Visión país digital: una economía digital que enriquece

Por: Adriana Molano Rojas
Analista de Tendencias Digitales y Directora, Centro Latinoamericano de Digital para el Desarrollo


Una visión compartida & 5 pilares para no perder otra década digital

Avanzar hacia una agenda digital nacional implica, antes de cientos de propuestas, estar de acuerdo en qué camino queremos recorrer juntos como sociedad, esto es, una visión país digital.

¿Qué hace que los países líderes en digital lo sean?, ¿qué permite que cambien los paradigmas sobre cómo se percibe una economía frente a las demás ofertas globales? La respuesta corta está en la visión digital país; la respuesta larga tiene mucho más por considerar.

La ‘smart nation’ de Singapur, el ‘power to empower’ de la India, o la ‘sociedad digital’ de Estonia, son algunos ejemplos entre las múltiples aproximaciones de una visión que integra el discurso y las políticas que lo soportan.

La visión se convierte en ambición y el compromiso se traduce en políticas, lineamientos y marcos de acción para hacerla realidad. Pero esto tiene un precio: perspectivas más amplias que un período de gobierno, inversiones con retornos en el largo plazo, separaciones frente a las creencias que soportan el ‘siempre se ha hecho así’. Una ecuación que en la última década no ha sido bien ponderada en Colombia.

En tiempos de cambio acelerado como los actuales, una década puede marcar la diferencia entre tener una posición en el mapa global o caer en los espesos mares de los rankings bajo la etiqueta ‘en desarrollo’, donde se reúnen todos los que siguen el camino pero no marcan la diferencia.

Para ilustrar, entre 2016 y 2024 (última medición), Uruguay y Chile crecieron +9 y +11 posiciones respectivamente en el E-Government Development Index (EGDI) de las Naciones Unidas; entre tanto, Colombia perdió -11 puestos en el mismo ranking, pasando del puesto 57 al 68 en el mismo período.

Así mismo, en el Global Innovation Index (GII) de la WIPO, reportamos -8 posiciones en la última década (aunque se debe decir que en la más reciente medición, 38 países del mundo tuvimos un desempeño inferior al esperado – el grupo más numeroso estamos en Latinoamérica y el Caribe (13 de 38) –).

Podríamos quedarnos en el análisis de cada cifra y de sus causas, pero ¿por qué centrarnos en el pasado si el futuro abre escenarios ricos en oportunidades que podríamos empezar a aprovechar?

Colombia necesita una visión digital clara. Una apuesta compartida, un horizonte común sobre el cual todos en el ecosistema podamos levantarnos y saber quiénes llegaremos a ser cuando realmente seamos digitales.

El sueño es ser un país rico en digital: con conectividad robusta que soporte las operaciones públicas y privadas; con marcos de impulso articulados y coherentes para la aceleración de los emprendimientos, las pymes y la industria; con plataformas que sean unicornios, cebras o gacelas; con normativas que hagan posible la innovación y la experimentación; con un sector TIC que pese en 2 dígitos en el PIB; en últimas, con una economía digital basada en el liderazgo y no solo en la maquila.

Pero conseguir esa Colombia digital no es tarea sencilla, especialmente porque requiere decisión, voluntad y un enfoque revitalizado frente al futuro que queremos construir como sociedad.

Los recientes planes de gobierno apuestan por esa misma economía digital, pero este juego viene con aires de carrera de obstáculos. A modo de invitación a los tomadores de decisiones en política pública digital, retomamos aquí 5 de los 6 pilares de referencia creados por el Banco Mundial, para mirar, al menos de reojo, qué necesitamos para llegar a ser un país rico en digital:

1. Infraestructura digital: conectividad que se traduce en competitividad

Que se garantice que las regiones, las poblaciones apartadas y las comunidades más vulnerables tengan acceso a Internet es más que obvio. Pero hoy el panorama de infraestructura no se limita a cableado o satélites; la conversación sobre espectro, centros de datos, nubes, Internet de las cosas e incluso energía que garantice sus operaciones, requiere de una estrategia clara sobre hacia dónde se espera avanzar y cómo esta conectividad se traduce en competitividad.

