La conectividad, los datos y la Inteligencia Artificial marcaron el panel ‘Mujeres que Inspiran’ en ANDICOM 2026, donde cinco líderes coincidieron en que la tecnología genera verdadero impacto cuando responde a las necesidades y oportunidades de las personas.
La tecnología no debería llegar a los territorios únicamente en forma de computadores, conectividad o nuevas plataformas. Para que realmente transforme vidas, debe conectarse con las necesidades, capacidades y propósitos de las comunidades.
Ese fue uno de los principales mensajes del panel ‘Mujeres que Inspiran’, realizado en el Media Center de Impacto TIC durante ANDICOM 2026, que reunió a Lorena Angarita, Sandra Urrutia, Diana Patricia Arenas, Sandra Milena Hernández y Tatiana Insignares, cinco mujeres con experiencia en sectores como las telecomunicaciones, el Gobierno, la tecnología, los datos y la Transformación Digital.
Para Tatiana Insignares, líder de Transformación Digital de la Gobernación de Bolívar, inspirar también significa acompañar a las comunidades para que encuentren en la tecnología herramientas que les permitan avanzar.
“Ver en ellas las ganas de salir adelante y que encuentren en las herramientas que nosotros les brindamos las ganas de empoderarse”, afirmó al explicar cómo entiende su trabajo con instituciones educativas, comunidades y grupos de emprendedoras.
La tecnología debe construirse con las comunidades
Durante el encuentro la conversación fue que la inclusión digital va a garantizar el acceso a internet a personas que aún no hacen uso de ello.
Sandra Urrutia, secretaria TIC y de Gobierno Abierto de Boyacá y exministra TIC, destacó que una de las principales lecciones de su trabajo en el sector público ha sido entender las diferencias entre los territorios y la necesidad de desarrollar capacidades directamente con las comunidades.
“Colombia no es Bogotá, y definitivamente los territorios tienen voz propia”, afirmó Urrutia, quien insistió en que la conectividad debe acompañarse de habilidades digitales y herramientas que respondan a las dinámicas económicas y sociales de cada región.
La visión fue complementada por Tatiana Insignares, quien compartió experiencias de Bolívar en las que la formación tecnológica evolucionó hacia retos orientados a solucionar problemas concretos.
Según explicó, el aprendizaje fue comprender que capacitar no es suficiente si las personas no pueden aplicar esos conocimientos en su vida cotidiana. “No solamente basta con llevar capacitaciones, formaciones, herramientas, computadores, conectividad. Hay que ir más allá”, señaló.
Diana Patricia Arenas, vicepresidenta de Tecnología del Fondo Nacional del Ahorro, resumió este desafío desde otra perspectiva, “El reto de la inclusión digital no es llevar tecnología, sino hallar el propósito por el cual las personas están necesitando esa tecnología”.
Conectividad y medios comunitarios, una oportunidad para los territorios
La conversación también apareció en la mesa, sobre el papel que cumplen los pequeños operadores y los medios comunitarios en la reducción de las brechas digitales y de información en Colombia.
Lorena Angarita, Presidente Red Intercable, destacó que los medios comunitarios continúan teniendo una función fundamental en un entorno donde las redes sociales y la Inteligencia Artificial están transformando la forma en que las personas consumen información.
Según explicó, estos medios mantienen una conexión directa con las necesidades de las comunidades y pueden aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas para fortalecer sus capacidades y mejorar la manera en que comunican las realidades de sus territorios. Para Angarita, la Inteligencia Artificial debe convertirse en una herramienta para los comunicadores y no en una sustitución de su capacidad de análisis y pensamiento.
“En que tenemos que propender, en que esas herramientas le sirvan a las comunidades para transformar, para comunicar mejor y para divulgar mejor, lo que se está haciendo al interior de la comunidad, plantear esas necesidades para buscar soluciones”, añadió Angarita.
La conectividad también fue reconocida como un primer paso indispensable, especialmente en las zonas rurales. Sin embargo, las participantes coincidieron en que tener acceso a internet no elimina automáticamente las brechas sociales y digitales.
Durante el panel se destacó el trabajo de los pequeños prestadores de internet que han logrado llegar a regiones donde la conectividad continúa siendo un desafío y que, por su cercanía con los territorios, conocen las particularidades de las comunidades a las que prestan sus servicios.
Datos e Inteligencia Artificial con responsabilidad
La conversación también abordó el crecimiento de la Inteligencia Artificial y la importancia de utilizarla de manera responsable.
Sandra Milena Hernández, Country Manager de SAS, destacó que los datos se han convertido en un activo fundamental para organizaciones públicas y privadas, pero advirtió que el desarrollo de la IA debe estar acompañado por principios de responsabilidad y confianza.
Para Hernández, la Inteligencia Artificial ya hace parte de la vida cotidiana y el reto no está en rechazarla, sino en aprender a utilizarla correctamente. “La Inteligencia Artificial es un habilitador, un facilitador, y ya es responsabilidad nuestra darle el mejor uso posible”, afirmó.
Desde la perspectiva de las panelistas, la conversación sobre IA no puede limitarse únicamente al mundo empresarial. La tecnología ya está presente en la educación, en los hogares y en múltiples actividades cotidianas, lo que aumenta la importancia de formar a las personas para que puedan utilizarla con criterio y responsabilidad.
Cuando la tecnología también transforma la vida personal
Más allá de sus responsabilidades profesionales, las participantes compartieron experiencias personales que reflejan cómo la tecnología también ha transformado sus propias vidas.
Tatiana Insignares destacó que la tecnología le permitió descubrir nuevas habilidades y encontrar una forma de conectar su experiencia profesional con un propósito de servicio. Sandra Milena Hernández, por su parte, resaltó cómo los datos y la tecnología ampliaron su trayectoria profesional y, al mismo tiempo, le permiten mantenerse conectada con su familia.
Diana Patricia Arenas compartió cómo incluso utiliza la Inteligencia Artificial en situaciones cotidianas, como una herramienta para obtener nuevas perspectivas y reflexionar sobre conversaciones personales y familiares. Mientras tanto, Sandra Urrutia recordó experiencias en comunidades rurales donde la conectividad permitió a familias mantenerse comunicadas y acceder a oportunidades educativas y productivas.
Las historias coincidieron en una idea, la tecnología puede transformar profesiones, facilitar la comunicación y abrir nuevas oportunidades, pero su impacto depende del propósito con el que sea utilizada.
Un compromiso con una Colombia más digital
Al cierre del panel, las participantes compartieron sus compromisos personales y profesionales para contribuir al desarrollo digital del país.
Empoderar a más mujeres en habilidades relacionadas con datos e Inteligencia Artificial, mantener la curiosidad y el aprendizaje frente a las nuevas tecnologías, democratizar la innovación, generar oportunidades desde los territorios y mejorar la conectividad fueron algunas de las prioridades planteadas.
Las cinco líderes coincidieron, además, en un mensaje transversal, la tecnología por sí sola no resuelve las brechas. Su verdadero potencial aparece cuando se combina con educación, propósito, apropiación y una comprensión profunda de las personas y comunidades que la utilizan.
En palabras de Sandra Urrutia, una de las grandes lecciones para la Transformación Digital de los territorios es sencilla, pero profunda, “No hay que llevar tecnología para la gente, hay que llevar tecnología con la gente”, compartió la secretaria TIC.



