La IA está encareciendo los computadores, la RAM y los SSD podrían seguir bajo presión hasta 2028

El boom de la Inteligencia Artificial y los centros de datos está sacudiendo la producción global de chips, impactando a los PC y componentes en Colombia. Además, la presión sobre los precios de la memoria Dram seguirá hasta 2027.

La ola de la Inteligencia Artificial no solo está revolucionando el desarrollo de software; sus ondas de choque ya impactan a los usuarios del común. Comprar, reparar o actualizar un computador personal se está convirtiendo en un desafío cada vez más costoso. 

Los precios de memorias RAM, los discos SSD y componentes esenciales como ciertas tarjetas gráficas enfrentan un cuello de botella global, la demanda crece a un ritmo acelerado que la capacidad productiva de las fábricas no logra seguir.

El trasfondo de esta tensión es una batalla encarnizada por la producción de semiconductores. Gigantes tecnológicos como Microsoft, Google, Amazon y Meta invierten miles de millones de dólares en la infraestructura requerida para entrenar y desplegar modelos masivos de IA. Estas arquitecturas demandan volúmenes colosales de memoria y almacenamiento para procesar datos a gran velocidad.

La encrucijada radica en la rigidez de la oferta. Como los fabricantes de chips no pueden aumentar sus líneas de producción de la noche a la mañana, han priorizado las memorias especializadas de mayor margen para IA. 

Esto ha reducido drásticamente los recursos asignados a la tecnología para el mercado de consumo masivo, dejando un escenario de inventarios ajustados, alza constante en los precios y decisiones complejas de asignación para la industria.

La Inteligencia Artificial está compitiendo por las memorias

Para comprender el alza en los costos del hardware es necesario marcar una distinción técnica fundamental entre dos arquitecturas, uno, la memoria Dram convencional y dos, la memoria de alto ancho de banda (HBM).

La primera corresponde a la tecnología estándar integrada en portátiles, equipos de escritorio y servidores tradicionales con las generaciones DDR4 y DDR5 (Double Data Rate) memoria de acceso aleatorio de corto plazo de una computadora, como sus exponentes actuales, cuya función es mantener operativos los programas y procesos del día a día. 

Por su parte, la memoria HBM (High Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda) es un tipo de memoria Dram tridimensional que apila varios chips verticalmente y los conecta mediante vías pasantes de silicio ha sido diseñada específicamente para entregar tasas de transferencia de datos masivas, trabajando en parejas con los procesadores aceleradores de Inteligencia Artificial para entrenar y ejecutar modelos complejos en paralelo.

Entonces, la aceleración incesante en la adopción de IA ha alterado las prioridades estratégicas de gigantes como Samsung, SK Hynix y Micron, los tres actores que controlan la mayor parte del mercado global de memorias y que hoy reasignan sus líneas de fabricación para responder a este nuevo paradigma.

Según la firma de análisis TrendForce, la demanda de Inteligencia Artificial seguirá siendo el principal motor del mercado de memorias durante 2027. La producción de HBM requiere una mayor cantidad de recursos de fabricación que la Dram convencional, por lo que ampliar la capacidad destinada a la primera no significa que aumente proporcionalmente la oferta disponible para los consumidores.

A esto se suma que los centros de datos no solamente necesitan HBM. También requieren grandes cantidades de memoria DDR5 para sus servidores y unidades SSD empresariales para almacenar información. De esta manera, la competencia por los componentes se extiende a diferentes segmentos del mercado.

La consultora IDC también ha advertido sobre este cambio en la industria. En su análisis de diciembre de 2025, explicó que los fabricantes están destinando capacidad de producción a soluciones de mayor rentabilidad para centros de datos, lo que limita la disponibilidad de memorias convencionales para computadores y otros dispositivos electrónicos.

