Por: Fredy Enrique Mena Andrade
Chief Technology Officer (CTO), Aestro.IA
Infraestructura, robótica, cultura hacker & Gongkai para una agenda de apropiación territorial de las TIC
He sido testigo de la transformación paulatina en conectividad que tuvo lugar en el departamento del Chocó durante los últimos 14 años. Viví programas como el Plan Vive Digital, liderado por Diego Molano Vega, cuyo trabajo en conectividad fue espectacular a todas luces, y dejó unas bases sólidas para combatir la brecha digital en el Chocó, Cauca y Nariño.
Sin embargo, ese esfuerzo por sí solo no fue suficiente, ya que estos mismos departamentos terminaron ocupando los puestos 29, 21 y 18 en el Índice de Brecha Digital al momento de escribir este post. Aun así, la motivación de los ciudadanos por integrar las TIC en su vida cotidiana es cada vez mayor. Por ello, es importante diseñar planes y estrategias que permitan activar la economía digital, con infraestructura, robótica y cultura. Eso sí, integrando en cada área la cultura hacker, el ‘open source’ y la gongkai.
Durante los años 2013 al 2021 llevé a cabo una iniciativa que dio sus primeros frutos. Mientras el gobierno avanzaba con el plan Vive Digital con conectividad, por mi lado, fundé la primera comunidad de desarrolladores del Chocó, llamada Hackdó (Los Hackers del Río). El objetivo de esta comunidad fue consolidar un ecosistema de desarrolladores de software en el Chocó.
El plan parecía sencillo, aunque intenso: por medio de más de 32 charlas, 3 conferencias por 3 años consecutivos, 42 talleres, 3 bootcamps, que contaron con la participación de ponentes nacionales e internacionales, y un programa de intercambio entre comunidades de software de todo el país, lideradas por ColombiaDev, se buscó entrenar a una nueva generación de talentos que pudieran incorporarse en empresas de base tecnológica y mejoraran así su calidad de vida con empleos bien remunerados.
El objetivo se cumplió parcialmente. Logramos que una nueva generación de chocoanos fuera incorporada a empresas nacionales e internacionales, graduando a más de 41 desarrolladores de bootcamps como Hackdó y RioSoftware V1.0.
Pero no solo ellos se beneficiaron de los resultados, también sus núcleos familiares que muchas veces ascendían a 5 personas. No logramos esto solos, la consolidación del ecosistema requiere de la participación de ONG, algunas empresas privadas y apoyo del gobierno para superar indicadores que siguen siendo retadores como los revelados por la Encuesta de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en Hogares, que indica que solo el 17,8 % del Chocó, el 23,1 % de Nariño, y el 26 % del Cauca usó una computadora, portátil o tableta, durante 2024.
Pero, no todos los indicadores son desalentadores. Hay algunos que debemos analizar y aprovechar: el acceso a Internet, la cantidad de horas dedicadas a Internet por persona y la cantidad de personas que tienen teléfono celular.
¿Podemos usar estos 3 indicadores para impulsar una agenda de apropiación de las TIC mediante prácticas de la cultura hacker y gongkai?
Mi propuesta consiste en retomar lo que ya hemos hecho bien en el pasado y apalancarnos en estas métricas para impulsar una nueva agenda de apropiación tecnológica.
Pero ¿qué es la cultura gongkai? Esta promueve la réplica y el despiece de dispositivos móviles mediante ingeniería inversa para introducir mejoras de diseño. Posteriormente, esas mejoras se comparten como planos de código abierto (open hardware) para que otros creadores puedan replicar y construir nuevos productos.
Para masificar este enfoque en el Pacífico, necesitamos la articulación de actores clave en el territorio:
Reactivación de infraestructura física de acceso a Internet y computadoras: rehabilitar centros de cómputo e Internet a través del SENA y colegios regionales, recuperando el espíritu de los antiguos Kioscos Vive Digital.
Alianzas territoriales estratégicas: consolidar redes a largo plazo entre comunidades de programadores, makers y –fundamentalmente– los técnicos de reparación de teléfonos móviles. Ellos son importantes para propagar conocimiento mediante talleres, concursos de réplica de productos y competencias de ingeniería inversa.
Rol del sector privado y ONG: actuar como patrocinadores de estos espacios y convertirse en contratistas proactivos del talento que destaque en la adaptación y creación de tecnología local.
Los técnicos en reparación de dispositivos móviles son la verdadera pieza maestra para la apropiación y divulgación de hardware libre; sus talleres pueden transformarse en auténticos hubs comunitarios de innovación tecnológica.
A través de la experiencia que he acumulado en estos 13 años, me atrevo a afirmar que, sin lugar a dudas, la consolidación de un ecosistema tecnológico no depende solo de comunidades de programadores, ONG, empresas privadas, y el Estado, sino también de sumar nuevos actores al cierre de la brecha digital en sus distintas categorías, y es evidente que actores como los técnicos de reparación de dispositivos móviles y el SENA esta vez pueden llevarnos a alcanzar mejores resultados en la apropiación de las TIC en territorios como el Chocó, Cauca y Nariño (y esto es replicable en muchos territorios del país).
Hago un llamado a los gobiernos locales, a las organizaciones de la sociedad civil, a la empresa privada y a la comunidad técnica del país para que dejemos de ver al Pacífico únicamente como un territorio en el que existe una relación negativa entre la melanina, el acceso a computadoras y la apropiación de las TIC.
Es momento de apostarle a la cocreación, financiar nuevas dinámicas de apropiación a través de nuevos actores como los mencionados anteriormente y apostar por el hardware libre, capacitar a nuestros técnicos locales y construir capacidad instalada. Convirtamos la curiosidad en innovación y la conectividad en soberanía tecnológica para nuestras regiones.
Cita destacada
«Creemos juntos; pues el que crea en solitario encontrará el silencio, pero quien crea en compañía encuentra un Kilombo».
5 puntos clave
- El Pacífico colombiano puede convertir su rezago en conectividad en una oportunidad de infraestructura, robótica y cultura hacker.
- Chocó, Cauca y Nariño siguen entre los departamentos con mayor brecha digital del país, pese a los avances pasados del Plan Vive Digital.
- Solo 17,8 % de la población de Chocó, 23,1 % de Nariño y 26 % de Cauca usó computador, portátil o tableta en 2024.
- Los técnicos de reparación de celulares pueden convertirse en agentes clave de apropiación tecnológica mediante la cultura gongkai y el hardware libre.
- Cerrar la brecha digital del Pacífico –y en muchos territorios de Colombia– requiere articular al SENA, los colegios, las comunidades de programadores, el sector privado y las ONG.
Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre talento digital y brechas territoriales, vea «Del acceso al talento: reestructurar la agenda digital y tecnológica para Colombia», de Martha Patricia Castellanos Saavedra y «Conectividad significativa: la política de Estado que Colombia todavía no tiene», de Sandra Milena Urrutia Pérez.