2. Plataformas públicas digitales: interoperando en un Estado data-driven

Los estándares existen – incluso globales –, pero no todas las entidades y organismos que deberían estar ‘conversando con sus datos’ tienen con qué hacerlo. A veces la desconexión atiende a las limitadas capacidades institucionales, pero otras veces es producto del desinterés. El desafío seguirá siendo cómo acercar los estándares de interoperabilidad a las entidades y sus servicios, impulsando el intercambio de datos para así pasar de reportes aislados, parciales y a destiempo, a un estado data-driven bien aceitado.

3. Servicios financieros digitales: Blockchain para el intercambio y la generación de activos

Blockchain en su máxima expresión en este componente. Las apuestas de tokenización de activos y la convergencia con la banca tradicional serán decisivas para estar a la par de economías globales. Aquí la regulación sigue siendo un freno – aunque quién sabe qué pasaría si esa misma regulación no existiera en medio del boom de los estafadores que se disfrazan de cripto –.

4. Negocios digitales: escalar e integrar verticales y horizontales para capitalizar los terrenos ganados

Negocios de base tecnológica y startups aparecen en cada rueda de emprendimiento. Más ambiciosas, más basadas en Inteligencia Artificial, más entrenadas para hacer ‘pitch’; pero que nazcan no significa que escalen y un negocio que no crece es un negocio condenado a morir. Colombia tiene el liderazgo frente a otros países de Latam en temas de healthtech; las fintech siguen ganando terreno; el e-commerce, la logística y los proveedores de servicios de gestión empresarial avanzan. Aquí hay un terreno fértil y las decisiones deberían venir para impulsar la innovación, la aceleración y la integración por verticales y horizontales.

5. Habilidades digitales: más allá de los cursos, estándares que nos pongan a todos en igualdad de condiciones

Cursos de tecnologías hay de todo tipo, de gobiernos, empresas, plataformas y demás. El problema no son los cursos, sino que se confunda el número de personas que los tomaron con sus habilidades para afrontar la sociedad digital.

Construir el país digital que soñamos no es tarea fácil, pero toda agenda puede empezar a escribirse en los primeros 100 días si se define una visión agregadora.

El compromiso para quienes asumen el reto de tomar decisiones desde lo público es hacer su mejor esfuerzo por transformar aquello que en el papel parece sencillo pero lleva tras de sí la carga de ideologías, tributos y desconfianzas. Para los que están desde las organizaciones, especialmente en el sector TIC, la misión es dejar de lado todo lo anterior y sumarse para crear, innovar y proyectar. Para los que acompañamos desde la reflexión y el método, la oportunidad está en sembrar las primeras semillas de un futuro digital pensado y co-creado, para que otros, ojalá pronto, puedan cosechar los frutos.

“En tiempos de cambio acelerado como los actuales, una década puede marcar la diferencia entre tener una posición en el mapa global o caer en los espesos mares de los rankings bajo la etiqueta ‘en desarrollo”.

5 puntos clave

  1. Colombia necesita definir una visión digital agregadora antes de sumar más propuestas sueltas.
  2. Entre 2016 y 2024, Colombia cayó del puesto 57 al 68 en el índice de gobierno digital de la ONU, mientras Uruguay y Chile subieron 9 y 11 puestos.
  3. En la última década, Colombia también retrocedió 8 puestos en el Global Innovation Index de la WIPO.
  4. 5 de los 6 pilares de la economía digital del Banco Mundial –infraestructura, plataformas, servicios financieros, negocios y habilidades– marcan la ruta hacia un país rico en digital.
  5. Los primeros 100 días de un nuevo gobierno son la ventana real para escribir esa visión compartida.

Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre conectividad productiva y Gobierno Digital, vea «La agenda digital 2026-2030: más allá de la conectividad», de María Fernanda Quiñones y «En Gobierno Digital también debemos ponernos de acuerdo en lo fundamental», de Alexander Ricardo Andrade.

Colaboradores
Colaboradores
Periodistas, líderes de Gobierno y sector público, líderes empresariales, emprendedores, académicos, estudiantes y ciudadanos interesados en las TIC. ¡En Impacto TIC son bienvenidos los aportes de quienes crean, desarrollan o piensan en Tecnología, Innovación y Ciencia, para Colombia y Latinoamérica!

CONTENIDOS RELACIONADOS