«Evitar las islas de información», la clave para adoptar IA

Adopción de IA en las empresas: en Andicom 2026, Luis Fernando Henao (Tecnología Informática) explica por qué el orden de los datos y el modelo «como servicio» definen el negocio TIC de 2026.

La adopción de IA en las empresas colombianas no empieza por la herramienta, empieza por el orden de los datos. Esa fue la idea que atravesó la conversación de Impacto TIC con Luis Fernando Henao, gerente comercial de Tecnología Informática, en el marco de ANDICOM 2026, el congreso del sector TIC que se celebró en Cartagena con la Inteligencia Artificial como eje de la agenda. Su diagnóstico desplaza el foco desde el entusiasmo por la tecnología hacia una condición previa y menos visible: sin información bien estructurada, ningún modelo de IA toma decisiones que sirvan al negocio.

La compañía, un proveedor integral de TI con más de 30 años en el mercado colombiano, atiende proyectos de distinto grado de complejidad para sus socios de negocio, y hace parte del ecosistema de partners CompuSoluciones, el mayorista de tecnología. En la charla, Henao describió cómo cambió la demanda del último año, qué frena la incorporación de nuevas tecnologías y hacia dónde se mueve el modelo de negocio del sector.

¿Cómo cambió en el último año la demanda de tecnología de las empresas?

El punto de partida de Henao fue financiero. Las organizaciones enfrentan un entorno de crecimiento ajustado y necesitan invertir de forma más inteligente, un contexto que ha modificado la manera de comprar tecnología. La tendencia que más señala el vocero es el paso del gasto de capital al gasto operativo, es decir, de la compra de equipos y licencias como una inversión inicial grande (CAPEX) hacia el pago por uso periódico de esas mismas soluciones (OPEX).

«Estamos buscando cómo llevar todas las inversiones de CAPEX a OPEX en las diferentes soluciones que vendemos. Hoy en día el reto principal es cómo acomodarnos a la caja y poder apoyar al área de tecnología a solucionar todos sus problemas», explicó Luis Fernando Henao, gerente comercial de Tecnología Informática.

Ese cambio importa porque redefine la relación entre el proveedor y el cliente. En lugar de una venta puntual de hardware o software, el integrador acompaña un consumo continuo que la empresa puede ajustar según su flujo de caja. Para el área de tecnología significa acceder a capacidades sin inmovilizar grandes sumas por adelantado.

¿Por qué la IA no funciona sin datos bien estructurados?

Henao coincide con un diagnóstico extendido, y es que la Inteligencia Artificial llegó de forma experimental y ahora avanza hacia la implementación. El vocero advierte, sin embargo, que el salto no depende del modelo que se elija, sino del trabajo previo sobre la información de cada organización. Antes de esperar decisiones inteligentes, la empresa necesita datos ordenados y alineados con sus procesos.

«Lo primero es estructurar muy bien la información para que se acomode la empresa a sus procesos y así tomar decisiones que puedan impactar verdaderamente en el negocio», señaló Henao.

La distinción tiene una consecuencia práctica para los tomadores de decisión. Una IA alimentada con datos desordenados produce respuestas poco confiables, mientras que una base de información arquitecturada según la operación real de la compañía permite que la tecnología aporte valor. El reto, en otras palabras, está menos en el algoritmo y más en la casa por dentro.

¿Qué frena la integración de nuevas tecnologías en los procesos?

Consultado por los principales obstáculos para incorporar tecnología y obtener resultados concretos, Henao volvió sobre el mismo eje. El freno más común son las llamadas islas de información, esos datos que quedan aislados en áreas o sistemas que no se comunican entre sí, lo que impide una lectura completa del negocio.

«De nuevo, evitar las islas de información, entender la data que están construyendo y arquitectar muy bien esa data para poder tomar decisiones», puntualizó el gerente comercial de Tecnología Informática.

Superar esas islas supone conectar fuentes dispersas en una estructura común, un paso que suele exigir revisar procesos internos antes de sumar cualquier capa de IA. Es un trabajo de arquitectura de datos que condiciona el resto del proyecto.

¿Qué papel juega el mayorista en estos proyectos?

En la conversación, Henao ubicó el acompañamiento de CompuSoluciones en la parte de servicios, un terreno donde el mayorista ha reforzado su perfil consultivo para Andicom 2026. Según el vocero, el respaldo en consultoría e implementación resultó determinante para llevar los proyectos del papel a la operación.

«CompuSoluciones tiene un equipo de servicios bastante interesante. La parte de consultividad e implementación nos ha apoyado muchísimo a poder hacer realidad todos nuestros proyectos», afirmó Luis Fernando Henao. Esto refleja un desplazamiento en el rol del distribuidor mayorista, que deja de limitarse a mover producto para sumar servicios de asesoría y ejecución junto a sus partners.

¿Por qué la ciberseguridad debe crecer al mismo ritmo que la IA?

Más allá de la IA, Henao identificó la ciberseguridad como la tecnología con mayor proyección en el mercado colombiano, y lo hizo por una razón de fondo: ambas dependen de lo mismo, los datos. Si la Inteligencia Artificial se alimenta de información sensible, la protección de esa información no puede quedar rezagada. «Sin duda la ciberseguridad acompaña a la IA, tienen que crecer en paralelo para que la IA pueda ser segura para todas las empresas», agregó.

El planteamiento conecta con una preocupación creciente en la región, donde la seguridad de los datos es condición para que la adopción de IA sea confiable. La confidencialidad de la información deja de ser un requisito accesorio y pasa a ser parte del mismo proyecto tecnológico.

¿Hacia dónde va el negocio TIC en los próximos 12 meses?

De cara al próximo año, Henao anticipó una consolidación del modelo de todo como servicio (conocido en la industria como XaaS), en el que la infraestructura, el software y las capacidades tecnológicas se contratan bajo esquemas de suscripción en lugar de comprarse. Es la extensión natural del paso de CAPEX a OPEX que atraviesa toda la conversación.

«Para Tecnología Informática vemos en un corto futuro todo como servicio. Esto tiene un gran esfuerzo tanto financiero como en conocimiento para que suceda. Los mayores retos son comenzar a ser un proveedor de servicios hacia nuestros clientes por medio de contratos y recurrencias», proyectó Henao.

Henao reconoció que esa transición no es sencilla. Migrar hacia un esquema de servicios exige músculo financiero para sostener la operación y una curva de conocimiento nueva para el integrador, que asume compromisos de largo plazo con sus clientes. A cambio, el modelo promete ingresos recurrentes y una relación más estable, sostenida en contratos antes que en ventas aisladas.

Redacción
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