Por: Orlando Rojas Pérez
Director, Evaluamos.com
El sector TIC es la vertical que requieren todas las demás industrias o sectores, para poder existir y vivir. Es la base que requieren las demás industrias para operar, comunicarse, procesar datos y prestar servicios. Por eso, el Estado debe reconocer su importancia y apoyar su desarrollo. A su vez, la conectividad es la base del sector TIC: cada día más equipos, procesos y personas dependen de ella.
Hablo de conectividad verdadera, estable y de buena calidad. Los usuarios tienen derecho a que las redes sean bien planeadas, diseñadas, instaladas, operadas, mantenidas y actualizadas. Para conocer el estado real del país, el próximo Gobierno debe comenzar por medir la cobertura y la calidad con cifras confiables, y fijarse como meta conectar por lo menos al 95 % de la población.
La fibra óptica debe avanzar donde sea viable, pero las zonas rurales y apartadas necesitan soluciones inmediatas y diversas: conexiones satelitales, redes de microondas y otras alternativas que se evalúen con imparcialidad. Los proyectos también requieren energía de respaldo, sostenibilidad financiera y continuidad más allá de cada Gobierno.
La prioridad digital de Colombia debe ser llevar conectividad real a quienes aún no la tienen y asegurar que esa conexión sea estable, útil y duradera. Ingeniería viene de ingenio: el país necesita aprovechar todas las soluciones disponibles.
Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre calidad de conectividad y financiación, vea «Conectividad significativa: la política de Estado que Colombia todavía no tiene», de Sandra Milena Urrutia Pérez y «Un fondo de comunicaciones al servicio de los colombianos», de Sergio Martínez Medina.


