Por: Dary Sandra Peña M.
Directora, Tinta TIC
Colombia ha avanzado en políticas de ciberseguridad en documentos del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), desde el Conpes 3701 (2011), pasando por el 3854 (2016) y después el 3995 (2020), que han dado una estructura y lineamientos en el camino de la ciberdefensa y confianza digital.
Sin embargo, la responsabilidad sobre la ciberseguridad, la confianza digital y la resiliencia es de todos: usuarios, empresas, academia, Gobierno y ecosistema digital. La agenda del país debe mirar más allá de 2030 y dejar de pensarse en el corto plazo.
Así debería ser en ciberseguridad. Esa agenda debe estar basada no solo en marcos regulatorios y tecnología, sino en educación e innovación. Debemos trabajar en un ambiente colaborativo, donde se sumen las fortalezas de la industria TIC, la academia, el gobierno, los CSIRT sectoriales, así como las entidades internacionales como la UIT, la OEA, Enisa, ONU, y también los emprendedores y los usuarios.
No se trata de solo pensar en qué hacer cuando nos ataquen, sino cómo prevenir, educar y crear en entornos seguros. Y en ese sentido, los medios de comunicación, las agencias de relaciones públicas, la academia y el ecosistema digital debemos comunicar y brindar información clara y precisa. Es nuestro deber compartir conocimientos y velar porque hablemos de ciberprotección con creación e innovación.
Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre ciberresiliencia y liderazgo responsable, vea «Ciberresiliencia digital: de la estrategia a una capacidad país que genera confianza», de Jorge Fernando Bejarano y «La responsabilidad no se automatiza: el verdadero desafío de la IA es el liderazgo», de Isabel Cristina de Ávila Benítez.