La geopolítica también juega en el precio de los componentes

La economía de los componentes informáticos trasciende las leyes de oferta y demanda; la geopolítica juega hoy un rol determinante en la fijación de sus precios. La producción global de semiconductores exhibe una concentración geográfica extrema, especialmente en el este de Asia. 

De acuerdo con datos de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO), hacia 2022 cerca de tres cuartas partes de los chips del mundo se fabricaban y ensamblaban en territorio asiático, con el segmento de memorias fuertemente apalancado en Corea del Sur y Taiwán. Esta dependencia convierte a la industria en un ecosistema altamente vulnerable ante fricciones diplomáticas, disputas comerciales, desastres naturales o choques logísticos.

A esta vulnerabilidad estructural se suma la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Washington ha intensificado las restricciones a la exportación de tecnologías avanzadas, maquinaria para la fabricación de microchips y memorias de alto ancho de banda (HBM) dirigidas al mercado chino. Estas medidas regulatorias alteran el flujo de inversión, reconfiguran la base de proveedores y complejizan las rutas globales de distribución.

Si bien una tensión geopolítica no se traduce de forma inmediata en un alza de la memoria RAM en el mostrador, la concentración productiva implica que cualquier fricción en la cadena reduce la disponibilidad y eleva los costos globales de suministro. Para economías importadoras como la colombiana, estas distorsiones se trasladan al precio final por la vía de los intermediarios, la logística internacional y el comportamiento de la tasa de cambio.

¿Cuánto están subiendo los precios y qué componentes están afectados?

Los datos de la firma especializada TrendForce permiten dimensionar el impacto de esta coyuntura. Según sus proyecciones, los precios contractuales de la memoria Dram convencional subirían entre un 10 % y un 15 % durante el cuarto trimestre de 2026 en comparación con el periodo anterior. Para la memoria ‘Nand Flash’ base estructural de los discos SSD el salto estimado oscila entre el 15 % y el 20 % en el mismo lapso.

La IA encarece memorias y computadores

Si bien estos ajustes corresponden al canal mayorista y no se trasladan de forma idéntica al consumidor final ya que el precio en vitrina depende de variables como distribución, impuestos, marcas e inventarios previos, la presión ya altera la cadena de valor. 

De hecho, TrendForce advierte que diversos fabricantes de computadores han comenzado a reducir la capacidad de almacenamiento por defecto en sus modelos convencionales para amortiguar los costos de ensamblaje.

En la práctica, este camino se traduce en computadores portátiles que llegan a las tiendas con configuraciones de almacenamiento más reducidas de las que habrían ofrecido en circunstancias normales, una estrategia orientada a contener el costo final ante el comprador.

La presión de la cadena de valor golpea de forma diferenciada a cada componente:

  • Módulos RAM DDR4 y DDR5: encabezan la lista de los activos más vulnerables por la reasignación de líneas de producción hacia el mercado corporativo.
  • Unidades de almacenamiento SSD: sufren la alta demanda de memoria Nand Flash proveniente de centros de datos y servidores empresariales.
  • Tarjetas de video: la disponibilidad de las memorias dedicadas GDDR6 y GDDR7 enfrenta restricciones de suministro. No obstante, el precio final de estos componentes sigue atado a variables adicionales como el procesador gráfico (GPU), la demanda y las políticas comerciales de cada ensamblador.
  • Equipos de escritorio y laptops: los fabricantes comienzan a transferir de forma paulatina los mayores costos de insumos al valor comercial de los dispositivos.

En su informe para el cuarto trimestre de 2026, TrendForce señala además que varios fabricantes de GPU evalúan mantener el uso de memorias GDDR6 para contener costos, mientras la producción de la nueva generación GDDR7 continúa condicionada por la concentración de capacidad en chips de mayor margen.

El impacto ya tiene ejemplos en Colombia

Aunque la fabricación de memorias se concentra en Asia, las ondas de choque del mercado global no tardan en cruzar fronteras. Al depender de las cadenas internacionales de suministro para abastecerse de computadores, tarjetas de video, memorias y unidades SSD, Colombia absorbe de manera directa la volatilidad de los precios internacionales, trasladando la presión a distribuidores, corporaciones y usuarios finales.

