El crecimiento de los datos y las nuevas demandas de procesamiento, energía y enfriamiento están transformando la infraestructura tecnológica. En ANDICOM 2026, José Borges y Martha Isabel Álvarez explicaron cómo Vertiv responde a estos desafíos.
La expansión de la Inteligencia Artificial está generando nuevas exigencias para la infraestructura tecnológica. El crecimiento del procesamiento de datos, la mayor capacidad de los servidores y el aumento de las densidades energéticas están llevando a las empresas a replantear aspectos como la disponibilidad eléctrica, el enfriamiento y la protección de sus sistemas.
Durante ANDICOM 2026, José Borges, Gerente Comercial de Vertiv para el norte de Latinoamérica, y Martha Isabel Álvarez, Gerente de Distribución LATAM de Vertiv, compartieron con Impacto TIC su visión sobre el papel que tendrá la infraestructura crítica en esta nueva etapa tecnológica.
“Estamos en una era sin precedentes en términos de la cantidad de demanda de datos de Inteligencia Artificial que hoy está ocurriendo en el mundo”, afirmó Borges, quien destacó que el crecimiento de estas aplicaciones está transformando rápidamente las necesidades de procesamiento y soporte tecnológico.
La IA impulsa nuevos retos de energía y enfriamiento
Los principales cambios están relacionados con el calor generado por las nuevas cargas de procesamiento. Según Borges, las aplicaciones de Inteligencia Artificial requieren tecnologías de enfriamiento capaces de responder a niveles de potencia que los sistemas tradicionales no siempre pueden manejar.
“Todo lo que son aplicativos de inteligencia artificial, la forma de enfriar ese tipo de aplicaciones es a través de liquid cooling, es llevar líquido directo al servidor”, explicó el ejecutivo.
Entonces, también está creciendo en términos de densidad energética. Borges compartió que la industria ya está trabajando con racks de 100 kilowatts y anticipó que, en menos de un año, podrían alcanzarse densidades cercanas a los 300 kilowatts en un solo rack.
“Esto no va a parar, simplemente tenemos que estar preparados”, aseguró, al destacar que la industria deberá avanzar en su capacidad para administrar y distribuir mayores niveles de energía.
Infraestructura crítica, más allá de los data centers
Para Martha Isabel Álvarez, el concepto de infraestructura crítica debe entenderse más allá de los grandes centros de datos. La necesidad de proteger información y garantizar la continuidad de las operaciones está presente en múltiples industrias y actividades.
“Donde haya un dato, ahí estamos nosotros”, afirmó Álvarez, al explicar que Vertiv acompaña a clientes y socios con soluciones relacionadas con la potencia, el enfriamiento y el cuidado de la infraestructura que soporta el procesamiento de información.
La compañía participa en sectores como finanzas, banca, aseguradoras, salud, oil and gas, puertos, aeropuertos y minería, entre otros.
La ejecutiva destacó que la infraestructura tecnológica requiere un acompañamiento que puede comenzar desde el diseño y continuar con la implementación y el soporte posterior. Álvarez señala que el mercado está evolucionando hacia soluciones más integrales. “Ya realmente no vendemos un UPS solamente, debemos entender que esto es un conjunto de equipos, hay soluciones detrás”, afirmó.
Datos, canales y nuevas oportunidades
La expansión de la Inteligencia Artificial también está generando nuevas oportunidades para los canales y distribuidores especializados. Álvarez explicó que el crecimiento de estas tecnologías exige un mayor conocimiento de las soluciones que permiten proteger los datos y los equipos utilizados para su procesamiento.
“El boom de Inteligencia Artificial obviamente trae la necesidad de proteger más los datos de procesamiento”, señaló la vocera, quien destacó la importancia de contar con empresas calificadas para acompañar la implementación y el soporte de las soluciones.
Desde la perspectiva de Borges, algunos de los segmentos que tendrán un crecimiento importante incluyen la banca, oil and gas, la gobernanza de Inteligencia Artificial, el edge computing y las tendencias relacionadas con la repatriación de datos.
Para ambos voceros, el crecimiento de la IA está demostrando que la conversación tecnológica no puede limitarse únicamente a las aplicaciones y los modelos. Detrás de cada nuevo avance existe una infraestructura que debe ser capaz de procesar, proteger y mantener disponibles cantidades cada vez mayores de información.
El desafío de crecer con eficiencia
El aumento de la capacidad de procesamiento también plantea retos relacionados con el consumo energético y el impacto medioambiental. Borges destacó que el desafío no consiste en frenar el crecimiento de la Inteligencia Artificial, sino en encontrar formas más eficientes de soportar su desarrollo.
Para Vertiv, aspectos como el uso eficiente de la energía, el agua y la reducción de la huella ambiental forman parte de la conversación sobre el futuro de la infraestructura tecnológica.
“El tema no es cómo evitarla, sino que realmente las compañías hoy tengan la posibilidad de trabajar con compañías que los puedan ayudar no solo en resolver un problema”, afirmó Borges, al referirse al reto de combinar innovación, eficiencia y retorno de la inversión.
La evolución de la Inteligencia Artificial seguirá elevando las necesidades de procesamiento, energía y enfriamiento. Para Vertiv, estar preparado para esa transformación implica avanzar hacia soluciones integrales y una infraestructura crítica capaz de responder a las nuevas demandas de empresas y sectores estratégicos en América Latina.



