El 80 % de las empresas de América Latina usa Inteligencia Artificial, pero pocas obtienen beneficios económicos

Un análisis del BID señala que solo el 23 % de empresas de la región obtiene réditos por IA y el 6 % un impacto significativo. Según el Dane, 2,6 millones de micronegocios colombianos no usaban Internet en 2024.

En América Latina, la Inteligencia Artificial está en boca de todos, pero los resultados económicos todavía se quedan cortos. Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), casi el 80 % de las compañías de la región ya implementa IA de alguna forma. Sin embargo, apenas 2 de cada 10 ven reflejado ese uso en sus cuentas, y solo el 6 % reporta un cambio verdaderamente transformador.

Esto deja en evidencia que tener tecnología no es lo mismo que saber sacarle provecho. El BID advierte que acumular pruebas piloto o parches digitales no genera mejoras sostenibles. Si las empresas quieren que la IA mueva la aguja, necesitan invertir con visión, formar a sus empleados, reforzar su infraestructura y atreverse a replantear cómo operan en el día a día.

La productividad sigue siendo un desafío regional

Todo este debate alrededor de la IA no ocurre en el vacío, llega a una América Latina que lleva años luchando contra un problema de fondo: la baja productividad. De hecho, los datos del BID muestran que entre 2015 y 2024 la productividad de la región cayó a un ritmo del 0,4 % anual.

Revertir esta caída no es fácil. La región arrastra frenos históricos como la alta informalidad, la falta de capacitación del talento, la baja inversión y las barreras para que la tecnología llegue a las pequeñas y medianas empresas.

La Inteligencia Artificial tiene un potencial enorme para automatizar tareas, afinar la toma de decisiones y organizar mejor los recursos. Pero una cosa es la promesa y otra muy distinta la realidad actual de la mayoría de los negocios. Por eso es vital distinguir entre quienes solo usan la IA para resolver tareas sueltas del día a día y las empresas que realmente la han integrado en el corazón de sus procesos, su gestión y su estrategia.

Colombia: más de 2,6 millones de micronegocios sin Internet

En Colombia, las diferencias de acceso a las tecnologías constituyen otro desafío para la Transformación Digital. La Encuesta de Micronegocios (Emicron) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) contabilizó 5.297.252 micronegocios en 2024.

De ese total, 2.627.513 tenían acceso o utilizaban el servicio de Internet, mientras que 2.669.739 no lo tenían o no lo utilizaban. En otras palabras, aproximadamente el 50,4 % de los micronegocios registrados en la medición se encontraba en esta última situación.

Encuesta de Micronegocios EMICRON 2024

Aunque el Dane publicó resultados de la Encuesta de Micronegocios para 2025, estos corresponden a las 24 ciudades y áreas metropolitanas, por lo que no son directamente comparables con los datos nacionales de 2024. Por esta razón, se utiliza la medición de 2024 para dimensionar la situación del conjunto de los micronegocios colombianos frente al acceso y uso de Internet, sin atribuirle una vigencia que no tiene.

Estos resultados ofrecen un panorama distinto al de las grandes empresas industriales, entre las cuales el acceso a Internet es prácticamente generalizado. La diferencia de universos es importante; los micronegocios pueden operar con una sola persona y abarcan actividades como comercio, manufactura, construcción, transporte y servicios.

Por ello, los indicadores de conectividad de las empresas manufactureras no deben extrapolarse al conjunto del tejido empresarial colombiano. Las condiciones tecnológicas de una empresa industrial consolidada no son necesariamente comparables con las de un pequeño negocio que depende de recursos limitados para operar.

Colombia no es ajena al reto de pasar de las buenas intenciones tecnológicas a los resultados de negocio. En el marco del AWS Summit Bogotá 2026, líderes del sector se reunieron a debatir un tema crucial, cómo lograr que la Inteligencia Artificial deje de ser un simple laboratorio de pruebas y se transforme en un motor real de productividad y eficiencia para las empresas. 

