De todas las tecnologías que han surgido en la última década, ninguna tiene tanto potencial para ser disruptiva como la Inteligencia Artificial. Esta fue la idea principal de la presentación que Víctor Muñoz, director del departamento administrativo de la Presidencia de la República, compartió con los asistentes a Andicom 2021. 

Muñoz fue enfático en declarar que la Inteligencia Artificial es una tecnología que se debe mirar con ojos de expectativa, pero sin perder nunca la visión de lo que podría convertirse. Si bien la IA puede por sí sola cambiar radicalmente muchos de nuestros hábitos cotidianos, su potencial también está en el impacto que tendrá en otro tipo de aplicaciones y tecnologías.

“Uno de los temas que se decidieron desde el 2018 fue Inteligencia Artificial. ¿Por qué Inteligencia Artificial? Porque es posiblemente la tecnología de la 4ª Revolución Industrial más disruptiva o la que habilita el proceso de disrupción de otras tecnologías”. 

Víctor Muñoz, director del departamento administrativo de la Presidencia de la República 

Pensemos, por ejemplo, en campos como la publicidad o el márketing, en los que el análisis de datos y la predicción de comportamientos han significado un cambio de paradigma en cómo las empresas entienden a sus usuarios. Muñoz afirma que algo que tenemos que tener muy claro es que la Inteligencia Artificial hoy en día es una realidad que está cambiando mercados y hábitos de consumo día a día. 

Este cambio, aunque relativamente gradual, empieza a tener consecuencias reales. De la misma forma, es crucial que este auge de la IA funcione para traer un cambio positivo a sectores que históricamente tenían poca representación. Muñoz puso el ejemplo de que si en algún momento existiera un algoritmo para elegir el nuevo CEO de una compañía, el resultado sería seguramente un hombre, graduado de una universidad prestigiosa, blanco y con un trasfondo cultural específico. “La inteligencia artificial se alimenta de datos, de algoritmos y tiene el sesgo del programador”, dijo Muñoz. 

Aunque el algoritmo puede que esté funcionando sin errores, los datos históricos de sectores como el de la tecnología pueden introducir este tipo de sesgos y de esta manera perpetuar costumbres nocivas. La buena aplicación de la IA tiene el potencial de introducir cambios positivos en temas de diversidad y de equidad de género para cambiarles la cara a sectores que históricamente son predominantemente masculinos.  

Dilemas y más dilemas

Este tipo de dilemas y problemas potenciales se ha convertido en un fuerte punto de discusión para Colombia y para entes internacionales como la Unesco o la Ocde. Esto, de acuerdo con Muñoz, debido a que son escenarios que están ocurriendo hoy en día y que requieren de elementos como marcos regulatorios y legales para poder lograr que su disrupción sea mayoritariamente positiva. 

Dentro de los problemas más relevantes, Víctor Muñoz menciona los sesgos que pueden introducir primero que todo los datos que alimentan la IA y segundo los programadores de los algoritmos. Es importante mencionar que hay elementos de equidad de género y de raza que no funcionan bien y que son importantes de resolver con el advenimiento de la IA.

“Es un ejemplo que no es un tema menor, porque cada vez que vamos a apropiar soluciones con IA hay que empezar a hacer esas preguntas. ¿Cuáles son los riesgos verdaderos?”, dice. Acá Muñoz también lanza ejemplos de temas como los carros autónomos, y el de las réplicas de artes. En un escenario en donde la IA de un automóvil debe decidir entre atropellar una persona o desviarse y arriesgar la vida de sus 4 pasajeros, ¿existe una decisión correcta? Y más importante aún, ¿quién tomará esa decisión, el programador o la IA?

Y aunque es una realidad incómoda, también es cierto que se perderán trabajos como consecuencia de la implementación de IA. Puede que, en el futuro, los camiones y buses puedan ser autónomos y que la profesión de los conductores tienda a desaparecer. ¿Qué hacer con estos puestos y cómo proteger a las personas de este tipo de riesgos? El gobierno de Colombia junto con la Unesco están justamente pensando en la respuesta a esta pregunta.

Aunque Muñoz no lo mencionó, en países como Estados Unidos empiezan a nacer propuestas como la renta básica universal para los ciudadanos que desempeñan este tipo de trabajos. Así mismo, se proponen impuestos para las empresas que reemplacen estos puestos de trabajo para poder entregar subsidios a los trabajadores cuyo empleo se ve afectado o eliminado debido a la implementación de IA. 

La participación de Colombia

Precisamente previendo los cambios que va a traer la IA, el gobierno de Colombia participa desde el 2018 en conversaciones con la Unesco para poder establecer mejor marcos regulatorios. El marco regulatorio no significa que uno intervenga en el algoritmo, sino que significa que uno define cuáles son las condiciones de operación del mismo, o por lo menos las reglas claras”, aclara Víctor Muñoz.

Este marco regulatorio puede ayudar a crear una IA mucho más manejable y prevenir que se den casos como el de las redes sociales actualmente, que han avanzado mucho más rápido que las regulaciones gubernamentales. Muñoz resaltó que Colombia fue el primer país en tener un marco ético de Inteligencia Artificial, en donde se define claramente cómo se manejan los datos, qué datos se recolectan y qué derechos tienen los ciudadanos frente a casos que incorporen la IA. 

En temas de IA, es importante tener un mapa completo en la cadena de decisiones. Esto para que existan responsables y nombres propios, con responsabilidad y deberes, en el caso de que surjan inconvenientes y problemáticas. “Desde la presidencia de la República se va a cargar la información de los diferentes proyectos de IA implementados desde las entidades del gobierno, que es importante por transparencia al ciudadano”, dijo Muñoz.

Para finalizar, Víctor Muñoz enfatizó que muchos de estos planes existen en el papel, pero que es fundamental tener el talento para poder llevarlos a cabo. El país necesita más expertos, más talento colombiano calificado para trabajar en temas como ciencia de datos, programación y manejo de bases de datos avanzadas. “Si no los tenemos, acabaremos con tecnologías y procesos de implementación muy seguramente trayendo expertos internacionales, sin tener la capacidad local y perdiendo la oportunidad como país para implementarla”.


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