Esta vulnerabilidad ya cuenta con evidencia documental en la contratación pública del país. En diciembre de 2025, la Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte (UPIT) tramitó una solicitud para prorrogar el plazo de una orden de compra de equipos tecnológicos. El contratista justificó el retraso en las trabas de abastecimiento causadas por el alza sostenida en las memorias RAM y los discos SSD, sumado a la escasez generalizada de insumos.

El expediente incluyó comunicaciones formales de fabricantes clave como Kingston Technology y Adata. En un comunicado del 16 de diciembre de 2025, Kingston advirtió que el desborde en la demanda de infraestructura para Inteligencia Artificial avanzaba a un ritmo superior a la capacidad de respuesta de la cadena global, lo que obligó a la compañía a implementar un esquema estricto de asignación cuotificada de inventarios entre regiones para administrar la oferta disponible.

La entidad justificó la ampliación del plazo de la orden de compra hasta el 20 de febrero de 2026, con el propósito de permitir la entrega de los equipos comprometidos.

Un segundo caso documentado refleja la magnitud del impacto en la contratación institucional del país, esta vez en los archivos de la Dirección General Marítima (Dimar). En diciembre de 2025, la compañía tecnológica HP remitió una notificación formal a su socio comercial Linalca Informática, advirtiendo sobre una escasez global de memorias y reportando alzas que oscilaban entre el 170 % y el 300 %, según el módulo y la región geográfica.

En su diagnóstico, HP atribuyó este disparo en las tarifas a la demanda de memorias de alto ancho de banda (HBM) por parte de los centros de datos dedicados a la Inteligencia Artificial, sumado a la reasignación de prioridades fabriles en los principales productores mundiales.

Resulta clave precisar que estas cifras corresponden a la comunicación comercial puntual enviada por el fabricante para sustentar la coyuntura de su canal, y no deben interpretarse como un indicador de incremento promedio o generalizado para la totalidad de memorias comercializadas en el mercado colombiano.

Estos casos muestran que el problema tiene consecuencias operativas, no solo puede encarecer una compra, sino también retrasar la entrega de equipos que necesitan las entidades para desarrollar sus actividades.

Para los consumidores colombianos, la situación representa un desafío adicional. La dependencia de productos importados hace que los precios locales también estén expuestos a las condiciones internacionales, el comportamiento del dólar, los costos logísticos y los márgenes de distribución.

¿Qué pueden hacer quienes necesitan comprar o actualizar un PC?

Frente a este apretón de la industria, la regla de oro es una sola, nada de compras desesperadas. Es verdad que las memorias seguirán caras a nivel mundial, pero eso no significa que haya que salir a comprar a cualquier precio o endeudarse sin necesidad.

Antes de sacar la tarjeta o firmar un presupuesto, vale la pena revisar estas cinco alternativas para proteger el bolsillo:

  1. Potenciar en lugar de cambiar: Si el procesador y la tarjeta de video de tu equipo todavía responden bien, basta con ponerle más memoria RAM o cambiar un disco duro viejo por un SSD rápido para estrenar computador sin comprar uno nuevo.
  2. Revisar bien las fichas técnicas: Antes de comprar cualquier módulo de RAM, asegúrate de que tu tarjeta madre y procesador la soporten. Recuerda que la tecnología DDR4 y la DDR5 no son compatibles ni intercambiables.
  3. Comprar la capacidad que realmente necesitas: No todo el mundo requiere 64 GB de RAM o un disco de 4 TB. Si usas el computador para navegar, redactar o tareas de oficina, una configuración sencilla es más que suficiente; deja los volúmenes altos para quienes editan video, diseñan en 3D o programan.
  4. Cotizar y exigir garantía oficial: Tómate el tiempo de revisar varios distribuidores, consultar el historial de precios y verificar que los repuestos sean 100 % originales, con respaldo de la marca en Colombia.
  5. Mirar el mercado de reacondicionados: Los computadores corporativos de segunda mano o reacondicionados son una gran alternativa para ahorrar. La clave está en revisar muy bien el estado de la batería, el disco, la memoria y confirmar que existan repuestos en el mercado.

