En ANDICOM 2026, Sandra Milena Hernández, Country Manager de SAS en Colombia, destacó que el siguiente paso para las organizaciones no es simplemente adoptar Inteligencia Artificial, sino convertirla en una herramienta confiable, gobernada y alineada con objetivos concretos de negocio.
La Inteligencia Artificial continúa dominando la conversación empresarial, pero para SAS el principal reto ya no está en experimentar con nuevas herramientas. El desafío ahora es lograr que esa tecnología genere resultados medibles y tenga un impacto concreto en las organizaciones.
Durante ANDICOM 2026, Sandra Milena Hernández, Country Manager de SAS en Colombia, aseguró que el mercado está avanzando desde las pruebas y pilotos hacia una etapa en la que la Inteligencia Artificial debe responder a objetivos específicos de negocio.
“Hoy la realidad a la que nos vemos abocados como compañía y como mercado colombiano para seguir teniendo ese liderazgo es pasar de todos esos pilotos de una Inteligencia Artificial para probar algunos modelos a una Inteligencia Artificial que en realidad arroja resultados, que está alineada a un propósito de negocio”, afirmó Hernández.
Para la directiva, la mayor adopción de estas tecnologías también representa una oportunidad para Colombia, especialmente por el crecimiento de la cultura analítica dentro de las organizaciones.
De la IA generativa a la Inteligencia Artificial agéntica
SAS llega a este momento de transformación tecnológica mientras cumple 50 años en el mercado. Según Hernández, la compañía nació trabajando en analítica predictiva y ha acompañado la evolución de la Inteligencia Artificial durante diferentes etapas.
Ahora, la conversación está avanzando hacia la Inteligencia Artificial agéntica, una tendencia que está tomando fuerza entre las empresas y que plantea nuevas posibilidades para automatizar y ejecutar procesos.
Sin embargo, para Sandra Milena, esta evolución no significa eliminar el componente humano. Por el contrario, considera fundamental que estos sistemas cuenten con mecanismos de gobierno y supervisión.
“Ya estamos en la era agéntica, donde esos procesos tienen que tener un gobierno, un agente que por supuesto automatiza procesos, pero que es gobernado por seres humanos” añadió la Country Manager de SAS en Colombia.
Con esta idea, Hernández destacó que una IA gobernada puede ayudar a las organizaciones a mejorar la eficiencia de sus procesos y avanzar frente a las dinámicas del mercado, sin perder de vista la importancia de las decisiones humanas.
El conocimiento del negocio, más allá de la tecnología
Para SAS en ANDICOM el desafío de la Inteligencia Artificial puede no ser únicamente tecnológico. Para Hernández, la capacidad de comprender las necesidades y los problemas específicos de cada industria será cada vez más importante.
La compañía mantiene presencia en sectores como la banca, el Gobierno y las telecomunicaciones, industrias en las que ha desarrollado experiencia especializada. Precisamente, SAS está apostando por un modelo de verticalización que permita profundizar ese conocimiento y acceder a recursos globales especializados en áreas como riesgos y prevención de fraude.
“Aquí creo que el desafío en realidad no es un desafío tecnológico, el desafío es de conocimiento profundo del dolor de negocio de cada uno de nuestros clientes”, agregó la ejecutiva.
Entonces, para SAS, la diferenciación en un mercado donde las herramientas de Inteligencia Artificial son cada vez más accesibles estará en la capacidad de conectar la tecnología con las necesidades reales de las organizaciones.
Una IA confiable para generar impacto
Al cierre de la conversación, Hernández resumió el mensaje de SAS para líderes y tomadores de decisiones: el momento de la Inteligencia Artificial ya llegó, pero su adopción tiene que estar más allá de la experimentación.
La directiva destacó la necesidad de implementar soluciones que actúen, generen resultados medibles y, especialmente, sean confiables.
“La Inteligencia Artificial agéntica llegó para quedarse, pero hoy no solo como un modelo para probar, sino una Inteligencia Artificial que actúa, que tiene resultados medibles, pero sobre todo que es una Inteligencia Artificial confiable”, expresó Hernandez.
El reto de los próximos años de SAS estará en combinar datos, tecnología y conocimiento de negocio con una gobernanza que mantenga a las personas en el centro de las decisiones y permita que la Inteligencia Artificial genere impacto tanto para las empresas como para el país.



