La digitalización no está eliminando la impresión empresarial; la está transformando. Mientras sectores como el textil, la salud, el retail y la educación demandan procesos más ágiles, personalizados y sostenibles, las organizaciones enfrentan el reto de modernizar su infraestructura para reducir costos y responder a un mercado que cambia con rapidez.
Durante años se asumió que la Transformación Digital acabaría con la impresión. Sin embargo, el mercado empresarial muestra una realidad distinta: la impresión sigue siendo un proceso clave para múltiples industrias, aunque bajo un modelo muy diferente al de hace una década.
Hoy las empresas no buscan únicamente equipos más rápidos. La prioridad está en reducir el consumo energético, automatizar procesos documentales, personalizar productos y disminuir el costo total de operación. La impresión pasó convertirse en parte de la estrategia de Transformación Digital.
Ese cambio quedó reflejado durante la presentación de la nueva estrategia corporativa de Epson en Colombia. Más allá de los anuncios de la compañía, el mensaje fue claro, la industria está evolucionando hacia modelos donde el servicio, la eficiencia y la sostenibilidad pesan más que el hardware.
Índice de temas
¿Qué cambios definen la nueva era de la impresión empresarial?
“La impresión no desaparece, la impresión crece“, aseguró Juanita Agudelo, gerente de Ventas y Mercadeo para la vertical Industrial de Epson Colombia, al explicar que la demanda ahora está impulsada por la personalización, la producción bajo órdenes y la fabricación de productos especializados.
Aunque vivimos en una economía cada vez más digital, sectores como la salud, el retail, la logística, la educación y la manufactura continúan dependiendo de procesos impresos. La diferencia es que hoy predominan tirajes cortos, etiquetas variables y soluciones adaptadas a las necesidades de cada cliente.

¿Qué riesgos financieros enfrentan las compañías con infraestructuras obsoletas?
El principal desafío no consiste únicamente en cambiar de impresora, sino en evitar modelos de trabajo que no respondan a las necesidades actuales.
Infraestructuras antiguas implican mayores consumos energéticos, más mantenimiento y menor capacidad para responder a procesos personalizados o integrados con herramientas digitales.
Según el informe ‘Global Print 2025‘ de Quocirca, cada vez más organizaciones adoptan servicios administrados de impresión (Managed Print Services) para controlar costos, optimizar la gestión documental y reducir desperdicios.
Para Juan Luis Sanfuentes, gerente de Ventas y Mercadeo para la vertical Corporativa de Epson Colombia, este modelo refleja hacia dónde avanza el mercado: las empresas no buscan sólo equipos, sino soluciones completas que integren mantenimiento, monitoreo y administración de toda la infraestructura de impresión.
La eficiencia energética gana protagonismo
El consumo de energía también se ha convertido en un criterio de compra. “Antes era una tendencia; hoy es una exigencia“, resumió Juanita Agudelo al referirse a la sostenibilidad dentro del mercado empresarial.
En respuesta, tecnologías como la impresión en frío buscan reducir el consumo energético y las necesidades de mantenimiento frente a sistemas tradicionales basados en tóner (conocidos como xerografía o impresión láser). Sanfuentes explicó que algunos equipos corporativos consumen alrededor de 35 vatios, frente a cerca de 600 vatios de una impresora láser convencional durante el proceso de impresión, aunque estas cifras varían según el modelo y las condiciones de uso.
¿Hacia dónde se dirige el mercado de la impresión como servicio?
La evolución del sector cambia la forma de comercializar estas soluciones. Los fabricantes impulsan modelos de impresión como servicio, (PaaS) que permiten a empresas de diferentes tamaños acceder a tecnología especializada sin realizar grandes inversiones iniciales.
Conjuntamente, buscan acercar equipos de sublimación, impresión de gran formato y soluciones de personalización a pequeñas empresas y emprendedores, además de fortalecer su presencia en ciudades intermedias donde la adopción tecnológica aún tiene espacio para crecer.
La impresión corporativa no está desapareciendo; está evolucionando. La competencia antes giraba alrededor de imprimir más páginas, y es ahora, de ofrecer procesos más eficientes, sostenibles y conectados con las necesidades de las organizaciones.
El caso de Epson refleja cómo algunos fabricantes están respondiendo a esa transformación, pero el desafío va mucho más allá de una sola empresa. Si la innovación continúa concentrándose únicamente en los grandes centros urbanos y en los clientes tradicionales, pequeñas empresas, emprendedores e industrias regionales podrían quedar rezagados frente a una evolución que ya está redefiniendo la competitividad. Mas que preguntarse si la impresión tiene futuro, la discusión pasa por entender cómo integrar dentro de una estrategia de transformación digital capaz de generar eficiencia y valor para los negocios.







