finanzas

Analítica contextual e inteligencia de amenazas: la nueva vanguardia contra el fraude financiero



Dirección copiada

El sector financiero colombiano soporta cerca de 94 ataques por segundo y pérdidas promedio de 5,8 millones de pesos por víctima. Bancos, fintechs y consultoras coinciden en un giro: pasar de sumar capas de seguridad a usar IA que interpreta el contexto y el comportamiento en tiempo real para distinguir a la persona usuaria legítima del atacante.

Publicado el 21 de jul de 2026

Sandra Defelipe Díaz

Periodista especializada en tecnología, en medios digitales, producción de contenidos y liderazgo editorial

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC



analítica contextual Fraude Digital Colombia

El ecosistema digital corporativo y bancario en Colombia enfrenta un escenario de vulnerabilidad creciente. Durante el primer semestre de 2025, las reclamaciones por fraude en canales digitales superaron las 218.000, según Asobancaria. Paralelamente, la Superintendencia Financiera de Colombia reportó un incremento del 69 % en los ciberataques contra entidades bancarias durante los primeros siete meses de ese mismo año, consolidando un promedio de 94 intentos de agresión por segundo.

Frente a una delincuencia informática que asimila con rapidez herramientas de Inteligencia Artificial (IA) generativa y automatización masiva, los mecanismos de seguridad tradicionales basados en la validación estática de credenciales resultan insuficientes.

La respuesta sectorial está migrando hacia un cambio de paradigma técnico: la adopción de la analítica contextual en tiempo real y el fortalecimiento de la inteligencia de amenazas cibernéticas (CTI). Estas disciplinas buscan anticiparse a los riesgos y comprender la identidad de los usuarios a través de su comportamiento, transformando la infraestructura de ciberseguridad en un componente dinámico de la operación financiera.

¿Por qué los sistemas tradicionales de autenticación son insuficientes ante el fraude automatizado?

Los esquemas de protección convencionales operan mediante la evaluación aislada de transacciones, aplicando reglas predefinidas como la verificación de montos, ubicaciones o contraseñas. Sin embargo, este enfoque no logra mitigar modalidades complejas como la ingeniería social, el uso de identidades sintéticas o el secuestro de credenciales legítimas. Un retiro de fondos o una transferencia pueden cumplir con los parámetros formales de autenticación, pero divergir completamente de los patrones habituales del perfil del usuario.

La debilidad estructural se acentúa cuando las organizaciones mantienen silos de información entre las áreas de riesgo, fraude y operaciones. Adicionalmente, el panorama técnico global revela brechas críticas en la infraestructura expuesta a Internet.

De acuerdo con un análisis de la firma Censys, más de 6 millones de servidores en la red son accesibles, y aproximadamente 2,45 millones operan sin mecanismos básicos de protección. Esta exposición es aprovechada por los atacantes con una velocidad cada vez mayor.

El informe ‘Attack Intelligence Report’ de Rapid7 señala que la explotación de nuevas vulnerabilidades críticas aumentó un 105 %, mientras que el tiempo promedio entre el descubrimiento de una falla y su aprovechamiento por parte de ciberdelincuentes se redujo de 8,5 a solo 5 días. Por ende, el personal responsable de la seguridad tecnológica dispone de menos de una semana para corregir vulnerabilidades antes de que sean explotadas.

¿Cómo transforma la Inteligencia Artificial la detección de anomalías en el sector financiero?

La IA avanzada y los modelos de Machine Learning permiten procesar simultáneamente cientos de variables conductuales que escapan a la capacidad analítica humana en los milisegundos que tarda en autorizarse una operación.

Hoy convergen tres tendencias que están redefiniendo la gestión del riesgo en el sector financiero (…) la defensa depende cada vez más de la inteligencia artificial y de mecanismos de autenticación de baja fricción”, afirma Carlos Marín, CEO y cofundador de Akua.

Construcción de perfiles dinámicos mediante analítica contextual en tiempo real

Es decir que, en lugar de limitarse a solicitar contraseñas, la nueva generación de sistemas construye perfiles dinámicos de riesgo con la frecuencia de compra, los montos, los horarios, la ubicación y los dispositivos para detectar anomalías antes de autorizar una operación. Ese enfoque también busca reducir los “falsos positivos”, transacciones legítimas rechazadas por sospecha de riesgo.

Los datos aislados generan alertas; los datos integrados generan inteligencia. Cuando una entidad financiera logra conectar información transaccional, conductual y operativa en tiempo real, puede tomar decisiones más precisas”, explicó Filipe Cotait, director ejecutivo de Stefanini Data & Analytics.

Esta capacidad predictiva permite diferenciar a la clientela legítima de un atacante que posee credenciales válidas pero es incapaz de replicar la huella digital del titular.

Para Stefanini Group, el diferenciador no está en cuántas capas tiene un sistema, sino qué tan bien entiende el contexto de cada transacción. La analítica contextual en tiempo real cruza el dispositivo, la geolocalización, la velocidad de tipeo y el historial para diferenciar a una persona usuaria legítima de un atacante que obtuvo credenciales válidas. “Los datos aislados generan alertas; los datos integrados generan inteligencia”, explica Filipe Cotait, CEO de Stefanini Data & Analytics. Según Sumsub, las arquitecturas de verificación continua han reducido el fraude hasta 70% en servicios tecnológicos y 30% en marketplaces financieros.

¿Cuáles son las implicaciones económicas y regulatorias de la cibercriminalidad en Colombia?

El impacto del fraude trasciende las pérdidas operativas e incide directamente en la confianza del público, considerado un activo estratégico del sector. Datos del estudio ‘Fraude en Colombia 2025’ de DataCrédito Experian indican que el 97,7 % de la población percibe el fraude como un problema frecuente, y el 36,6 % manifiesta haber sido víctima directa del delito en el último año.

En términos monetarios, el reporte de Fraude Digital de TransUnion estima que la pérdida promedio por consumidor afectado en el país alcanza los 5,8 millones de pesos. A nivel regional, el informe ‘Cost of a Data Breach Report’ de IBM señala que el costo promedio de una brecha de datos para las organizaciones en América Latina supera el millón de dólares, impulsado por la interrupción del negocio y la fuga de clientes.

Ante esta realidad, la inversión sectorial en gestión de información y ciberseguridad en Colombia ascendió a 487.000 millones de pesos durante el primer semestre de 2025, según registros de la Superintendencia Financiera. En el plano legal, el Congreso de la República promulgó la Ley 2502 de 2025, la cual tipifica el uso de Inteligencia Artificial en la comisión de robo de identidad como un factor agravante en los procesos penales.

La evolución del ecosistema fintech ,que ya cuenta con más de 560 empresas activas en el país según Colombia Fintech, y la presión regulatoria exigen que las entidades migren hacia esquemas de monitoreo transparentes y de baja fricción.La prevención está evolucionando desde reglas estáticas hacia modelos mucho más dinámicos y adaptativos”, concluyó Carlos Marín, director ejecutivo y cofundador de Akua.

La disputa ya no se gana solo con más inversión, el sector destinó 487.000 millones de pesos a gestión de información y ciberseguridad en el primer semestre de 2025, según la Superintendencia Financiera, sino con inteligencia más precisa. En un ecosistema con más de 560 fintechs activas, la capacidad de convertir datos contextuales en decisiones confiables se perfila como la nueva línea de defensa y un factor de competitividad para la banca colombiana.

Artículos relacionados