Conecta Tech 2026, claves para el crecimiento empresarial

En su novena versión, el encuentro de Compensar y la CCIT reunió en el Campus Avenida 68 de la Fundación Universitaria Compensar a líderes del sector TIC para hablar de activos digitales, nuevos modelos de negocio e Inteligencia Artificial, con la ciberseguridad como hilo conductor.

La Transformación Digital de las empresas ya tiene una base sólida para incorporar nuevas herramientas tecnológicas. Convertir los datos, la Inteligencia Artificial (IA) y las plataformas digitales en oportunidades de negocios esas bases sin descuidar la seguridad de la información. Este fue uno de los principales mensajes de Conecta Tech 2026, el encuentro empresarial sobre economía digital que organizan Compensar y la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT) que llegó a su novena edición, en la cual, Mauricio Jaramillo, director de Impacto TIC, fue el conductor.

¿Estamos usando la tecnología para hacer más de lo mismo, pero más rápido, o para transformar realmente el negocio? Con esa pregunta, planteada por Gerardo Santos, decano de la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Compensar, arrancó el evento.

Santos, anfitrión del encuentro, planteó que las universidades también deben transformarse y asumir un papel distinto frente al sector productivo. Explicó que la institución trabaja bajo un modelo universidad-empresa, que construye sus soluciones a partir de lo que demandan las compañías. 

Ese modelo incluye laboratorios de innovación, programas de productividad, bootcamps y retos empresariales, y se apoya en el Campus Avenida 68, que definió como un “laboratorio vivo” donde se conectan tecnología, talento y desafíos del sector.

“Las universidades hoy tenemos que ser un aliado del sector empresarial”, afirmó, al señalar que formar talento humano ya no es suficiente.

El decano cerró su intervención con una invitación a los asistentes: “Esta es la casa de los empresarios que no solamente creen que el futuro se anticipa, sino que el futuro se puede construir entre todos”, concluyó.

Alberto Samuel Yohai, presidente de la CCIT, resumió el espíritu de la jornada: el sector TIC no vende solo productos y servicios, sino productividad y competitividad. 

Yohai, quien se conectó de manera virtual para dar la bienvenida a los asistentes, destacó que Conecta Tech llegó a su novena versión como fruto de una alianza entre la CCIT y Compensar que se mantiene desde antes de la pandemia. Subrayó que el evento busca que las empresas encuentren valor en sus activos digitales y entiendan los nuevos modelos de negocio, siempre bajo las mejores prácticas internacionales de ciberseguridad.

“El sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones, más que vender productos y servicios, lo que ofrece es productividad y competitividad”, afirmó el presidente del gremio.

Su mensaje a los empresarios fue perder el miedo a transformar sus negocios: “Perdamos todos el miedo al desarrollo de nuestros negocios y reinventemos las posibilidades de hacer las cosas mejor”. Cerró con el deseo de que los asistentes salieran de la jornada más competitivos y productivos, y de que entre todos se construya “un país más justo, más moderno” y con más oportunidades.

De la digitalización al crecimiento empresarial

Incorporar tecnología no garantiza, por sí solo, una transformación del negocio. Las empresas necesitan conectar sus inversiones tecnológicas con sus objetivos estratégicos, la productividad y la generación de nuevas oportunidades.

Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA, explicó que los datos, las plataformas y la Inteligencia Artificial están cambiando la manera en que las organizaciones crean valor, amplían sus mercados y desarrollan servicios digitales.

“El activo más importante, según algunos, en este mundo digital son los datos. Sobre los datos se fabrican plataformas y sobre esas plataformas se prestan servicios para nuestros clientes. Esta manera de enfocar los negocios lo que permite es un crecimiento exponencial y nos abre a un mercado global”, subrayó Ceballos a su idea.

Según la charla, la Inteligencia Artificial también abre oportunidades para automatizar procesos y desarrollar nuevos productos. Sin embargo, su adopción requiere una estrategia que contemple aspectos éticos, regulatorios y de seguridad operativa.

La relación entre las empresas y las instituciones educativas también ocupó un lugar en la conversación. Gerardo Santos, decano de la Escuela de Negocios de UCompensar, destacó la importancia de que la academia trabaje junto al sector empresarial para responder a sus necesidades de talento, innovación y productividad.

Activos digitales y nuevos modelos de negocio

El primer panel del evento, con Nelson Rosas de Fundación Universitaria Compensar, Carlos Parra E-Training y Diego Leguizamón de Microsoft, dejó una idea central: todas las empresas tienen activos digitales, aunque muchas no los hayan identificado. 

