Asimismo, la automatización del software inteligente está asumiendo labores repetitivas, lo que ha llevado a que aproximadamente el 27 % de las pymes reporte una menor dependencia de intervenciones manuales para tareas operativas.
¿Qué desafíos enfrentan la fuerza laboral y las empresas?
La principal recomendación para las organizaciones que buscan abordar esta convergencia tecnológica es mantener un enfoque estratégico, priorizando objetivos concretos donde la IA pueda generar un valor claro, como la seguridad de la información, la eficiencia energética o el mantenimiento predictivo. “Las alianzas estratégicas son clave para aportar conocimiento especializado y avanzar con mayor solidez”, precisó Shankar respecto a la necesidad de no afrontar esta transformación de manera aislada.
A nivel de capital humano, el entorno exige una fuerza laboral flexible, capaz de navegar tanto en el ecosistema digital del software como en la realidad física de los procesos empresariales. La IA requiere ser entendida como un colaborador potente que amplía la capacidad humana, más que como un sustituto. Un equipo humano que desarrolle habilidades analíticas para interpretar datos, adaptarse a los nuevos sistemas inteligentes y colaborar de manera eficaz encontrará trayectorias laborales más satisfactorias en el futuro a corto plazo.








