PS5 al descubierto, consola a emuladores y juegos de otras generaciones

Un método llamado ‘Relapse’ permite instalar programas no autorizados por Sony en consolas con firmware hasta la versión 13.60. Su aparición ha reabierto el debate sobre la propiedad de lo que compramos y la seguridad de los dispositivos.

La PlayStation 5, la consola de videojuegos más reciente de Sony, funciona como un sistema cerrado. Igual que el iPhone de Apple, solo ejecuta programas que la empresa ha revisado y aprobado. Es una decisión de diseño con dos propósitos, proteger a los usuarios de software malicioso y evitar que se copien o se ejecuten juegos sin pagar por ellos.

Ese cerco fue vulnerado el 29 de septiembre de 2026, cuando un desarrollador que se identifica como Ntfargo publicó en GitHub, una plataforma pública de código, una herramienta llamada Relapse. Se trata de Nathan Fargo, fundador de la empresa Linear Fox. No trabajó solo: el proyecto reconoce a otros trece colaboradores. El método encadena dos fallos: primero aprovecha un error en el motor del navegador integrado de la PS5 y luego una falla en el núcleo del sistema que da acceso a la memoria de la consola. 

En la práctica, quien tenga una PS5 compatible puede instalar programas que Sony nunca autorizó, entre ellos los emuladores: software que imita el funcionamiento de otras consolas, de modo que la PS5 puede ejecutar juegos creados para equipos de generaciones anteriores, como la PlayStation 2, la Xbox original o la Nintendo Switch.

Este tipo de hallazgo se conoce como jailbreak. No es un fenómeno nuevo, porque casi todas las consolas y teléfonos populares han sido desbloqueados en algún momento, pero este caso destaca por su alcance. Durante años la escena del jailbreak de PS5 avanzó a pequeños pasos, y buena parte de los métodos solo funcionaban con firmwares pero, qué es firmware.

Para entender por qué solo funciona en algunas consolas hay que conocer el firmware. Es el software básico que viene instalado dentro de un aparato y que le dice cómo funciona, algo así como su sistema operativo o su ‘cerebro’.

Sony lo actualiza cada cierto tiempo, igual que se actualiza un teléfono, para añadir funciones y corregir errores. Cada actualización tiene un número de versión, y ahí está la clave: el método solo sirve en consolas que no se hayan actualizado más allá de la versión 13.60. 

¿Qué es un jailbreak?

El término, que en inglés traduce una fuga de prisión, se usa para describir el proceso de eliminar las restricciones que un fabricante impone a su equipo. Las consolas, igual que los teléfonos, están diseñadas para ejecutar únicamente programas firmados y aprobados por la empresa. Un jailbreak rompe ese cerco y permite instalar aplicaciones propias, conocidas como homebrew, además de emuladores.

Los programas que se instalan gracias a estos desbloqueos se conocen como homebrew, un término que alude a lo “hecho en casa”: software creado por aficionados, sin permiso del fabricante, que va desde herramientas de personalización hasta juegos y emuladores. 

¿Cuál es la causa?


Todo jailbreak parte de una vulnerabilidad: un error en el diseño del software o del hardware que los ingenieros no previeron. Los investigadores o aficionados lo aprovechan para ejecutar su propio código donde no deberían, y luego encadenan varios fallos hasta controlar el sistema. En este caso, se trata de una vulnerabilidad que permite inyectar código personalizado y saltarse medidas de seguridad que antes habían frenado a los hackers.

¿Por qué ocurre?

Razones técnicas

  • Una consola moderna contiene millones de líneas de código, y ningún sistema tan complejo está libre de fallos.
  • Los fabricantes los corrigen con “parches”, pequeñas actualizaciones del firmware que cierran el hueco de seguridad.
  • Los fallos que ya existen en las versiones antiguas siguen ahí.
  • Por eso algunos aficionados buscan consolas con el firmware adecuado, y los precios de segunda mano se han disparado: GameStop ya vende PS5 Pro usadas por hasta 1.500 dólares.

Motivaciones

  • Personalizar el equipo.
  • Preservar juegos antiguos.
  • Demostrar que se puede.
  • Para algunos, abrir una vía a la piratería.

Contexto

  • Sony confirmó que desde enero de 2028 los títulos nuevos dejarán de venderse en disco, lo que ha alimentado el debate sobre qué derechos tiene el comprador sobre sus juegos.
  • Con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, los modders avanzan a un ritmo sin precedentes.

¿Qué se puede hacer, y qué no?

Lo que ya funciona

  • Emuladores de Switch y Xbox original.
  • PS5SX2, un emulador de PS2 cuya última versión beta ya permite ejecutar discos físicos de PS2 en la consola.

Las limitaciones

  • El desbloqueo no persiste tras un reinicio, aunque se puede volver a activar. 
  • La escena todavía está lejos de ser un ecosistema maduro. 

La modificación de una consola y la descarga de herramientas de terceros también plantean riesgos de seguridad. En otros entornos de videojuegos, los ciberdelincuentes han utilizado supuestos trucos y mejoras para distribuir archivos maliciosos, una amenaza que Impacto TIC documentó en una investigación sobre malware dirigido a jugadores.

  • Legalidad: en muchos países el jailbreak en sí no es ilegal, pero usarlo para copiar o ejecutar juegos pirata sí infringe el derecho de autor.
  • Términos de servicio: puede violar los términos de servicio de Sony.
  • Garantía: puede invalidar la garantía de la consola.
  • Servicios en línea: puede restringir el acceso a servicios en línea.
  • Respuesta de Sony: se espera que lance nuevos parches que refuercen la seguridad, aunque las consolas que no se actualicen seguirían siendo vulnerables.
Erick Diaz
Erick Diaz
Periodista y Comunicador social, amante del mundo geek, el universo y los videojuegos. Redactor, diseñador y editor, todas las grandes ideas comienzan con una hoja en blanco.

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