Nelson Rosas UCompensar Carlos Parra E Training Diego Leguizamon Microsoft y Oscar Lozano Dell Technologies

Citaron como ejemplo el caso de Puntos Colombia, que monetizó los datos de millones de usuarios, y la marca Juan Valdés, cuya licencia en el retail de Estados Unidos y Canadá generó unos 10 millones de dólares para la Federación de Cafeteros. Su recomendación fue hacer un inventario de activos y no invertir en infraestructura sin una lógica clara, hoy una hipótesis de negocio se puede probar con 20 dólares en una herramienta de IA, algo que antes exigía un data center.

Posteriormente, Diego Aguirre, director de Desarrollo de Negocios en Oracle Colombia, compartió en su charla ‘Nuevos modelos de negocio en la Economía Digital’ que: “Una disrupción tecnológica, la aparición de una nueva tecnología, por más relevante que sea, por sí sola no nos va a generar valor si no repensamos cómo hacemos las cosas”. Aguirre también comparó la adopción de la Inteligencia Artificial con la llegada de la electricidad a las fábricas, reemplazar la máquina de vapor por un motor eléctrico sin modificar la organización de las plantas no generó un cambio significativo. El salto se produjo cuando Henry Ford transformó el modelo de producción con la línea de ensamblaje.

El directivo relacionó esta experiencia con la llamada paradoja de la Inteligencia Artificial generativa de McKinsey, más del 90 % de las empresas adopta IA, pero menos del 5 % logra demostrar su impacto en los resultados financieros. Por eso, sostuvo que el reto no consiste únicamente en incorporar herramientas, sino en rediseñar los procesos y los modelos de negocio.

En el segundo panel, moderado por Luis Ladera, líder de Negocio Transformación Digital Latam en Cassava Technologies, Andrea Santos, vicepresidenta General de Asoandes, Daniela Álvarez, Gerente general Norte de Latam de Kaspersky y Jorge Eliezer Fuentes, A&PS Category Leader de HPE, coincidieron en que ya no se puede pensar en un modelo de negocio estático y que conviene revisarlo con más frecuencia, incluso cada trimestre. También coincidieron en medir resultados y no solo actividad, y en diversificar ingresos.

Andrea Santos Asoandes Daniela Alvarez Kaspertsky Jorge Elicer Puentes HPE y Luis Ladera Cassava Technologies

Santos, desde el sector de formación en competencias digitales, propuso mantener indicadores permanentes en tres ejes, la pertinencia de lo que se ofrece frente a lo que demanda el mercado, la alineación con la misión de la organización y la sostenibilidad financiera. Entre sus recomendaciones estuvo escalar a través de una red de aliados, incluso los competidores, para convertir costos fijos en variables, y digitalizar modelos de conocimiento y no solo procesos.

Fuentes advirtió que los indicadores de hace dos o cinco años ya no sirven y que la analítica y la IA ayudan a definir métricas más precisas. Defendió además el modelo “como servicio” frente a la compra tradicional, porque evita quedar atado a una tecnología que se vuelve obsoleta cuando llega un competidor disruptivo, reduce costos y abre la puerta a vender más a los clientes actuales.

Álvarez agregó que la seguridad debe venir embebida en lo que se vende, porque hoy los clientes compran también la garantía de que sus datos están resguardados. Invitó a los empresarios a hacerse preguntas concretas: qué pasaría si su operación se detuviera 48 horas, cuánto les costaría recuperarse y qué piden hoy los clientes que no pedían hace 18 meses. “La tecnología está para hacer los procesos más eficientes y la seguridad está para que ustedes puedan hacer todas estas innovaciones con confianza”, afirmó.

Ciberseguridad: una condición para innovar

En el panel sobre ciberseguridad y protección del activo digital, cuatro voces del sector compartieron un diagnóstico. Al pasar de los procesos manuales a los digitales, las empresas quedaron viviendo en un “barrio peligroso” donde pasan buena parte de su tiempo: Internet.

Óscar Cortés, gerente de Ingeniería Enterprise y Gobierno para Colombia de Fortinet y moderador de la conversación, lo dijo sin rodeos: “ya no estamos en el punto en el que nos preguntamos cuándo va a pasar, sino hay dos tipos de organizaciones: las que ya fueron atacadas y las que todavía no lo saben”.