En el caso de las empresas, la fórmula para no quedar expuestos al alza de precios pasa por planificar las compras con tiempo, definir modelos estándar para los empleados y alargar la vida útil del hardware existente siempre que la operación lo permita.

¿Cuándo podrían bajar los precios? El panorama apunta a una recuperación gradual

El horizonte a mediano plazo no afectará por igual a todos los frentes de la tecnología. Mientras la presión sobre la memoria Dram promete extenderse a lo largo de 2027, el segmento de almacenamiento Nand Flash muestra señales claras de alivio y un eventual retorno al equilibrio.

Según proyecciones de TrendForce, aunque una porción de las nuevas plantas de fabricación comenzará a integrarse en la segunda mitad de 2027, la contribución determinante a la producción global de Dram no se concretará sino hasta 2028. Los tiempos inflexibles de construcción de plantas, instalación de maquinaria y escalamiento operativo explican este rezago, al tiempo que la demanda de servidores de Inteligencia Artificial continuará compitiendo por cada módulo de memoria convencional y especializada.

En contraste, el almacenamiento Nand Flash anticipa una dinámica menos desversa, TrendForce proyecta que la entrada en operación de nuevas líneas flexibilizará la oferta hacia la segunda mitad de 2027, abriendo espacio para una presión a la baja en los precios de los SSD, sujeta a la intensidad del consumo en centros de datos.

Esta lectura coincide con las cifras del mercado corporativo. Micron reportó resultados récord al cierre de su año fiscal 2026 y proyectó un ejercicio 2027 aún más dinámico impulsado por la IA, confirmando un incremento sustancial en sus inversiones de capital para acelerar tecnología, producto y capacidad fabril.

Los números demuestran que las grandes empresas no se han quedado de brazos cruzados y están inyectando fortunas para producir más chips. Pero en el mundo de los microchips, el dinero no compra tiempo. Construir una fábrica avanzada, instalar maquinaria de última generación, capacitar al personal y poner a punto las líneas de producción es un proceso complejo que toma años antes de ver el primer lote salir al mercado. 

La carrera por la IA también tiene un costo para el consumidor

El avance de la Inteligencia Artificial está trayendo servicios increíbles y una potencia de procesamiento nunca antes vista. Pero esa transformación tiene una cara B, está acaparando los insumos de una industria de la que todos dependemos.

Que las memorias RAM o los discos SSD estén más caros demuestra que la fiebre por la IA no es un tema lejano de súper computadores. Afecta directamente a la persona que necesita armar una laptop para la universidad, al profesional que edita video o a quien busca renovar su PC de escritorio.

En Colombia, el reto inmediato es aprender a moverse en un mercado internacional apretado. Las empresas, el sector público y los compradores particulares tendrán que planificar sus presupuestos con tiempo, sacarle el máximo jugo a los equipos actuales y pensarlo dos veces antes de descartar un computador que todavía puede rendir más.

Esto no significa que comprar tecnología se vuelva imposible ni que los precios vayan a subir para siempre. Lo que sí queda claro es que la tregua en los costos de las memorias va a tardar. Mientras la IA siga devorando insumos y las nuevas fábricas mundiales terminan de construirse, el usuario común tendrá que disputar el inventario con los gigantes de la tecnología.

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Erick Diaz
Erick Diaz
Periodista y Comunicador social, amante del mundo geek, el universo y los videojuegos. Redactor, diseñador y editor, todas las grandes ideas comienzan con una hoja en blanco.

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