Entonces, los datos del Dane permiten identificar una barrera concreta, una parte considerable de los micronegocios todavía no tiene acceso o no utiliza Internet. Sin conectividad, la incorporación de herramientas digitales más avanzadas puede resultar difícil o inviable.

No obstante, el acceso a Internet tampoco basta para determinar si una empresa está preparada para aprovechar la Inteligencia Artificial. Para establecerlo se necesitan indicadores adicionales sobre el uso de tecnologías, las capacidades digitales, la inversión y los resultados económicos.

La adopción tecnológica no garantiza resultados

Usar Inteligencia Artificial para ser más productivos no es cuestión de magia, sino de estrategia.

Una empresa puede aprovechar la IA para quitarse de encima tareas mecánicas, interpretar volúmenes enormes de información o tomar mejores decisiones operativas. En la industria manufacturera o en logística, por ejemplo, es ideal para simular escenarios futuros y organizar la cadena de producción.

Pero ojo, de nada sirve la herramienta más avanzada si no hay datos limpios, si no se sabe exactamente qué problema se busca resolver o si la tecnología no logra encajar con el trabajo diario de las personas que componen la empresa.

El propio estudio del BID demuestra que América Latina no es una realidad homogénea, Chile, Brasil y Uruguay lideran la carrera tecnológica en la región.

Esta brecha entre países deja una enseñanza clara, no podemos dejarnos llevar por los promedios regionales ni asumir que la IA produce el mismo impacto en todas partes. En lugar de aplicar una fórmula general, la clave está en estudiar qué están haciendo bien esas economías para entender qué condiciones permiten que sus empresas le saquen un verdadero provecho a la tecnología.

Menos herramientas por moda, tecnología que sume a resultados 

Hablar de Transformación Digital implica resolver dos problemas distintos, primero, lograr que la tecnología llegue a todos; segundo, conseguir que de verdad sirva para algo.

Los datos nos muestran dos realidades paralelas. Por un lado, la mitad de los micronegocios en Colombia sigue desconectada por falta de Internet. Por el otro, en América Latina, muchas de las empresas que ya usan IA admiten que no están viendo ganancias reales.

Cerrar este abismo exige más que comprar software. Obliga a las organizaciones a evaluar cómo trabajan, formar a sus empleados, reforzar su infraestructura y medir si cada cambio genera valor.

La Transformación Digital no es un concurso de quién usa más Inteligencia Artificial, sino de quién aprende a usarla para transformar la realidad de su empresa.

De la conexión a la decisión, la tarea pendiente

Las cifras lo confirman, América Latina ya superó la primera etapa. Hoy la mayoría de las empresas están conectadas, usan computadores y tienen presencia en Internet. Por eso, la verdadera brecha con los países desarrollados ya no es de acceso, sino de aprovechamiento, la clave está en qué hacemos con esa tecnología.

Cerrar esa distancia requiere un trabajo silencioso que va mucho más allá de comprar software. Se trata de capacitar al talento, poner orden a los datos del día a día y tener muy claro qué problemas queremos resolver. 

En las pymes, que mueven el empleo en la región este salto sólo será posible con financiamiento accesible y acompañamiento técnico. Sin ese respaldo, la digitalización seguirá avanzando a dos velocidades, unas pocas empresas volando y la mayoría quedándose atrás.

La Inteligencia Artificial y las herramientas de optimización pueden acelerar ese camino, pero no lo sustituyen. Su aporte dependerá de que las empresas sepan medir resultados y ajustar el rumbo. También será clave que la conversación pase de cuántas tecnologías se adoptan a cuánto valor generan.

Al final, el objetivo de la región para los próximos años es claro, la tecnología tiene que dejar de ser una simple casilla que marcar en una lista para convertirse en un motor real de mejores sueldos, empleos de calidad y desarrollo para todos.

Sigue a Impacto TIC en Google

Erick Diaz
Erick Diaz
Periodista y Comunicador social, amante del mundo geek, el universo y los videojuegos. Redactor, diseñador y editor, todas las grandes ideas comienzan con una hoja en blanco.

CONTENIDOS RELACIONADOS