Juan Carlos Albarracín, director de Innovación e Inteligencia Artificial de Certicámara (filial de la Cámara de Comercio de Bogotá), puso cifras al reto. De cerca de 1.800.000 empresas que hay en Colombia, solo alrededor del 20 % estaría digitalizada, y en muchas pequeñas y medianas ni siquiera se entiende qué es la ciberseguridad. Para él, el eslabón débil sigue siendo humano: “el ser humano es el principal sistema, quien es el más vulnerable de todos”.

La Inteligencia Artificial atravesó toda la discusión. Luis Carlos Torres, director comercial en Colombia de Ilkari, compañía de centros de datos y nube con enfoque de soberanía digital, advirtió que esta tecnología favorece cada vez más a quienes atacan. Puso como ejemplos las llamadas que buscan capturar la voz y los videos falsos usados para autorizar transacciones.

Pedro Romero, oficial de Ciberseguridad y Privacidad de Huawei Colombia, se centró en la gobernanza. Antes de adoptar cualquier herramienta, cada organización debería poder responder “¿quién está utilizando la Inteligencia Artificial en mi empresa?”, con qué modelo y qué información le entrega. Romero recordó que “no hay que inventar la rueda”, porque estándares como la ISO 27001 (seguridad de la información) y la ISO 42001 (gestión de sistemas de Inteligencia Artificial) ya ofrecen un lenguaje común.

Torres, cuya empresa se recertifica cada año en estas normas, admitió que la conciencia del mercado sigue siendo baja: cuando reciben una cotización, lo primero que recortan los clientes es el respaldo, porque encarece el servicio.

Sobre quién debe asumir la protección del activo digital no hubo una respuesta única. Para Torres, la clave está en que la junta directiva y la alta gerencia entiendan las consecuencias de una interrupción, porque la reputación cae más por un incidente mal manejado que por la falta de controles: “Una vez que la compañía pierde la reputación, es muy difícil recuperarla”. Romero insistió en que la responsabilidad es compartida entre proveedores y usuarios, y recordó la política interna de Huawei Assume Nothing, Believe No One, Check Everything.

Albarracín propuso un modelo de gobierno con roles definidos y un protocolo de crisis, incluso en negocios de una sola persona, para reaccionar “con cabeza fría y no con cabeza caliente”. Cortés cerró con una invitación a buscar aliados estratégicos y a tener una estrategia de protección de datos, porque al hacerlo las empresas “están protegiendo el futuro del país”.

ciberseguridad conecta tech 2026

Javier Rivera, arquitecto sénior de soluciones de ciberseguridad de Sonda Colombia, reiteró que la confianza es fundamental para el desarrollo de los negocios digitales. Desde esta perspectiva, la ciberseguridad no debe entenderse solamente como un gasto o una restricción, sino como un elemento que permite mantener la continuidad operativa, fortalecer las relaciones con los clientes y abrir nuevas oportunidades comerciales.

Su mensaje de fondo se enfocó en el hecho de que la ciberseguridad impulsa el crecimiento en lugar de frenarlo. “Ser seguros no es un stopper”, afirmó. Para él, una empresa segura y certificada puede pasar a la nube, venderle a otros mercados y convertirse en proveedora de compañías más grandes, igual que las protecciones le permiten a un piloto ir más rápido. También fue franco sobre los límites de la tecnología: “Ninguna marca es infalible. El que diga eso está mintiendo”. Cerró con tres preguntas para llevar a cada organización. ¿Cuál es nuestro dato más crítico y quién puede acceder a él hoy? ¿Todos los accesos, incluidos los de proveedores, tienen autenticación multifactor? ¿Cuánto tardaríamos en detectar y contener un ataque? Y una frase final: “la confianza no se declara, se demuestra, y sin confianza no hay negocio”.

Una transformación que requiere estrategia y confianza

Las conversaciones de Conecta Tech 2026 dejaron un mensaje transversal: la tecnología debe responder a necesidades concretas del negocio. Esto implica que las decisiones sobre Inteligencia Artificial, datos y ciberseguridad no pueden recaer exclusivamente en los equipos técnicos, sino que deben involucrar a los responsables de la estrategia empresarial.

Para las organizaciones, el desafío consiste en aprovechar las posibilidades de la economía digital sin perder de vista la protección de sus activos y la confianza de sus clientes. La transformación, por tanto, no termina con la adopción de nuevas herramientas, exige cambios en los modelos de negocio, la gestión del conocimiento y la cultura organizacional.

Redacción
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