Al abrir nuevas sedes, la videovigilancia empresarial deja de ser un asunto de instalar cámaras y pasa a exigir arquitectura unificada y estricto cumplimiento legal.
Al abrir su segunda o tercera sede, una empresa descubre que la videovigilancia empresarial ya no consiste en instalar cámaras. Es una decisión de arquitectura tecnológica y de cumplimiento legal, dado que en Colombia, cada imagen que identifica a una persona es un dato personal protegido por la Ley 1581 de 2012.
El diagnóstico proviene de Ajax Systems, fabricante de sistemas de seguridad fundado en Ucrania en 2011. La empresa comparte su análisis sobre redes de cámaras para negocios en expansión.
En este artículo:
¿Por qué se fragmenta la videovigilancia cuando la empresa crece?
Según la compañía, el patrón se repite. La primera sede recibe un sistema básico, elegido con rapidez, y la segunda instala otro, a veces de un fabricante distinto. Al llegar a la cuarta sede, quien administra la seguridad maneja varias plataformas y credenciales sin una vista unificada.
Esa dispersión abre brechas concretas. Una alerta se pierde entre notificaciones, una cámara queda sin revisión o un disco se llena sin que nadie lo note.
Como respuesta, Ajax propone una sola plataforma para todas las sedes. La empresa afirma que su aplicación Ajax PRO supervisa sedes ilimitadas desde una cuenta. Sus concentradores combinan Ethernet, Wi-Fi y dos canales celulares, para que una caída de Internet no deje la sede incomunicada.
“En Ajax Systems, nuestro objetivo es desarrollar tecnologías que permitan a las personas y empresas mantener el control de su seguridad, estén donde estén”, señaló la compañía.
¿Qué cámaras y qué almacenamiento convienen a cada sede?
Ajax recomienda elegir los equipos según el entorno:
- Interiores: cámaras domo, por su cobertura gran angular y su diseño discreto.
- Accesos y cajas: sensores de 4 megapíxeles o más, capaces de reconocer rostros.
- Exteriores: protección mínima IP66, que certifica hermeticidad al polvo y resistencia a chorros de agua.
Para las grabaciones, puede crearse un modelo híbrido. El video continuo queda en un grabador local y los clips activados por eventos suben a la nube. Así, según Ajax, baja el costo frente a grabar todo en línea y la evidencia sobrevive si alguien roba el equipo.
¿Qué exige la ley a la videovigilancia empresarial?
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sostuvo en un concepto de 2017 que las imágenes de cámaras son datos personales. La razón: “permiten asociar a una persona natural determinada o determinable”. Por eso aplican los principios de la Ley 1581 de 2012:
- Finalidad: la grabación necesita un propósito legítimo, informado a la persona titular.
- Libertad: el tratamiento requiere consentimiento “previo, expreso e informado”.
- Seguridad: el responsable debe impedir el “acceso no autorizado o fraudulento”.
Si el sistema usa reconocimiento facial, entra en juego el dato biométrico, que la ley clasifica como sensible. Las multas pueden llegar hasta 2.000 salarios mínimos mensuales.
La SIC también publicó en 2016 la guía ‘Protección de datos personales en sistemas de videovigilancia’. El documento pide avisos en accesos y zonas vigiladas. Además, sugiere conservar las imágenes solo el tiempo que exija su finalidad.
¿Pueden las empresas grabar a su personal?
Sí, con límites. El Ministerio del Trabajo precisó en su concepto 24903 de 2025 que ninguna norma laboral regula las cámaras de forma específica. Son admisibles si figuran en el Reglamento de Trabajo y si la medida resulta “idónea y necesaria”.
Con base en la sentencia T-768 de 2008 de la Corte Constitucional, la cartera añade que “la medida debe ser conocida por el trabajador”. Un concepto anterior de 2023 califica como intromisión ilegítima filmar zonas de servicios personales o locales sindicales. También advierte que grabar audio sin consentimiento podría configurar un delito.
Antes de contratar, conviene revisar al proveedor. El Decreto 356 de 1994 obliga a quienes venden o instalan equipos de visión remota a registrarse ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
Estas decisiones llegan en un mercado en movimiento. El sector corporativo lidera los ingresos de la integración audiovisual en Colombia, con 214 millones de dólares (20 %) proyectados para 2026, según AVIXA. Esa cifra, eso sí, no aísla la videovigilancia. Para las pymes, el reto será planificar antes de abrir la segunda sede. También deberán proteger sus activos sin convertir la seguridad en vigilancia desproporcionada sobre su propio equipo.
Este contenido fue desarrollado con apoyo de Ajax Systems, que no ha influido en el enfoque editorial. Impacto TIC y Ajax Systems tienen acuerdos comerciales para desarrollar contenidos sobre seguridad electrónica.



